Teresa
Hunt Ortiz (Slough, Inglaterra, 1955) ha hecho de la escritura un acto de
memoria y dignidad. De padre inglés y madre española, pasó su infancia y
adolescencia en Minas de Riotinto, siendo la mayor de cinco hermanos.
Licenciada en Filología Inglesa por la Universidad Hispalense, se dedicó a la
enseñanza durante treinta y ocho años, jubilándose en 2015 como Catedrática de
Inglés en el IES Doñana de Sanlúcar de Barrameda, donde reside. Ha recibido los
premios de poesía Manuel Barbadillo (1998), Ateneo de Sanlúcar (2003) y Voces
Nuevas, colección Torremozas (2004). Su obra literaria incluye el poemario
"Treinta años desandados" (Ediciones Malandar, 2005), la novela
"Perforando Voluntades" (Editorial Pábilo, 2018) sobre la explotación
minera de Riotinto y los conflictos entre colonizadores ingleses y nativos
onubenses, "Celebrando los sesenta" (Punto Rojo Libros, 2020) que
recorre dictadura, transición y democracia a través de un grupo de amigos
sevillanos, y "Los sabores de las tierras rojas" (2025), coescrito
con Rosario Daniel García, que rescata el legado gastronómico que tejieron las
mujeres de la Cuenca Minera. Colabora con las revistas Círqulo y Las Piletas en
Sanlúcar de Barrameda.
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sábado, febrero 28, 2026
T2E127 - Hoy Charlamos con Teresa Hunt, docente y escritora
Hoy charlamos con Héctor H. López - Versión escrita
Héctor H. López es un escritor español cuya voz ha encontrado distintas formas de expresión en el campo de la literatura contemporánea: desde la publicación de relatos y novelas como Pacta servanda sunt y Trampantojo hasta un blog personal y reflexivo en yatengounaedad.wordpress.com, donde combina artículos sobre escritura, creatividad y cultura con fragmentos de sus proyectos narrativos más ambiciosos. Residiendo entre Zaragoza y Cádiz, y vinculado durante años al mundo del arte y la crítica cultural, Héctor ha construido una obra que dialoga con la literatura desde la técnica, la experiencia y la exploración constante de textos, personajes e ideas.
¿Qué trabajos
de los que has desarrollado a lo largo de tu vida crees que han moldeado más
profundamente tu voz literaria?
En realidad casi todos, porque
creo que se trata más de cómo miras, de cómo te enfrentas a la realidad cuando
tienes impulso creativo. La crítica de arte y la gestión cultural me acercaron a
élites culturales, pero el trabajo de camarero o vigilante de seguridad me dio
la perspectiva con los pies en la tierra y mucho conocimiento de la psicología
humana. Si sientes la pulsión, miras con ojos de escritor y te apropias de
cuanto te rodea.
Al revisar tus
publicaciones, tanto en blog como en formatos más clásicos, hay una constante
preocupación por el lenguaje: su precisión, su musicalidad y su capacidad para
significar. ¿Cómo conceptualizas hoy el papel de la palabra en tu escritura?
Lo que nos convierte en
escritores no es el hecho de contar historias, sino el modo en que las
contamos. Por eso, y relacionado con la pregunta anterior, uno de los aspectos
a cuidar es la palabra (la forma). Mimarla, ser precisos, escuchar cómo suena
(cuando leemos lo escuchamos en nuestra mente) ayuda a poner al lector en la
disposición en que deseas que se enfrente a tu trabajo y, además, a provocarle
las emociones que buscas. No conozco ningún artista reconocido que no cuide sus
herramientas.
Además también llevas a cabo otros proyectos narrativos como Two Souls. ¿Cómo convive en ti la reflexión teórica con la práctica narrativa?
Procuro mantener viva la impronta reflexiva que me aportaron los profesores de mi infancia y juventud y soy partidario de dominar ―en la medida de mis posibilidades― los aspectos teóricos de cuanto enfrento. Quiero saber cómo se hacen las cosas y por qué se hacen así antes de ponerme a ello. Por ello, trato de enriquecer mi acervo y aumentar mis herramientas de forma continuada. Como decía Picasso: «Aprende las reglas como un profesional, para entonces poder romperlas como artista».
¿Cómo
describirías tu estilo narrativo?
Por una parte, como inmersivo,
absorbente. Aunque depende un poco de cada personaje o la escena, trato de
atrapar al lector en una red que lo aísle del exterior y lo convierta en el
protagonista de cada situación, también a través de la longitud de las frases,
del vocabulario, de su sonoridad. Por otra, quizá debido a mi pasado
profesional, es muy visual, muy cinematográfico.
¿Cómo ha
evolucionado desde tus primeros textos?
He aprendido muchísima técnica.
