martes, noviembre 09, 2021

CONSEJOS DE ESCRITURA: Los verbos declarativos

Se conocen a los verbos dicendi como aquellos que se utilizan a la hora de realizar acciones comunicativas, como pueden ser: afirmar, amenazar, argüir, balbucir, confirmar, contestar, cuestionar, exclamar, intervenir, gruñir, manifestar, protestar, replicar, susurrar... Existen decenas de ellos entre los que elegir, pero lo realmente importante además de saber cuál usar, es conocer su significado para poder usarlos de la manera adecuada en nuestros textos.

El hecho de que inicien las acotaciones de los diálogos hace que puedan aparecer un buen número de veces en algunos de los pasajes de nuestros relatos, con lo que es importante alternarlos para romper con la monotonía. Aun así, hay autores que siguen apostando por el uso continuado del verbo “decir” en las manifestaciones de sus personajes para no fatigar a sus lectores utilizando sinónimos que lo saquen de la lectura.

Un ejemplo de su uso podemos encontrarlo en este extracto del capítulo siete de la obra “Proyecto Unicornia” en el que intervienen varios personajes de Refugio que conversan sobre aquello que descubrieron en su última salida del asentamiento:

—¿Alguna buena noticia? —preguntó Erin.

—Si la tormenta los cogió desprevenidos, ellos también deberían de haber perdido hombres como nosotros. Eso podría haberlos ralentizado —dijo Farvos.

—Y es posible que los que queden estén aún más débiles —añadió Kyra.

—Y hambrientos —matizó Quayan—. Sin embargo, no se atreverán a tocar el cargamento hasta llegar a destino.

—También están esas bestias que tiran de los carros —dijo el jefe de los exploradores.

—Se llaman taruk y son criaturas fieras y difíciles de domesticar. Sus colmillos son como nuestras cabezas de grandes —intervino Quayan.

—Querrás decir como la tuya, ¿no? —bromeó Farvos.

—Yo no me lo tomaría a broma —replicó Quayan—. Una vez presencié como uno de ellos le arrancaba de cuajo el brazo a uno de sus criadores.

—¿Y cómo son? —quiso saber Kyra.

—Imaginaos a un lagarto enorme, pero con la fuerza de veinte hombres —contestó el cazador.

Olvidaos de esos condenados bichos y centrémonos en lo realmente importante. ¿Dónde los asaltaremos? —les interrumpió Erin a sabiendas de que el miedo no haría más que perjudicar al grupo.

Como se puede apreciar, alternar de manera adecuada los verbos declarativos puede ser una buena manera de mejorar tus diálogos y hacer las conversaciones que aparecen en tus manuscritos más fluidas. Y recuerda: a veces es más efectivo cambiar el diálogo que buscar un sinónimo del verbo declarativo, y tu texto incluso podría ganar en estilo.

viernes, noviembre 05, 2021

10 PREGUNTAS a Alberto Meneses

Hoy tenemos en “Mi experiencia como escritor” a Alberto Meneses, escritor autopublicado y podcaster del programa Charlas de autopublicación, junto a Miguel Ángel Alonso Pulido y Jaime Blanch.

Hola Alberto, Me alegra tenerte hoy en el blog para responder a nuestras 10 preguntas.

Un placer estar hoy contigo para hablar de lo que más me apasiona: la escritura y la autopublicación.

Adelante con la primera pregunta: ¿Quién es Alberto Meneses?

Alguien muy normal, una persona que encontró en la escritura un lugar donde refugiarse y volcar su imaginación, y que descubrió que mucha gente disfrutaba con sus historias.

Corría el año 2010 cuando decidiste autopublicar tu primera novela “Mundo sin futuro”, ¿qué es lo que te lleva a tomar esa decisión?

El deseo de compartirla con más gente. Hasta entonces apenas la habían leído media docena de personas, pero sus buenos comentarios me hicieron pensar que quizás pudiese interesar a más lectores. Decidí recurrir a una imprenta digital y comencé a vender ejemplares en papel entre la gente más cercana: familia y amigos. Fue una decisión muy acertada, ya que eso me animó a seguir escribiendo. Luego llegó Amazon y mi visión de la escritura cambió. Descubrí que gracias a la plataforma podía llegar a muchos más lectores y se convirtió en mi único campo de publicación.

Después de diez años, son ya dieciséis las novelas que llevas publicadas, ¿cómo valorarías tu experiencia como autor?

Increíble, nunca pensé que llegaría a donde estoy ahora. Jamás se me pasó por la cabeza que lograría publicar dieciséis libros. Lo mejor de todo ha sido la relación con los lectores. Que te digan que tu libro les ha robado horas de sueño, que no podían soltarlo o que están deseando que saques el siguiente es increíble. Solo por eso merece la pena escribir.

Ese ritmo de publicación te convierte en un autor bastante prolífico. ¿Sigues algún método que te ayude a ser más productivo?

He cambiado mucho a lo largo de los años. Al principio vivía de la inspiración (o así lo creía) y escribía de forma muy irregular, por impulsos. Podía estar tres días seguidos escribiendo cinco horas al día y luego no tocar el manuscrito en una semana. Con el tiempo y gracias a las charlas con mis compañeros de podcast fui limando mi método, aunque mi forma de escribir cambió de forma radical cuando aprendí a usar las matemáticas.

Descubrí que escribir todos los días, aunque fuesen solo doscientas palabras, era más productivo que hacerlo durante muchas horas pero solo de vez en cuando. Escribiendo a diario siempre tenía la cabeza metida en la historia y la inspiración nunca me abandonaba.

