Desde
Honduras, Onam Carvajal ha convertido la conversación en un
gesto cultural. En OnePodcast, las voces —anónimas o visibles— se
encuentran para compartir historias, inquietudes y procesos vitales. Más que un
proyecto sonoro, su podcast es un espacio de escucha profunda, donde la cultura
se entiende como experiencia viva, cotidiana y necesaria.
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miércoles, febrero 04, 2026
Hoy Charlamos con Onam Carvajal (Onepodcast)
FINALISTA CERTAMEN DE MICRORRELATOS 100 de 100: Yayo Gómez
Concurso organizado por Mi experiencia como escritor
Enhorabuena departe del jurado, compuesto por los escritores:
lunes, febrero 02, 2026
RESEÑA: «ORO Y CENIZAS» de Toni García Villanueva
Autor: Toni García Villanueva
Año de edición: 2025
ISBN: 9798276271637
Número de páginas: 251
Sinopsis:
Mi opinión:
Acostado en la cama y habiendo terminado ahora mismo la lectura de la obra de Toni García Villanueva, me veo en la obligación de levantarme para escribir esta reseña.
Tras la fabulosa cubierta realizada por la artista Eleni Anagnostou, nos encontramos con Oro y Cenizas, una novela en la que Toni demuestra su versatilidad como escritor, confirmando que en la prosa mantiene el mismo pulso narrativo que lo define como poeta y con el que consigue emocionar al lector desde las primeras páginas.
Se trata de una novela que nos mantiene firmemente en la Tierra, ni entre ni sobre ella, y en la que el autor vuelve a evidenciar el compromiso social que lo caracteriza como persona y como creador. A través de una trama que se fragua a fuego lento, Toni no explica: muestra. Muestra el abuso al que se ven sometidas muchas personas por parte de las altas esferas de la sociedad, dejando espacio para que sea el lector quien digiera, reflexione y complete el sentido último de lo narrado.
En esta obra, el autor sustituye la elegancia y el erotismo habituales de su poesía por una crudeza consciente, donde el mercadeo de la carne, la explotación y los temas más incómodos se abordan con una sensibilidad medida y una astucia narrativa que evitan el morbo y apuestan por la verdad. El lector avanza guiado con firmeza por una historia que no busca complacencia, sino implicación emocional.
Los personajes están construidos con solidez y presentan una psicología palpable, lo que favorece una inmersión profunda en una novela que cala en los huesos. Mención especial merece la forma en que el autor construye los escenarios: espacios antagónicos que oprimen, asfixian y restan luz, descritos con una atmósfera casi física, y que contrastan con otros pasajes más abiertos y luminosos de la narración. Este juego de escenarios no es decorativo, sino que dialoga en todo momento con el estado emocional de los personajes y refuerza la trama.
En el epílogo, Toni vuelve a dejar una muestra clara de su ingenio narrativo. Lo más destacable es que obliga al lector, y a este humilde reseñador, a morderse la lengua para no caer en el spoiler, porque la escena final se dibuja con una precisión tan vívida que continúa resonando incluso después de cerrar el libro.
Hoy charlamos con Eva Núñez
Eva Núñez es una escritora barcelonesa nacida en los años 70 que, tras décadas como contable saturada de tablas dinámicas de Excel, liberó a la escritora que llevaba dentro durante el confinamiento de 2020. Amante de las novelas de misterio desde antes de tener edad para leerlas, ha publicado la obra de relatos Alexa, cuéntame una historia, y las novelas Aprende a matar, La boda de Samantha Parker y Muerte en Enigma Land. Sus historias siguen a los inspectores de los Mossos d'Esquadra Georgina Bruned y Alonso Smith en casos que combinan el misterio clásico al estilo Agatha Christie con una mirada contemporánea y personajes femeninos potentes. Ganadora de varios certámenes de relatos y finalista en prestigiosas antologías, mantiene el blog Aprende a matar, donde comparte su investigación sobre ciencias forenses, psicología criminal y recursos para escritores de novela negra.
¿Qué es para ti la escritura?
Para mí, la escritura es una forma de sumergirme
en mi mundo imaginario, de crear otras realidades para dar salida a las
historias que a veces aparecen en mi mente sin previo aviso. Una forma de
conectar con mi yo más auténtico y un espacio propio creado a mi gusto donde
puedo experimentar y explorar.
Llevas décadas sumergida en el
mundo de las finanzas y la contabilidad. ¿Qué descubriste al escribir ficción
que ninguna hoja de Excel, te había dado antes?
La escritura y las finanzas son dos disciplinas
muy diferentes. Aunque también existe lo que llaman contabilidad creativa, pero
no os lo aconsejo si no queréis acabar teniendo una conversación incómoda con Hacienda.
Frente a la rigidez de los números, escribir
ficción permite desarrollar una parte creativa más libre y que conecta con lo
que eres. Ya sea bueno, malo o todo lo contrario. Te obliga a mirar hacia
dentro, a hacerte preguntas y a observar el mundo con más atención. No hay
fórmulas ni resultados exactos.