Sin perder la esencia, pienso que ahora tengo más facilidad para acercar al
lector al estado de ánimo que pretendo provocarle. Creo que he sacrificado un
poco de riqueza formal, camino en el que aún debo trabajar. Por desgracia para
mí, aunque creo en la capacidad del lector para afrontar cualquier reto que le
pueda proponer y, al mismo tiempo, disfrutar de ello, los estándares de mercado
exigen textos más directos, preeminencia del diálogo, renuncia a las
descripciones, vocabulario común y sintaxis sencilla. Y yo venía de un estilo
muy alemán, con párrafos y frases largas, lo que yo llamo «bosques de comas».
Así que, tratando de no perder mi voz narrativa, procuro limar mis recursos
formales.
Tu novela Trampantojo se mueve más en el thriller psicológico y Pacta servanda sunt se asoma a lo fantástico con un trasfondo ético. ¿Qué tensiones narrativas te atraen más: la incertidumbre del suspense, el asombro de lo fantástico o la caracterización certera de tus personajes?
Sin duda los personajes. Me
fascina el alma humana. La psicología, la neurociencia o la criminología son
mis materias de cabecera. Por otra parte, creo que somos animales sociales, por
lo que el modo en que nos relacionamos y la ética están siempre presentes. En
mi opinión, la diferencia entre Pacta servanda sunt y Trampantojo
es solo el formato. Ambas ponen al lector ante dilemas éticos y le obligan a
reflexionar, si es que lo he conseguido, sobre los valores que rigen nuestras
vidas.
Al leer
entradas como “La elección de las palabras” en tu blog uno nota un compromiso
con el oficio del escritor como artesanía y contemplación. ¿Escribir para ti es
un acto de descubrimiento personal o una disciplina que exige rigor y un proyecto
bien definido?
La escritura, para mí, es un
impulso. Así, bien podría saltarme cualquier norma o estándar porque solo estoy
volcando mis propios fantasmas, reflexiones o locuras. Pero, cuando decido
compartir esa labor íntima con el resto del mundo, considero imprescindible
cuidar mucho el modo en que lo hago, el envoltorio con el que presento mis
historias. El lector no merece menos.
Tu trayectoria
editorial alterna entre lo autopublicado y lo colaborativo con otros grupos de
autores. ¿Cómo valoras hoy la autopublicación en relación con el camino
tradicional editorial?
La autopublicación es una
salida para el autor en un momento en el que el mercado está absolutamente
enfocado al beneficio, lo que lleva a muy pocas editoriales a salirse de lo que
consideran terreno seguro. En ese sentido, es una auténtica bendición, pues
permite dar voz a muchos autores que difícilmente hubieran llegado al público
por la vía tradicional. No es un tema de calidad ―o solo de calidad―, sino de
la perspectiva del editor de recuperar su inversión. Por otra parte, ha
provocado que cualquier texto salga al mercado, lo que ha implicado una
sobrecarga de títulos. Además, la ausencia de filtros ha permitido que se
publiquen textos con graves carencias, diluyendo obras muy buenas entre un
montón de mediocridades.
Si la sociedad sigue por el
mismo camino, creo que tiene un enorme futuro para las empresas y plataformas
de autopublicación. Los autores, por el contrario, deberán esforzarse cada vez
más en actividades de promoción y marketing para intentar vender apenas
unas copias. Si le sumamos la tendencia a novelas por plantilla y la intrusión
de la IA, en un entorno de público tan poco exigente ―como demuestra la
proliferación de publicaciones sin corregir mínimamente incluso en edición
tradicional, por ejemplo―, estupendo para las empresas, muy duro para los
escritores.
En tus
reflexiones sobre arte y escritura, ¿qué papel juega la lectura? ¿Cuáles son
tus preferencias y quiénes tus referentes literarios?
La lectura es fundamental.
Cierto que, cuando escribes, lees de otra manera. Casi puedes entender los
libros como los casos prácticos de esa teoría que te han explicado en los
talleres o cursos que hayas podido realizar. Cuando lees con atención,
descubres los pequeños trucos de magia que realiza el autor y aprendes.
Aprendes mucho. Además, captas otros estilos, otras voces, otros recursos. Y
adquieres cultura, conocimiento; vida, en definitiva. Tu escritura es siempre
acreedora de tus lecturas, de modo consciente o inconsciente, por lo que cuanto
más amplias y selectas sean estas, más rica será aquella.
¿Referentes? Ninguno en
particular y todos en general. Desde las lecturas obligatorias (para mí no lo
eran) del colegio y el instituto, hasta la fantasía y la ciencia ficción que
leo desde adolescente. Además de los clásicos, de Homero a Eco; Asimov, Herbert,
Heinlein, Clarke o K. Dick, incluyendo a Verne o Salgari. También los grandes
del thriller de Conan Doyle o Christie a Lemaitre, Dicker o Vargas.