También descubrí que para escribir una novela de 90.000 palabras en tres meses solo tenía que escribir 1.000 palabras al día, una marca bastante asequible, y que eso podía permitirme sacar más de una novela al año.

Ahora lo que hago es marcarme un número de palabras diarias (en base al tiempo en que quiero terminar la novela) y procuro no fallar más de dos o tres días seguidos. También tomo notas de futuras escenas durante la escritura y procuro planificar algunas partes antes de comenzar la novela. Antes no planificaba nada, comenzaba con una idea inicial. Ahora estructuro más, aunque sigo dejándome llevar por la inspiración en muchos momentos.

¿Has sufrido algún bloqueo como autor que te haya hecho replantearte tu carrera?

Jamás. Siempre me he tomado la escritura como algo que me entretiene y con lo que me divierto. Si no puedo terminar la novela en el plazo previsto porque estoy bloqueado no me agobio. Hay formas de salvar los bloqueos (en el podcast lo explicamos), así que espero a que eso ocurra.

Otra cosa es lo que le sucede a muchos escritores, que abandonan porque no ven cumplidas sus expectativas. Creen que con su primera novela ya van a triunfar o a ganar un premio importante, y cuando eso no pasa se frustran. Considero que esto es una carrera de fondo en la que ni siquiera escribir bien te garantiza el éxito. Es más, encontrarás escritores que escriben peor que tú y que venden más. Eso es así y no debe hacer que abandones. Sigue escribiendo y publicando y que sean los lectores los que juzguen tu trabajo.

De momento, te mueves entre dos géneros: la ciencia ficción y el thriller policiaco. ¿Te sientes igual de cómodo en cualquier de ellos o tienes tu preferido?

Me gustan de igual modo, aunque he tenido que rendirme a una evidencia: el thriller vende mucho más. Me metí en él por mi deseo de experimentar, de escribir algo diferente, y porque deseaba “regresar a la Tierra” para contar algunas anécdotas de mi adolescencia. Reconozco que me encontré cómodo enseguida en el género y que lo disfruto tanto o más que la ciencia ficción. Me encanta meterme en el lado oscuro del ser humano y elaborar tramas complejas, dejar pistas y unir todos los puntos para la resolución del caso. En realidad no deja de ser muy parecido a lo que hacía con la ciencia ficción y de hecho escribir primero en ese género me enseñó muchas cosas, pero la mayor parte del público quiere más historias de Roberto Fuentes y yo me lo paso muy bien escribiéndolas, así que en ello sigo de momento.

No obstante, tengo una trilogía de ciencia ficción cuyo último libro está inacabado y que he dejado pospuesto ya dos veces. Este invierno me apetece darle un final, así que después de publicar mi última novela policiaca pienso ponerme con ella. A ver si lo consigo.

Seguro que sí. Bueno, vamos con la séptima pregunta. En tu página web, además de un blog personal, también tienes una sección en la que ofreces recomendaciones a aquellos autores que las necesiten. Basándote en tu experiencia durante estos años, ¿cuál consideras que es el mejor consejo que podrías darle a alguien que comienza en la escritura?

Qué disfrute escribiendo. Escribir tiene que ser algo satisfactorio, que nos entretenga y nos haga disfrutar. Si nosotros no disfrutamos el lector tampoco lo hará. Uno no puede sentarse delante del teclado para sufrir. Tiene que hacerlo porque siente un deseo irrefrenable de plasmar en el papel todo eso que bulle dentro de su cabeza.

¿Y aquello que nunca debería hacer un autor novel?

Dejar de escribir. Si realmente te gusta la escritura, no la abandones. Conozco casos de escritores que escribieron su primera novela y luego desaparecieron del mapa. Si realmente disfrutas escribiendo, no dejes de hacerlo.

Y tampoco abandones porque las críticas no sean tan positivas como esperabas. Uno no escribe una obra maestra con su primer libro. Lo normal es que mejores y que tu forma de escribir crezca con cada nuevo libro. Sigue escribiendo y mejorando, poniéndote retos con cada nuevo libro, sin acomodarte. Juega con más personajes, con tramas más elaboradas, cambia el sexo de tu protagonista, escribe tanto en primera persona como en tercera, incluso juega con los tiempos verbales. Pero, sobre todo, intenta que cada novela sea mejor que la anterior. Los lectores te lo sabrán agradecer.

¿Cuál crees que es la mejor herramienta para promocionar tus obras?

En esto también he evolucionado. Empecé, como todos, con las redes sociales, publicitando mis novelas a través mi cuenta personal y en grupos de Facebook. También creé un blog con contenidos que pudiesen interesar a futuros lectores, hasta que constaté que nada de eso funciona, al menos no como creemos.

Las ventas vienen en su mayor parte por la visibilidad de nuestros libros en la plataforma en la que vendemos y bombardear en las redes sociales sin descanso no sirve para ganar ciento de lectores. Lo que sí funciona es algo que ya me habían comentado mis compañeros de podcast y a lo que nunca dediqué mucho tiempo: la lista de correo.

Durante años gané lectores gracias a publicar un libro tras otro y procurar que cada libro fuese mejor que el anterior, pero nunca trabajé la lista de correo. No fue hasta este verano, después de entrevistar a un escritor como Pablo Poveda, que vive de la escritura, que algo hizo clic en mi cabeza. Decidí ponerme en sus manos, hice un curso con él, seguí su estrategia para crear una campaña de suscriptores efectiva y mis ganancias se dispararon. Eso sí, disponía de las herramientas necesarias para que eso fuese posible. Tenía una saga con cuatro libros y ofrecí el primero gratis. El efecto fue mayor de lo que esperaba. Se dispararon las ventas y las reseñas, y la saga ocupó los primeros puestos en su categoría.

¿Habría funcionado de igual modo si lo hubiese hecho varios años antes? Seguramente, no. Creo que todo sucedió en el momento justo, aunque ahora la exigencia es mayor. Tengo que seguir publicando para no perder a los suscriptores que he conseguido y añadir nuevo lectores a la lista de correo, por eso el mes que viene sacaré el quinto libro de la saga.

¿Eso significa que vives de la escritura o tienes tu trabajo y la escritura es otra fuente de ingresos?

Tengo trabajo y la escritura es una segunda fuente de ingresos. De todas formas, ahora mismo estaría en disposición de plantearme vivir solo de la escritura en cuanto a ingresos. Eso sí, hago esta afirmación en base a las ganancias de este verano, desde que en junio lancé mi campaña de suscriptores y tras publicar en mayo el cuarto libro de la saga Roberto Fuentes.

Ha sido un verano muy bueno en cuanto a ganancias y, sobre todo, para darme a conocer a un mayor volumen de público, pero vivir de la escritura es más que tener tres meses buenos. Implica una dedicación, una buena estrategia de publicaciones y publicidad, y gestionar los ingresos a lo largo del año. Habrá que ver cómo van las cosas de aquí al mes de junio del año que viene para constatar si podría vivir solo de la escritura.

Muchas gracias, Alberto. Ha sido un verdadero placer tenerte hoy aquí y espero que el futuro te depare muchos éxitos.

martes, noviembre 02, 2021

RESEÑA: "Lo que aprendí del mar" de Mario Miret

Título: Lo que aprendí del mar

Autora: Mario Miret

Editorial: Olé Libros

Año de edición: 2021

Número de páginas: 136

Sinopsis:

“Desenamorarme de ti ha sido lo más difícil que he hecho nunca”. Las últimas palabras de la Chica de los tirabuzones siguen resonando todavía en mi cabeza. Luego me dio un abrazo y, poco a poco, lo he ido convirtiendo en este libro. Ahora, lo peor es que no puedo dormir, pero al insomnio le he cogido cariño porque en mi tristeza hay belleza en sus paredes, arte en sus palabras, vida en su derrota. Y así, junto a Carlos y a la mujer que da de comer a los gatos callejeros, el que les habla (un tal Martín) recorrerá los días y lugares que le hicieron cambiar la percepción del amor.

Ella se ha ido y con nuestra historia estoy construyendo un reino mágico al galope de los recuerdos más bonitos de mi vida. Acomodaos, echad un vistazo a vuestros sentimientos y dejad que os cuente cómo enamorarme de la Chica de los tirabuzones fue lo más fácil que hice nunca.

Coged una cerveza del frigorífico.

Estáis todos invitados.

Mi opinión:

Hoy subimos a la palestra “Lo que aprendí del mar” de Mario Miret.

Se trata de una historia intimista escrita con mucha sensibilidad y en la que se tratan temas como la amistad y el amor. Justamente esa misma sensibilidad es la principal baza empleada por el autor para trasladarnos de un modo sutil a la provincia de Valencia y contarnos la historia de Martín, su protagonista.

Lo hace a través de capítulos breves (la mayoría de tan solo dos o tres páginas), en los que nos habla de la presente situación de Martín, un joven valenciano alternándolos con otros en los que nos narra momentos pasados vividos junto a la que fue su pareja durante tres años inolvidables, y que nos presenta como la Chica de los tirabuzones.

A medida que el libro avanza, el autor nos desnuda a su protagonista, gracias a las conversaciones mantenidas con su amigo de la infancia Carlos y la mujer que da de mujer a los gatos, dos de los personajes que se presentan a lo largo de la obra. Aunque todo hay que decirlo, los momentos más profundos y personales los vivimos a través los recuerdos junto a su madre, y los compartidos con la Chica de los tirabuzones antes de que su relación se quebrase, y que constituye es el eje central de la historia.

Con un estilo sencillo (diría que por momentos, lírico), y un lenguaje cercano, el autor nos cuenta su historia consiguiendo que pronto empaticemos con él, paradójicamente a través de su desamor, y valiéndose de su melancolía y la nostalgia como recursos.

Mencionar que algunos de los capítulos comienzan con estrofas de canciones que sirven de antesala para lo que Mario nos contará a continuación y que demuestran su vínculo con la música. Cabe recordar que el autor compagina su faceta de escritor con la de compositor y cantante de @latintavino, canal presente en Twitter, Facebook e Instagram.

En definitiva, “Lo que aprendí del mar” me ha parecido una historia realista y creíble, bien narrada, con destellos brillantes que te dejan pensando durante algunos de sus pasajes.

lunes, noviembre 01, 2021

RELATO: 2112

Se dirigió hacia el ventanal que dominaba la pared del ático y negó con la cabeza. Las nubes se reducían a unos cuantos borrones de color plomizo que se cernían sobre un horizonte que amenazaba con engullirlo todo a su paso. El viento soplaba con vehemencia agitando los ánimos de un mar que regurgitaba sobre la mancillada arena de la playa todo aquello que jamás le había pertenecido. El rugido de las olas acallaba los gritos de unas gaviotas que sobrevolaban un improvisado dique conformado por una hilera de casas en ruinas a pie del paseo marítimo. Aquel punto idílico, considerado por todos como ideal para pasar unas buenas vacaciones décadas atrás, había quedado reducido a un cúmulo de escombros que no tardaría en ser devorado por la marea.