Cualquier libro que esté bien
escrito y cuente una historia me ayuda.
En el blog hay
secciones como “¿Somos lo que leemos?” y “De los monstruos”, donde abordas
temáticas humanas complejas desde distintas perspectivas. ¿Piensas que la
literatura tiene la responsabilidad de revelar o cuestionar?
Si el arte no provoca, no es
arte. Además de una componente estética, debe conmover, incomodar, generar sentimientos,
en definitiva. Desde la emoción, coloca al espectador/oyente/lector ante un marco
que lo inclina a reflexionar y cuestionarse la realidad en la que vive. Lo
único que no debería provocar un texto literario es la indiferencia. Por eso
debe ser una herramienta de activismo, una palanca que provoque cambios, ya
sean de carácter individual o colectivo.
Dado todo lo que has explorado en narrativa, ensayo, blog y reflexión sobre escritura, ¿te plantearías en el futuro escribir un ensayo más extenso sobre la práctica de la escritura misma? No hablo de escribir sobre técnica, sino más bien como experiencia vital y cultural.
No me veo en ese campo. Me he
enfocado en la vertiente creativa y esa es la parte que creo poder mostrar con
un mínimo de dignidad. Además, como he comentado, la escritura es para mí un
acto íntimo y personal, de modo que no creo que mi experiencia personal fuera
útil para otro.
Cada escritor debe encontrar su
propio modo de torturarse.
Lo que sí me gustaría es
encontrar un grupo de escritores para reunirnos de forma periódica y hablar, a
ser posible en torno a una mesa, de lo divino y de lo humano. Igual de ahí sí
salía algo interesante.
¿Cómo te
gustaría que los lectores recuerden tu obra dentro de cincuenta años?
Como una obra que ayudó a
cambiar algo, por pequeño que sea. También por haber mantenido la coherencia y
autenticidad. No querría perder mi voz por adaptarme a modas o mercados. Quizá
por eso busco siempre salirme de la zona de confort con proyectos como el de Two
souls o tratando de no encasillarme en un género. Sé que mi editor me
odiará por ello, pero, cuando empiezas a gustarle a todo el mundo, es el
momento de explorar nuevas posibilidades. Si quiero ofrecer algo que enriquezca
al público, debo partir de mi propio esfuerzo y aprendizaje.
Y para
finalizar: ¿Una recomendación para futuros escritores?
Que lean. Que
lean mucho y muy variado. Que lean antiguo, actual, famoso, desconocido. Que primero
lean y, después, escriban. Luego, si pretenden publicar lo escrito, que cuiden
la forma, que corrijan y repasen, corrijan y repasen, corrijan y repasen. Cada
vez vamos más acelerados, pero escribir es un trabajo lento y solitario, sin
glamur. Que no tengan prisa y piensen que lo escrito sobrevive, inamovible, en
el tiempo.
T5E4 - Podcast Sección "Enigmas y Misterios" del Episodio 4 de Podcast 10minutosmás: La Poesía elevada
En diciembre de 2025, Rayco Machín me propuso ser parte de su nuevo proyecto literario: el podcast 10minutosmas. Acepté sin dudarlo cuando vi el equipo humano y la ilusión que había detrás.
CUARTO EPISODIO: PODCAST 10 minutos más con Rayco Machín
Podcast 10minutos más, conducido por el escritor Rayco Machín. En él debatirá con sus colaboradores e invitados sobre libros, novedades literarias, escritura, lecturas y las inquietudes que escritores y lectores tengan.
Y en el que colaboro con mi participación y también con una sección: "Misterios y Enigmas" de Leonardo Jiménez.
Para escuchar el podcast, solo tienes que ir a Ivoox o Youtube.
Cuarto Episodio (27/2/26):
Para escucharlo en Ivoox o Youtube, clica en el enlace correspondiente.
miércoles, febrero 25, 2026
Podcast T2-E126 - Hoy charlamos con Héctor H. López - Versión vídeo y audio
Héctor H.
López es un escritor español cuya voz ha encontrado distintas formas de
expresión en el campo de la literatura contemporánea: desde la publicación de
relatos y novelas —como Pacta servanda sunt y Trampantojo— hasta
un blog personal y reflexivo en yatengounaedad.wordpress.com, donde
combina artículos sobre escritura, creatividad y cultura con fragmentos de sus
proyectos narrativos más ambiciosos. Residido entre Zaragoza y Cádiz, y
vinculado durante años al mundo del arte y la crítica cultural, Hernández ha
construido una obra que dialoga con la literatura desde la técnica, la
experiencia y la exploración constante de textos, personajes e ideas.