Era el vigésimo sexto día consecutivo de lluvia torrencial que presenciaba. Habían pasado casi cuatro semanas de la última vez que contempló cómo los rayos del sol se filtraban a través de un cielo opaco de color ceniza que parecía haberse instalado sobre la ciudad para siempre. Al contrario que sus habitantes, que la abandonaron años atrás cuando sus calles y avenidas se anegaron por completo.

Mientras que las ciudades de la costa desaparecían tragadas por la insaciable corriente marina, las zonas interiores se masificaban a pasos agigantados gracias a la que fue denominada por los medios como La Última Migración. La provocaron los efectos de un cambio climático del que los científicos habían alertado. Las consecuencias fueron devastadoras.

Las personas más poderosas del planeta encontraron una solución cuando emigraron a las colonias fundadas por las grandes corporaciones en la Luna y Marte. Otros igual de ricos, pero menos afortunados, se afincaron en bunkers construidos en zonas altas mucho antes de que se produjera el colapso, bajo la sospecha de que aquel desastre se produciría más temprano que tarde. El resto de supervivientes formaron clanes y se establecieron en asentamientos esparcidos a lo largo y ancho de La Tierra enfrentándose por los escasos recursos que aún quedaban en ella para intentar subsistir cómo podían en un mundo que les había dado la espalda hacía años.

Prefirió no pensar en el tiempo que las voces expertas aseguraban que debía pasar hasta que el planeta recuperase su salud y todo volviera a ser como antes. Solo quedaba tener paciencia y rogar porque la especie humana fuera capaz de perdurar hasta entonces. Si lo conseguía, las nuevas generaciones tendrían la oportunidad de demostrar que habían aprendido de su pasado y podrían formar parte de un nuevo mundo.

Contempló con estupor como el agua se adentraba por las puertas y ventanas de los edificios colindantes. El golpe de las olas contra los pilares del que él habitaba, provocó que el suelo bajo sus pies se sacudiese y acabase por perder el equilibrio. En el momento en el que los cimientos del edificio cedieron ante el empuje del temporal, la Inteligencia Artificial Neurocibernética (Ian), supo que pronto formaría parte del fondo marino y que nunca más volvería a ver a sus propietarios y amigos. 

viernes, octubre 29, 2021

10 PREGUNTAS a Gabriel Estañ

Hoy tenemos con nosotros en el blog a Gabriel Estañ Cerezo, químico, investigador y autor de “el Ocaso de Don Julio”.

Buenos días Gabriel, bienvenido a nuestro blog.

Buenos días, Leo. Muchísimas gracias por darme la oportunidad de participar en tu blog porque es un honor.

Pues vamos con la primera pregunta. ¿Cómo definirías a Gabriel Estañ Cerezo?

Pues tal vez esta pregunta deberían responderla otras personas, pero por si acaso, voy a hacerlo yo: soy una persona constante que sabe que el esfuerzo es el único camino. Y lo aplico en todas las facetas de mi vida, tanto personal como profesional y también en mi carrera como escritor.

A pesar de tu juventud, en tu haber tienes ya tres novelas y dos libros de divulgación. Antes de pasar a hablar de tus novelas, ¿te importaría hablarnos un poquito de esos dos libros de divulgación?

Gracias por lo de mi juventud. ¡Hace diez años que nadie me lo decía! Lo cierto es que la divulgación nace vinculada a mi carrera profesional. Soy licenciado en Química y también hice un máster y un doctorado dentro de esta disciplina. En cierto momento, surgió la posibilidad de realizar un proyecto para la editorial Nowtilus y la verdad es que le puse muchísimas ganas para crear “la Química en 100 preguntas”. Por otro lado, en mi labor profesional, doy formación a personas que comienzan en la investigación en biomedicina y he notado que existe una absoluta falta de material práctico que les ayude en ese campo, así que junto a otra autora desarrollamos un manual al respecto.

La primera novela que escribes es “No podrás escapar de ti mismo” (2017), ¿qué nos cuentas en ella?

Mi primera obra se centra en los efectos de un viaje de dos amigos a Europa del este mientras se intercala con experiencias previas de la vida del protagonista. Comienza con esta frase: “Cuando tenía dieciséis años una chica de la que estaba secretamente enamorado me dijo que, por mucho que corriera, jamás podría escapar de mí mismo. Esas palabras me han perseguido desde entonces”.

¿Ves una mejora de fluidez y estilo en tu segunda obra “Estáis pero no sois” (2019)?

Mi segunda novela es una obra similar en algunos aspectos a la primera. Creo que mejora en cuanto a estilo y en cuanto a fluidez. También es una obra algo más corta. Se centra en las andanzas de un grupo de amigos en las playas de Cádiz.

Yo he tenido el placer de leer la última de las tres “el Ocaso de Don Julio” (2021), una historia muy bien escrita en la que nos presentas una trama de espionaje cuyo escenario es la España actual, ¿cómo nace esa historia dentro de ti para que te decidas a plasmarla sobre el papel?

En este caso, el proceso creativo está severamente influenciado por nuestra realidad cotidiana, que como se suele decir en ocasiones supera a la ficción. Creo que hemos llegado a perder incluso la capacidad de indignarnos ante cosas que no deberíamos dejar pasar. Gracias a esa reflexión se fue formando una especie de nebulosa de puntos que fui conectando poco a poco y con mucho cariño para crear “el Ocaso de Don Julio”.

En este caso, optaste por la autopublicación, ¿cómo te fue el proceso?

Bueno, creo que cuando alguien se lanza a escribir no suele ser consciente de la jungla que supone el mercado de la publicación. O concretamente, hablo en mi caso. Tras varias obras y habiendo valorado los pros y los contras de las opciones que tenía disponibles, pues acabé optando por la autopublicación. Es importante saber que hay páginas webs y tutoriales que son de gran ayuda y facilitan mucho todo el proceso.

Una de tus mayores aficiones es viajar, ¿crees que eso te ha ayudado a la hora de crecer como escritor?

Considero que eso me ha ayudado a crecer como persona, lo cual para mí es paralelo al crecimiento como escritor. Creo que haber vivido ciertas experiencias puede ayudarte en tu proceso creativo. En mi caso, fue algo fundamental tanto para mi primera como para mi segunda novela.

También te gustan la literatura, el cine y el teatro, que reconoces te transportan a otros lugares y mundos, ¿podrían considerarse como algunas de tus fuentes de inspiración?

Sin duda. La experiencia que ofrecen las artes en general te provocan emociones que afectan a tu capacidad de crear. Por ejemplo, la manera en que Rafael Álvarez el Brujo es capaz de transportarte a cualquier lugar estando él solo sobre las tablas de un teatro o todo lo que es capaz de decirte un plano de cine nos afectan a la hora de enfrentarnos a la creación de una obra literaria.

Como lector, ¿qué tipo de libros recomendarías a aquellas personas a las que les guste escribir y quieran mejorar en su técnica y estilo?

Pues es una pregunta compleja. Creo que es importante leer obras de muy diferentes estilos para ir descubriendo cuál es el tuyo. Una posibilidad sería comenzar por autores clásicos de estilos muy diversos como pueden ser (digo los primeros que se me vienen a la mente) Bulgakov, Mary Shelley, García Márquez, Raymond Chandler o Agatha Christie y otros autores como los de la llamada Generación Beat americana (con Kerouac a la cabeza) y combinar con otros más modernos (ya sean más rompedores o más comerciales) como Julia Navarro, Ray Loriga o J.K. Rowling. Finalmente, por hacer una cita expresa a un estilo en concreto, un escritor que considero importante leer es José Saramago. Creo que hay que ser muy valiente para atreverse a romper con todo lo establecido de esa manera y que, al final, encontrar un estilo original y propio es el objetivo de cualquier persona que quiera escribir y que para ello hay que leer mucho, de procedencias muy diferentes y de estilos muy diversos.

Y para despedirnos, la décima pregunta. Tras la publicación de “El ocaso de don Julio” a principios de este 2021, ¿piensas tomarte un descanso o estás ya trabajando en tu próxima obra?

Pues inicialmente había considerado tomarme un descanso en cuanto a la confección de la próxima novela y centrarme en la promoción (que para mí es la peor parte de escribir) de “el Ocaso de Don Julio”. Sin embargo, una idea empezó a anidar en mi mente y finalmente caí en la tentación de comenzar a escribir mi cuarta novela. Me encantaría poder anunciar el título, pero no me gusta adelantar nada (me parece que puede “gafar” un proyecto”). De momento, sí puedo anuncia que se trata de un thriller.

Muchas gracias por acompañarnos, Gabriel, y espero que cuentes tus proyectos futuros como éxitos.

Muchísimas gracias a ti y estaré encantado de contaros todo lo relativo a mis próximos proyectos en cuanto estén en la rampa de lanzamiento y por supuesto me gustaría invitar a tus lectores y lectoras a conectar conmigo a través de las redes sociales, como pueden ser Twitter (@Gabrielestan), Instagram (@gabrielestanycerezo) o a través de mi blog https://gabrielestany.wordpress.com/

martes, octubre 26, 2021

RESEÑA: "El perfume" de Patrick Süskind

Título: El perfume

Autor: Patrick Süskind

Año de edición: 2001

Número de páginas: 255

Sinopsis: Desde la miseria en que nace, abandonado al cuidado de unos monjes, Jean-Baptiste Grenouille lucha contra su condición y escala posiciones sociales convirtiéndose en un afamado perfumista. Crea perfumes capaces de hacerle pasar inadvertido o inspirar simpatía, amor, compasión… Para obtener estas fórmulas magistrales debe asesinar a jóvenes muchachas vírgenes, obtener sus fluidos corporales y licuar sus olores íntimos. Su arte se convierte en una suprema e inquietante prestidigitación.

Mi opinión:

Se trata de la segunda obra publicada de Patrick Süskind, tras “El contrabajo” (1981). “El perfume” (1985) no tardó en convertirse un “best seller” y traducirse a decenas de idiomas. En mi caso, he decidido releer este libro después de varios años por las buenas sensaciones que me transmitió la primera vez que lo hice. Y no me he equivocado, ha vuelto a embaucarme con los olores y fragancias de los perfumes que es capaz de fabricar Jean-Baptiste Grenouille, su protagonista. No tanto con las mismas sensaciones que el autor es capaz de trasladar al lector como pueden ser el hedor de las calles de los barrios bajos de París y los olores corporales de sus ciudadanos.