RESEÑA: «Alma, Sueño, Deseo» de Rayco Machín
Autor: Rayco Machín Ortega
Editorial: Diversidad Literaria
Año de edición: 2023
ISBN: 978-84-19980-60-1
Número de páginas: 111
Sinopsis:
¿Estás preparado para una aventura únca donde pondrán a prueba la forma que tienes de ver el amor verdadero hacia los demás, de uno mismo y la causa de la felicidad?
Este poemario de versos personales está lleno de mensajes de amor, desamor y la lealad de uno mismo, donde te sentirás identificado por cada uno de ellos y donde te mantendrá en un bucle de sentimientos único, donde tus emociones estarán por las nubes.
¿Qué harías si tuvieras 10 minutos con la persona especial? Yo lo tengo muy claro y en este libro te daré las respuqestas que inundan en tu cabeza y sobre todo en tu corazón. Es un libro especial, ya que es una antesala para las siguientes avenutras. Alma, Sueño y Deseo.
Un libro que marcará un antes y un después en la vida de uno mismo, un libro de esperanzas directo al caparazón de tu alma. Lleno de subidas y bajadas hasta llegar al éxtasis de tu corazón.
Mi opinión:
En Alma, Sueño, Deseo, Rayco Machín Ortega confirma la sensibilidad que caracteriza su escritura. Sus poemas parten de situaciones cotidianas del amor en pareja, pero las eleva a una dimensión casi simbólica, donde cada emoción parece amplificada por la honestidad del verso.
El poeta canario deja claro en cada estrofa su dominio del ritmo, con un latido pasuado, casi introspectivo, que se acelera en los momentos clave para sostener al lector en una corriente emocional que fluye sin artificios. En su poesía, el sonido es importante, pero el silencio lo es aún más, porque hay espacios que dicen tanto como las palabras.
Uno de los recursos más interesantes del libro es la culminación de algunos poemas con una posdata o sentencia final, breve pero intensa, que actúa como golpe de efecto y convierte al lector en protagonista de la escena.
Como suelo hacer en estos casos, me quedo con tres poemas, que son:
La mujer maravilla: Por la sensualidad contenida en un poema que evoca personajes femeninos de la mitología al mismo tiempo que heroínas de nuestro día a día.
La sonrisa de mi vida: Por la proyección a cualquier persona y a cualquier ser, sin necesidad de que sea la amada, haciendo que sus letras brillen con luz en todas direcciones.
Adiós: Que transmite ese vacío que todos sentimos cuando nos alejamos de alguien a quien amamos, o ese alguien se aleja de nosotros. Ese amor perdido que firma una posdata incierta, que esperamos no dure para siempre.
Mención especial merecen las fotografías que acompañan algunos poemas: paisajes y escenas naturales que dialogan con los versos y refuerzan el vínculo del autor con la tierra que lo vio nacer, aportando una dimensión visual que completa la experiencia lectora.
martes, febrero 24, 2026
T5E3 - Sección "Enigmas y Misterios" del Episodio 3 de Podcast 10minutosmás: Supersticiones en el Teatro
En diciembre de 2025, Rayco Machín me propuso ser parte de su nuevo proyecto literario: el podcast 10minutosmas. Acepté sin dudarlo cuando vi el equipo humano y la ilusión que había detrás.
11ª GASETA CULTURAL DE LES ARTS I EL SABER - FEBRERO
Os dejo la 11ª Gaseta Cultural de Les Arts i el Saber, coordinada, editada y redactada por Luis Fernando Velerda y Diseño llevado a cabo por Ivan y Sandra Velerda Gil.
Estamos de enhorabuena porque con este número cumplimos un año en este fascinante proyecto en el que colaboran múltiples escritores y artistas.
En este número de enero han intervenido por orden de aparición: Luis Fernando Velerda, Rafael Ruiz, Javier Lario, David P. Yuste, Olatz Sánchez, Leonardo Jiménez, Teresa Domingo, Silvia Abad Montoliú, Jaume Palau, Carlos García, David Rivera, Francesc Pinyol, Emilio Lindner y Eva Mir.
11ª entrega - Febrero 2026
Para acceder a otras revistas, visita la sección correspondiente en la barra de navegación de este mismo blog o clica aquí.
TERCER EPISODIO: PODCAST 10 minutos más con Rayco Machín
Podcast 10minutos más, conducido por el escritor Rayco Machín. En él debatirá con sus colaboradores e invitados sobre libros, novedades literarias, escritura, lecturas y las inquietudes que escritores y lectores tengan.
Y en el que colaboro con mi participación y también con una sección: "Misterios y Enigmas" de Leonardo Jiménez.
Para escuchar el podcast, solo tienes que ir a Ivoox o Youtube.
Tercer Episodio (22/2/26):
Charlamos con Sofía Sancho.