Es curioso como el autor es capaz de recompensar la maldición que supone la falta de olor corporal de Jean-Baptiste con ese “don” que tiene para percibir cualquier sustancia que le rodea. A medida que la obra va avanzando.

Una de las cosas que más me gustó del libro es cómo muestra la manera en la que el protagonista se desenvuelve dentro de la sociedad y cómo utiliza esa ausencia de olor corporal en su beneficio o crea diferentes perfumes para cada ocasión que debe afrontar según sus necesidades. Eso le permite ir escalando en el estrato social hasta convertirse en un aclamado perfumista. El problema es que para conseguir esa esencia que tanto busca debe asesinar a las personas que los contienen, en este caso mujeres, para poder arrebatársela.

Un libro cargado de excelentes descripciones desde las primeras páginas. La manera en la que el autor describe los escenarios y muchos de los pasajes del libro animan a seguir leyendo en todo momento a pesar de contener pocos diálogos, algo que quizá se eche de menos a lo largo de la obra. 

Probablemente lo que más me haya cautivado de esta obra sea la premisa de la que parte y el escenario en el que el autor decidió desarrollar la historia, ya que es todo un acierto. Por otro lado, lo que más me impactó fue su sorprendente final. 

Existe una versión cinematográfica de “El perfume”, que queda lejos de la novela, ya que a pesar de las buenas interpretaciones de sus protagonistas, no es capaz de transmitir las sensaciones del libro por razones obvias.

domingo, octubre 24, 2021

ESCRITURA CREATIVA: Escritor de brújula o mapa

Decenas de preguntas nos asaltan cuando nos adentramos en el mundo de la escritura. Y son más las que lo hacen a medida que continuamos escribiendo y enfrentándonos a proyectos cada vez más ambiciosos. Algunas de ellas son: ¿Qué debería crear antes los personajes o la historia? ¿Debería escribir algunos relatos cortos antes de afrontar una novela? ¿Debería hacerme un dosier con los detalles de la trama y una ficha de los personajes principales o estaría perdiendo el tiempo? ¿Utilizo la primera o la tercera persona para la narración de la historia que tengo entre manos? ¿Cuál es mi estilo? ¿Cómo podría depurar mi técnica?

Son infinitas las preguntas que nos hacemos, pero hay una recurrente que todos nos hemos hecho alguna vez: ¿qué tipo de escritor soy?

Habitualmente, los escritores se clasifican como de dos tipos de acuerdo con su manera de trabajar: mapa o brújula.

¿Qué quiere decir cada una de ellas?

Trataremos de definirlas de la manera más sencilla posible.

El escritor de mapa es aquel que antes de sentarse a escribir ha trabajado su historia durante varios días, semanas, algunos incluso meses. Le gusta tenerlo casi todo “bajo control” y planificar sus escritos para de ese modo ganar el mayor tiempo posible cuando se sienta a escribir su historia. El tiempo que tarde el autor de mapa en realizar este bosquejo dependerá normalmente de la experiencia que tenga como escritor y de la extensión de su obra. No es lo mismo alguien que haya publicado ocho novelas a otro que ha escrito un par de cuentos, sin ánimo de desmerecer al segundo.

Por lo tanto, el escritor de mapa se caracteriza por:

   Tener planificado su escrito antes de plasmar la primera palabra sobre el papel: trama principal y secundarias, mapas, trasfondo de los personajes, escenarios,...

·      Tiene su historia clara y los pasos que seguirán los personajes: introducción, nudo y desenlace.

·         En el caso de tratarse de una novela, ha realizado un resumen de sus capítulos previa escritura de estos.

 

Beneficios del escritor de mapa:

      Tiene una visión más clara de lo que quieres escribir.

·             Conoce bastante mejor a sus personajes física y psicológicamente.

·             Ha visualizado con anterioridad el camino que más tarde recorrerá para llegar a su meta.

·             Necesita de menos escrituras antes de pasar al proceso de corrección.

·             Hay un menor riesgo de bloqueo.

Desventajas del escritor de mapa:

·             Deja poco lugar para la improvisación.

·        Necesita una mayor inversión de tiempo antes de ponerse a escribir, tiempo que a su vez luego habrá invertido en escribir de una manera más rápida y fluida.

Del otro lado tenemos al escritor de brújula, que se mueve más por su intuición. No necesita más que una semilla que germine en su cabeza. Esa misma idea desembocará en una serie de personajes y escenas que irá hilvanando a medida que escribe hasta tener montada una trama a la que irá dándole forma a medida que avanza en su escritura.

 Beneficios del escritor de brújula:

·         Mayor espacio para la improvisación (originalidad).

·         Ideas más frescas.

·         Aborda la escritura con un mayor ímpetu y de una manera más natural.

Desventajas del escritor de brújula: 

·         Más posibilidad de bloqueo por la falta de planificación.

·         Necesidad de un mayor número de borradores.

·       Surgen nuevos capítulos y situaciones inesperadas que hacen que la historia se alargue de manera imprevista para atar los cabos de las nuevas tramas con los que no contaba el autor.

Es posible que te sientas un híbrido de ambos. Aunque eso no es lo realmente importante, sino aprovechar al máximo el tiempo del que disponemos, ya que la mayoría que escribimos lo hacemos a tiempo parcial y en los ratos que tenemos (o buscamos) para hacerlo. Por lo que lo mejor es experimentar, y si te funciona un método de trabajo, perfecciónalo y no lo cambies a menos que veas que algo falla. A veces, no es necesario encasillarnos, sino encontrar el método de trabajo con el que nos encontramos a gusto.

Mi recomendación es que planifiques tus escritos. ¿Por qué? La respuesta es sencilla. Todo sale mejor cuando has invertido tiempo en proyectarlo y visualizarlo. Incluso realizar un bosquejo de un pequeño cuento en un papel, podría servirte para que surjan nuevas ideas o nuevos personajes que te ayudarán a enriquecerla, a mí me ha pasado.

Piénsalo, cuando te vas de vacaciones, ¿no planificas la ruta de viaje, las gasolineras en las que repostar y/o los lugares en los que pararás a comer o harás noche? Cuando tienes invitados en casa, ¿no te aseguras de tener los ingredientes y las cantidades necesarias antes de ponerte a cocinar? Si te enfrentas a un día intenso de trabajo, ¿ordenas las actividades que tienes que llevar a cabo o las improvisas sobre la marcha? ¿No son esas suficientes razones para pensarse planificar antes de sentarte a escribir?

Y tú qué, ¿te consideras escritor/a de brújula o de mapa?


viernes, octubre 22, 2021

10 PREGUNTAS a Belén Conde

Hoy tenemos en “Mi experiencia como escritor” a Belén Conde, una escritora disfrazada de filóloga que, como ella misma dice, trata de conciliar la realidad y los sueños.

Buenas tardes Belén, me alegro de que hayas accedido a responder a nuestras 10 preguntas.

Gracias a ti por la oportunidad que me brindas de estar en tu blog y acercarme un poco a sus lectores.

Vamos con la primera pregunta: ¿Quién es Belén Conde?

Una ciudadana del mundo. Alguien que vive a través de experiencias propias y ajenas, sobre las que luego reflexiona y a veces escribe.

Todos sabemos que el camino de la escritura es complicado, ¿cómo describirías el tuyo?

Hay que distinguir cuando la escritura es un pasatiempo de cuando comienza a ser una ocupación. En mi experiencia en el segundo caso, es un camino a veces ingrato, porque exige mucha dedicación que desde fuera no se aprecia, y en esto seguramente coincidirá cualquier escritor o profesional de las letras que esté leyendo estas líneas. Es una vocación que hay que compaginar con otras labores, y que requiere el conocimiento de diversas disciplinas. Hoy en día, parece que escribir es lo de menos. Hay que saber de temas legales, de márquetin, de redes sociales, de diseño y de otras tantas cosas que terminan consumiendo mucho más tiempo que el oficio en sí. Como he dicho, es una vocación.

Investigando un poco sobre ti en tu blog, me encontré que comenzaste escribiendo relatos, poemas y fanfics. Para aquellos como yo que no sepamos lo que es un fanfic, ¿podrías decirnos qué es exactamente y cómo fue esa aventura tuya en ese terreno?

Sí, por supuesto. A grandes rasgos, un fanfic (abreviatura de “fanfiction”) es un relato creado a partir de una historia que ya existe. Los más conocidos son los de series y películas, videojuegos, libros, y también de celebridades. En esas historias hay ciertos personajes que se vuelven populares, y los seguidores querrían haber visto más interacción entre ellos. De ahí surgen, y es interesante, porque a veces se crean unas tramas muy complejas a partir de la idea original. Como práctica para soltarse escribiendo resultan estupendos. Todavía escribo alguno de vez en cuando (como algo ligero, para desconectar), y tengo varios en Archive of Our Own, una plataforma dedicada precisamente a ese género.

Gracias por el dato, Belén. En 2008 acabas tu primera novela, “El Proyecto Anantia”, ¿qué nos puedes contar sobre tu experiencia?                                                                                        

Es una historia inédita a la que le guardo especial cariño, porque, como toda primera obra, habla de quiénes somos y de nuestras inquietudes. Se sitúa en un planeta distante, y sus habitantes se preguntan si habrá vida en otras partes del universo. A su manera, como nosotros, se sienten solos, sin saber cuál es el sentido de lo que ven ahí fuera. Esas son inquietudes que he sentido desde siempre, así que las plasmé en la obra. El Proyecto Anantia fue el motor que me dio la confianza para seguir escribiendo “historias largas”, y también me enseñó a estructurarme, cosa que, hasta entonces, no había tenido que hacer.

Allá por el año 2015 decides abrirte al mundo y que te lean más allá de tu círculo más cercano, ¿dirías que ahí fue realmente cuando nació una nueva Belén Conde como autora?

No resultó fácil exponerme, pues soy una persona algo tímida y reservada. Fue un proceso deliberadamente gradual, que me permitió ir manejándolo. Pienso que el cambio drástico llegó en 2017, con la publicación de Luz y Tinieblas, porque fue cuando por primera vez comencé a asimilar que había un antes y un después.

Has participado en bastantes certámenes, ¿qué aportó esa experiencia a tu carrera literaria?

En retrospectiva, me doy cuenta de que me ha aportado bastante. Me gusta salir de mi zona segura y escribir sobre temas diferentes, y esa habilidad la adquirí en parte gracias a que en los concursos literarios te piden que escribas sobre multitud de cosas, para causas diferentes. Lo mismo me encontraba enredada con el género negro que con la comedia, con relatos románticos, históricos o de terror. Obviamente me encuentro más cómoda dentro de ciertos géneros, pero los certámenes me han sido de gran utilidad para lanzarme a escribir sobre temas que jamás pensé que tocaría.