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Podcast T2-E125 - Hoy charlamos con Alberto Fausto - Versión vídeo y audio
Alberto Fausto no es un recién llegado al universo de la autopublicación. Su trayectoria está marcada por la constancia, por la construcción paciente de una comunidad lectora y por una comprensión profunda del ecosistema digital que ha transformado el panorama editorial contemporáneo. Lejos de entender la autopublicación como una solución provisional, la ha convertido en un espacio de identidad, de experimentación y de autonomía creativa.
A lo largo de los años, ha transitado el entusiasmo inicial, las dudas silenciosas, los desafíos técnicos y la satisfacción de ver consolidada una obra sin intermediarios tradicionales. Hoy conversamos con él no solo como autor independiente, sino como testigo y protagonista de una transformación cultural que ha redefinido qué significa publicar, legitimar y sostener una carrera literaria en el siglo XXI.
domingo, febrero 22, 2026
Hoy charlamos con Gaby Taylor - Versión escrita
Gaby Taylor (Tetuán, 1967) es escritora de novela romántica y erótica, géneros a los que aporta thriller, documentación histórica y personajes profundos. Licenciada en Geografía e Historia por la Universidad de Cádiz, trabajó durante 15 años como delegada comercial en una empresa de joyería antes de dar el salto a la escritura. Nacida en un viaje familiar, reside en El Puerto de Santa María tras su matrimonio y la crianza de sus dos hijos. Su obra se caracteriza por un ritmo rápido y visual que aúna documentación histórica y cultural de los lugares que recrea con la creación de personajes realistas. Entre sus novelas destacan "Siempre Juntos", “Confianza Ciega” (Bilogía), "Unidos por el pasado" (Kaizen Editores, 2021) y "Operación Paraíso" (2025).
¿Qué emoción estaba ahí antes de que
existiera tu primer libro?
La imaginación y la curiosidad desde que
tengo uso de razón.
Trabajaste 15 años en joyería antes de
escribir. ¿Qué te dio ese oficio que ahora usas en la escritura?
Más que en la escritura en sí, lo que me
ha ayudado es a obtener una buena formación, que he ido ampliando, en el tema
del marketing y la publicidad. Aunque todo lo que aprendí fue publicidad
analógica, durante la pandemia di el salto a lo digital y me mantengo en
continua formación.
Estudiaste Geografía e Historia. ¿La
documentación histórica de tus novelas es placer o disciplina?
Es lo que más me gusta. Al final acabo
escribiendo una novela, pero puedo tener para otras cuatro más. Además, soy muy
exhaustiva en los detalles y trato de comprobar hasta la más mínima
información. No podría poner algo sin estar bastante segura de que lo que he
escrito hace honor a la verdad.
Tu obra mezcla erotismo, thriller e intriga política. ¿En qué orden llegan esos elementos cuando empiezas a escribir una novela?
Puedo decir que la culpa la tuvo el
erotismo en mis primeras novelas. Estaba muy de moda la de “50 sombras de Grey”,
que animó a otras muchas autoras a escribir sobre ese género, pero a mí me
faltaba algo en esas historias. De hecho, amigos que ya sabían de mi habilidad
para narrar me animaron a escribir eso que faltaba en las novelas que ellos
mismos leían
¿Qué parte de tus libros te costó más
escribir y por qué?
Pues siempre me cuesta más lo romántico
que lo erótico, porque lo erótico me sale solo, en lo romántico odio caer en lo
ñoño y es una línea muy fácil de traspasar. Lo mismo digo con lo erótico y lo
porno. La ventaja es que esa línea la tengo muy bien delimitada.
Dices que tu obra aporta algo que
faltaba en la novela erótica cuando empezaste. ¿Qué era lo que faltaba?
Trama. Faltaba una
trama que sustentara ese erotismo. Las relaciones entre mis personajes no
pueden faltar y por lo tanto el erotismo, que es un modo más de relacionarse,
siempre va a estar presente. Aun así necesito que haya algo más en mis novelas,
un drama familiar, un thriller, una investigación, porque el sexo por sexo me
resulta muy aburrido y repetitivo. Todo el mundo conoce la mecánica y en
realidad lo bonito es generar tensiones, el cortejo, algunos equívocos… En
muchas novelas de este género eso brilla por su ausencia.
Defines tu estilo como rápido y visual.
¿Escribes viendo escenas en tu cabeza mientras construyes frases en el papel?
Sí. De hecho escribo con una técnica que
consiste en tener en mi cabeza la novela de principio a fin. Conozco los
lugares en los que se va a desarrollar, percibo el aroma de los espacios, puedo
conocer hasta el perfume que llevan mis personajes. No siempre eso queda
plasmado en la novela, pero tiene que estar en mi mente. Una vez que lo tengo
todo lo paso al papel, porque ahí es donde voy a desarrollar los detalles que
harán de urdimbre de toda la historia. Eso no quita para que el final no sea
exactamente igual a como lo pensé en un principio o que quite o añada escenas,
pero si no tengo todo eso no inicio la escritura de mi nueva novela.
Estás cursando un programa de escritura creativa teniendo ya varias novelas publicadas. ¿Qué te está enseñando que no sabías después de haber escrito tanto?
Sobre todo me ha enseñado a salirme de
mi zona de confort. Como he comentado, a mí, escribir un relato erótico no me
supone ningún esfuerzo y, por el contrario, desarrollar un pequeño relato de
fantasía me cuesta mucho más. Esos cambios de género fueron algunos de los
ejercicios que tuve que presentar a lo largo del curso. También me fue útil
para acercarme a autores que me recomendaron leer y con ello conocer nuevas
técnicas narrativas. Ahora mismo estoy empezando una novela en la que me cuesta
encontrar el tono. Presento la trayectoria vital de una mujer, Julia, desde
1929 hasta 1992 y, aunque sea la misma persona, no habla igual en una época que
otra. Todos los seres humanos evolucionamos, y en la novela ese es el arco del
personaje. Por eso me costaba mucho encontrar ese tono que necesitaba y en el
curso me recomendaron técnicas y lecturas para conocerlo, trabajarlo, adaptarlo
a mi futura novela y pulirlo.
Eres muy crítica con la industria
editorial y con ciertos premios literarios. ¿Escribir te ha vuelto más crítica
o ya lo eras antes?
Siempre he sido una persona muy crítica
con las injusticias y la mala praxis. Todo el mundo sabe que los grandes
premios literarios están dados por mero interés comercial, pero eso no quita
para que se cuide la calidad. Dicho de manera coloquial: que no se note tanto
el plumero. Eso mismo pasa en la industria editorial, se ha vuelto un mercado
persa en el que entra de todo. Desde una falta de calidad, que vemos
directamente en la mala corrección, hasta incluso editoriales que no pagan a
sus autores las regalías que les corresponden. Lo que pasa es que todo esto se
habla en “petit comité”, hasta que alguien un día suelte la liebre y entonces
veremos correr a los galgos. Por supuesto no todas son así, pero hay que hacer
un salto de fe viendo y oyendo lo que ruge en los mentideros.
Trabajas en una novela histórica sobre
la II República española. ¿Qué tiene ese periodo que te atrae tanto?
Básicamente es un homenaje a mi padre
que fue maestro, no profesor sino maestro, que es una palabra que ya de por sí,
para mí, tiene un significado muy profundo. Cuando en redes se habla de cual es
la profesión más importante hoy en día, los comentarios siempre se inclinan
hacia las carreras sanitarias, o de ingeniería, pero pocos son los que
recuerdan que sin un maestro en su niñez y juventud, que oriente a los
aprendices, nadie hubiera iniciado siquiera esas carreras. Ellos te enseñan a
leer y escribir, más las cuatro reglas, y sin eso no existiría ninguna profesión
en la actualidad. Luego, por mi formación académica y tras mucho investigar, llegué
a una conclusión a la que otros muchos llegaron, aunque quería convencerme con
mi propia investigación: la de que somos herederos de los maestros de la II
República. Sobre todo los que entraron a estudiar en plena transición, como fue
mi caso. Aunque muchos maestros tuvieron que exiliarse, a otros los expurgaron
y muchos más fueron asesinados, el caso es que con un puñado se sacó adelante
una formación que fue la base del cambio en España durante los años 80. Había
una semilla que se mantuvo latente hasta esa época y por eso me gusta mucho ese
periodo a nivel educativo, porque aunque muchos de sus avances se truncaron,
como el tema de las Misiones Pedagógicas y que la mayoría de la población no
estaba preparada, lo cierto es que cuando llegó el momento aquello germinó.
Eres miembro de la Sociedad Literaria
Sherlock Holmes. ¿Qué te enseña Conan Doyle sobre escribir thrillers?
Mas que escribir sobre thriller me
acerca a un periodo histórico, como la época victoriana, que me ayuda a
alcanzar el tono y la ambientación para algunos de mis trabajos. Soy mucho de
describir por medio de los olores, los sabores y el tacto, trato de utilizar
los cinco sentidos para mis novelas. Este tipo de técnica es muy utilizada por
los escritores del siglo XIX. Sé que en la actualidad a muchos lectores no les
gustan las descripciones, pero es algo que para mí resulta imprescindible para
colocar al lector donde me interesa. He leído novelas que me han dado la
sensación de estar colgadas en un gran vacío porque el autor no ha dejado claro
cual es el espacio-tiempo en el que se desarrolla la trama. Creo que se debe a
una mala interpretación de lo que se considera una novela atemporal. Los
grandes clásicos nos plantean cuestiones como los celos, envidia, ambición y
eso es lo atemporal que aportan a la literatura de nuestros días, pero las
tramas se deben colocar en un espacio y en un tiempo bien definido y con un
vocabulario, tono y actitudes acordes al tiempo en el que se desarrollan.