No te contentas con tocar el fanfic, el relato, la poesía y la novela, sino que también te atreves con el ensayo y autopublicas “La Cuarta Orientación” demostrando una gran versatilidad, ¿qué nos puedes contar sobre esta obra?

Soy una persona curiosa por naturaleza, y he publicado artículos sobre temas muy diversos. La asexualidad es una orientación poco conocida y hasta infravalorada de la que se sabe poco, y no hay mucha literatura disponible en castellano. En 2015 sentí la necesidad de escribir un artículo sobre ella, que fue publicado en la revista Zoozobra, y posteriormente completé un ensayo donde se hablaba no solo de esta, sino también de otros temas como la hipersexualización de la sociedad o la sexualidad en el reino animal.

Saltamos al año 2017, en el que tu novela “Luz y Tinieblas” gana el premio Boolino de narrativa juvenil. ¿Supone este detalle un punto de inflexión en tu trayectoria como escritora?

Sin duda, porque, como comentaba antes, supe que ya no había vuelta atrás. Que a partir de ese momento ya no cambiaría de idea y seguiría adelante, en el camino que siempre he sentido que debo recorrer, que es el de las letras.

Cuatro años más tarde, ya en 2021, autopublicas tu obra “Las horas prestadas”, una novela que he tenido el placer de leer, y animo a nuestros lectores que también lo hagan. ¿Qué sientes de pasar de publicar con una editorial a hacerlo por tus propios medios?

Te lo agradezco. Autopublicar exige mucho más esfuerzo, pero te otorga una flexibilidad maravillosa para manejar tu obra y, en ese aspecto, no tienes que darle tantas vueltas a lo que puedes o no hacer, porque todo el proceso depende de ti. Tanto la publicación tradicional como la autopublicación tienen sus ventajas e inconvenientes, y considero que ninguna de las dos está por encima o por debajo de la otra. Desde mi punto de vista, si se tiene la oportunidad, es bueno probar ambas.

Yo por lo que te he leído, veo que tienes facilidad para transmitir emociones y empatizar con el lector. ¿Crees que es algo innato o es además el resultado de años de trabajo?

Soy bastante observadora, y percibo cosas a mi alrededor que luego me nace expresar escribiendo. En ese sentido, es algo innato, aunque también exige su esfuerzo el saber cómo transmitirlas.

Muchas gracias, Belén. Enhorabuena por tus éxitos y espero que en el futuro podamos tenerte de vuelta por aquí.

Gracias a ti por concederme este espacio y por tus buenos deseos, Leonardo. Ha sido un placer, y estaré encantada de regresar cuando surja la oportunidad.


martes, octubre 19, 2021

RESEÑA: "Cuando cese la lluvia" de Alberto Meneses

Título: Cuando cese la lluvia

Autora: Alberto Meneses

Editorial: Autopublicado

Año de edición: 2020

Número de páginas: 340

Sinopsis:

España a mediados del siglo XXI. Un año después de que el asesino en serie conocido como el Rompecorazones fuese ejecutado, varias personas implicadas en su condena aparecen muertas en extrañas circunstancias.

La Policía se verá obligada a recurrir al ex inspector Fran Merino, apartado del servicio por sus problemas de adicción tras la muerte de su mujer.
¿Será Fran capaz de detener al asesino antes de que vuelva a matar?
¿Hay un imitador replicando los crímenes del Rompecorazones o quizás se ejecutó a la persona equivocada?


Mi opinión:

Hoy subimos a la palestra “Cuando cese la lluvia” de Alberto Meneses, un libro que me ha sorprendido. He de reconocer que llevaba tiempo con ganas de leer a este autor, al que había seguido en su podcast “Charlas de autopublicación”, en el que comparte espacio con Miguel Ángel Alonso Pulido y Jaime Blanch.

Estamos ante un thriller policiaco con una buena dosis de suspense que se desarrolla en la España de mediados del S.XXI. El autor nos recrea un escenario político, social y económico futuro creíble en el que la corrupción está a la orden del día.

La novela gira alrededor de Fran Merino, un expolicia caído en desgracia, que fue expulsado del cuerpo de policía tras haber conseguido encerrar al asesino conocido como el Rompecorazones. Todo cambia en su vida cuando tras la ejecución del presunto culpable, una nueva oleada de crímenes idénticos se sucede en la ciudad.

La trama avanza de manera ágil a través de los capítulos, los cuales son bastante cortos, haciendo de ese modo más fluida la consecución de las escenas. Si bien en su ecuador pierda un poco de gas, no tarda en recuperar el pulso, en aras de un meritorio desenlace.

Los diálogos que Alberto Meneses nos presenta son frescos y creíbles, y su estilo claro y sencillo, lo que ayuda a sumergirse en la historia que nos cuenta a medida que pasamos las páginas. Sí que podría considerarse algo directo en algunos pasajes, lo que a mi modo de ver, es algo necesario en este tipo de obras en los que no paran de presentarse pistas y hay que hacer un seguimiento exhaustivo de los hechos para que el lector no se pierda.

Los personajes y su trasfondo están bien construidos tanto física como psicológicamente, lo que ayuda al lector a imaginárselos de una manera nítida.

En resumen, una lectura entretenida, con la que he disfrutado bastante, y que cada noche tenía ganas de seguir leyendo para ver qué ocurría.