Considero muy desagradable ―y me saca de la historia― encontrar un personaje de
una novela mal llamada de Regencia que entra en su dormitorio recién decorado y
dice: “me mola”. La Sociedad Literaria me aporta leer verdaderas joyas que, sin
pertenecer a ella, lo mismo nunca hubiera conocido.
Me encantaría encontrar anotaciones de
las impresiones que la lectura de esa novela ha causado al lector.
Tus personajes masculinos —James, Ari,
Manuel, Lucca, Kilian— están muy trabajados. ¿De dónde salen los hombres de tus
novelas?
Normalmente son el tipo de persona, en este caso hombres, que me gustaría que abundaran. No son perfectos, tienen sus defectos como todos los seres humanos, porque de eso es de lo que se trata, de hacer personajes lo más realistas posible. Suelo utilizar una mezcla de todas las cualidades que me gustan y, por supuesto, pongo algún defecto. Es una técnica que sigo perfeccionando a lo largo de mi día a día como escritora. Lo del ser humano perfecto no existe y un personaje así resulta aburrido.
Llevas años escribiendo en tu blog sobre literatura, cocina, formación. ¿Qué te da escribir en tu web que no te da escribir novelas?Varias cosas que considero muy
importantes. La primera, que conozcan algo más de mí que no siempre aparece en
mis libros, luego expresar mi opinión sobre ciertos temas relacionados con el
mundo de la escritura y, sobre todo, aportar recomendaciones de libros,
técnicas de escritura, curiosidades o conocimientos varios que voy recopilando
aquí y allá, y que a mí me valen para seguir avanzando en este mundo literario.
Si tuvieras que elegir una sola escena
de todas tus novelas que resuma por qué escribes, ¿cuál sería?
Por esta que te escribo a continuación:
Me agaché al lado de una cepa, toqué la
tierra y tras coger uno de los terrones lo desmenucé entre mis manos, vi los
troncos de los sarmientos que parecían secos, pero yo sabía que la vida estaba
a la espera del calor y que su renacimiento era cuestión de tiempo. Sentí su
aspereza en la piel de los dedos y me quedé ensimismada mirando su forma. Al
alzarme, vi la ondulación de la colina y comprendí que, dentro de poco, todo
aquello estaría cubierto del verde de las hojas y el rojo burdeos, casi negro,
del milagro de las uvas. Cerré los ojos y aspiré profundamente. Olía a humedad
y frío. Me gustaba ese aroma a campo, a tierra de viñas.
Y para finalizar, una recomendación para
futuros escritores que te haya servido en tu carrera literaria.
Todo el mundo tiene derecho a escribir,
igual que a leer, pero no a publicar de cualquier manera. Es importante que si
se va a publicar corrijamos de una manera exhaustiva, porque nuestro trabajo
tiene trascendencia y más hoy en día con las redes sociales. Si nos
avergonzamos a veces de una imagen que hemos subido a las redes en un momento
inadecuado o hacemos comentarios de alguien que ha metido la pata de esa
manera, pensemos que una publicación, sea en forma de post, sea en forma de
novela, una vez que se deposita en Internet ya no somos dueños de ella.
Trasciende y ya no lo podemos parar. Entiendo que una primera novela tiene
muchos fallos. Las dos primera mías los tienen y yo lo sé; sin embargo son tus hijos
y, como los biológicos, algunas veces te sacan de quicio; pero son tus hijos y
estás obligado a educarlos. Los libros son iguales. Hay que educarlos, hay que
mejorarlos. Si el primer libro de un autor o autora tiene los mismos fallos que
el último que ha escrito y no he visto crecimiento y mejora en sus letras, no
vuelvo a leerla más. No tengo tiempo. Por lo tanto, mi recomendación es que NO
tengas prisas en publicar, date tiempo, aprende, corrige y, sobre todo, no te
duermas en los laureles. Trata de crecer y mejorar, que tus lectores te lo van
a agradecer.
sábado, febrero 21, 2026
Hoy charlamos con Marta Hunt - T1E31 - Presentación "Brillar desde dentro"
Marta
Sánchez Hunt nos invita a detenernos en un tiempo que nos empuja constantemente
a correr. Escritora de la introspección y de la voz interior, se sitúa en ese
territorio donde la mente, el cuerpo y la emoción se encuentran. En su nueva
obra, El
brillo que no se ve, plantea una mirada valiente hacia la forma en
que vivimos, pensamos y nos habitamos, alejándose del ruido para acercarse a la
conciencia.
Sus páginas no buscan ofrecer respuestas
rápidas, sino abrir espacios de silencio, de presencia y de verdad personal. A
través de una escritura serena y humana, nos propone reconciliarnos con nuestros
ritmos como seres vivos, escuchar el lenguaje del cuerpo y revisar ese diálogo
interno que tantas veces nos aleja de nosotros mismos.
Hoy conversamos con una autora que
entiende la escritura no solo como un acto creativo, sino como una forma de
conocimiento y de transformación. Una conversación sobre la soledad elegida, el
valor invisible del tiempo, el descanso l y la necesidad de paz y conversación
con uno mismo y con la otra persona.
jueves, febrero 19, 2026
RESEÑA: "Isla al borde" de María Molina Miralles
Autora: María Molina Miralles
Editorial: Sansy Ediciones
Año de edición: 2025
ISBN: 978-84-19193-28-5
Número de páginas: 241
Sinopsis:
«Isla al borde» es un poemario para adolescentes, un conjunto de poemas que tratan los temas que les preocupan. A ellos y a cualquiera de nosotros, porque se hacen las preguntas que nos hacemos todos: quién soy, cuál es mi papel en este mundo, quiénes son los demás para mí y yo para ellos. Y otras, que van llegando con los años, sobre los grandes asuntos de la vida: el amor, la salud mental y física, la convivencia, la libertad, la belleza, el tiempo, la muerte. Los poemas se abren a estos cielos y a estos infiernos, y no dan respuestas, pero sí permiten sentir las preguntas, ahondar en ellas.
Los jóvenes leen. Cada vez más. Y les interesa la poesía. La entienden mejor de lo que suponemos, y la necesitan, porque están viviendo en una intersección casi innombrable: "al borde" de todo (sentimientos, experiencias, etapas). Y son los grandes desconocidos en nuestra sociedad, que piensa en ellos demasiadas veces bajo el prisma de los estereotipos consumistas que reducen su complejidad.
Los textos poéticos no requieren explicaciones. Quieren llegar a sus destinatarios como un regalo envuelto en una conversación desde la intimidad. Pero no hay que olvidar que la poesía es un género literario con reglas y estrategias, y por eso los poemas van acompañados por talleres que recorren y comentan la fascinación que produce adentrarse en lo poético. Pretenden, además, ser la plataforma que impulse a adolescentes a escribir su propia poesía. Y que con ella, asombren al mundo.
Mi opinión:
Cuando uno cierra el libro de María Molina Miralles y vuelve a leer el título en la contraportada —Isla al borde— comprende plenamente el sentido del nombre elegido para este poemario. Esa isla desierta que aparece en la ilustración de portada deja de ser solo una imagen para convertirse en símbolo del aislamiento en el que a veces nos vemos sumidos, especialmente durante la adolescencia, esa etapa en la que todo parece complejo y el tránsito de la niñez a la juventud se vive como un territorio incierto.
Y luego está el borde: ese abismo emocional, ese tobogán de sentimientos que empuja a tomar decisiones que los adultos suelen cuestionar, pero que forman parte del aprendizaje vital.
A través de este libro, la autora tiende una mano a los adolescentes invitándolos a acercarse a la poesía mediante un taller literario que resulta una herramienta sumamente útil. No solo acompaña la lectura de los poemas, sino que recupera figuras y recursos literarios que muchos lectores creíamos olvidados, devolviéndolos con frescura y claridad.
Los poemas están bien hilados, transmiten emoción y poseen una chispa luminosa que se amplifica gracias a las explicaciones y preguntas que la autora propone al lector, invitándolo a implicarse activamente en la experiencia poética.
En estas páginas convergen las distintas edades de la vida. Molina Miralles convoca voces como las de Antonio Machado, Pablo Neruda, Alejandra Pizarnik, Federico García Lorca, M.ª Ángeles Pérez López, Chantal Maillard o Claudio Rodríguez, y no se limita a citarlas: las lee, las comenta y las honra con poemas propios que nacen de ese diálogo entre autores en un gesto literario doble —pedagógico y creativo— que permite al lector adolescente entrar en contacto con grandes referentes mientras ve cómo una voz contemporánea los absorbe y los transforma en algo nuevo.
Mención especial merecen las ilustraciones que acompañan los textos. No cumplen solo una función estética, sino también simbólica, ampliando el significado de los poemas. El predominio del color ámbar —cálido, luminoso, vital— aporta al conjunto una energía creativa que refuerza el espíritu de la obra.
En definitiva, nos hallamos ante una obra necesaria por la manera en que concibe la poesía como experiencia viva, y por el puente que tiende hacia las nuevas generaciones con una sensibilidad forjada en años de docencia y compromiso con la educación.
Con esta edición, Ediciones Sansy reafirma su apuesta por nuevas voces emergentes que, desde su experiencia vital, ofrecen una mirada sugerente y profunda sobre el mundo.