Por las mismas razones que condicionan muchas
decisiones en nuestra vida: el estrés, el exceso de obligaciones y la falta de
tiempo. Durante la pandemia el mundo se paró y, aunque seguía trabajando desde
casa, las tardes pasaron a ser mías. No podía hacer nada más, no había
gimnasio, ni quedadas, ni recados, ni planes. De repente, apareció algo que
tenía casi olvidado: el lujo del tiempo. Y con él, el espacio mental necesario
para sentarme a escribir.
Muchos escritores tienen
rituales: escribir de madrugada, con café, en silencio… ¿Tienes algún ritual de
escritura o escribes en los huecos que te deja la vida adulta como quien roba
tiempo a un jefe invisible?
Un poco de las dos cosas. A veces robo tiempo,
pero también intento organizar mi agenda con cuidado para reservarme espacios
en los que pueda escribir sin interrupciones. Con los años he aprendido que, si
no proteges ese tiempo, desaparece.
Tengo otro lujo, creo yo que casi imprescindible
para poder escribir, que es la famosa “habitación propia” a la que hacía
alusión Virginia Wolf. Tiempo y espacio y algo a lo que no estamos
acostumbrados hoy en día: quedarnos a solas con nuestros pensamientos y
enfrentarnos a ellos.
Por lo demás, no soy demasiado ritualista:
silencio, café o infusiones y, de vez en cuando, alguna barrita de incienso.
La inspiración de "Aprende a
matar" vino de ver un anuncio de Instagram sobre un fin de semana
literario. Es casi irónico que un algoritmo creado para vender te diera la idea
de tu primera novela. ¿De dónde viene realmente tu inspiración?
La inspiración se nutre
de muchas fuentes, todas complementarias. Puede surgir de una experiencia
personal, de una conversación escuchada al azar en el tren, una noticia o una
escena de una serie o película. A veces eres consciente del origen de una idea,
otras simplemente aparece, sin saber muy bien de dónde viene, y solo queda
seguirla y ver hasta dónde te lleva. Al final, cualquier estímulo puede
convertirse en el punto de partida de una historia si estás atenta a lo que te
rodea.
"Alexa, cuéntame una historia" fue tu primer libro, un volumen de relatos variados. Escribiste sobre el confinamiento, terror, humor. ¿Esos relatos eran ejercicios de calentamiento antes de la novela o era el entrenamiento de una escritora que aún no sabía que podía sostener una historia larga?
Como bien dices, por aquel entonces no sabía que
sería capaz de escribir una novela. Empecé con relatos porque era la forma más asumible
de contar historias sin enfrentarme al precipicio mental que supone rellenar
300 páginas o más con una historia coherente y la responsabilidad de enganchar
al lector y entretenerlo. Con el tiempo me di cuenta de que, además de un campo
de pruebas, aquellos textos estaban construyendo una base que me permitía
conocerme como escritora, mis ritmos, mis tiempos y mi forma de enfrentarme al
trabajo de construir historias.
¿Te sientes más cómoda dentro del
relato o de la novela?
Depende de la naturaleza de lo que quiera
explicar. Hay ideas que son pequeños retazos que se pueden explicar en unas
líneas o una página y es muy reconfortante la inmediatez con la que puedes
crearlos. La novela, en cambio, necesita tiempo, planificación y un compromiso
a largo plazo. Es un proceso mucho más exigente, que requiere constancia y
disciplina, pero también ofrece la recompensa de construir un mundo más amplio
y complejo.
Creaste a los inspectores
Georgina Bruned y Alonso Smith casi por accidente. Dices que "aparecieron
con nombres y apellidos como si te los presentaran". ¿Alguna vez te has
preguntado si esos personajes siempre estuvieron ahí, esperando durante décadas
a que les dieras permiso de investigar crímenes?
Conectando con la pregunta de antes sobre las
fuentes de inspiración, creo que los
inspectores Georgina Bruned y Alonso Smith son un buen ejemplo. Se han
ido formando como un patchwork de pequeños retazos de mi identidad, de las
millones de series de investigación que he visto y, por qué no, quizá algo de
proyección personal. Al fin y al cabo, ¿quién no querría tener a alguien como
Alonso en su vida?
En "La boda de Samantha
Parker" te pasaste "al otro lado" y exploraste a una antagonista
obsesiva. Háblanos un poco de su protagonista.
En “La boda de Samantha Parker” no tenemos ni una,
ni dos, sino tres protagonistas. Tres mujeres con sus preocupaciones, sus
obsesiones y una carga personal importante.
Me parecen unos perfiles muy interesantes y he
disfrutado mucho escribiendo sobre ellas y llevando sus personalidades al
límite para provocar una tensión constante.
Después de escribir “Aprende a matar”, que sigue
una estructura clásica de investigación policial, me apetecía sumergirme en una
historia donde poder explorar las motivaciones de alguien que no siempre actúa
correctamente. El lado oscuro me resulta magnético y, hasta cierto punto,
divertido. Podríamos decir que el lema de la novela es: “Que triunfe el mal”.
Estudiaste Psicopatología en
personajes literarios en la UNED y aplicaste ese conocimiento a Samantha
Parker. ¿Te sirvió ese curso para desarrollar tus personajes de una manera más
certera?
El curso lo realicé después de escribir la novela.
Es cierto que el escribir sobre misterio y thriller ha despertado en mí la
necesidad por saber más sobre las motivaciones humanas y qué nos impulsa a
actuar cómo lo hacemos. A explorar el lado oscuro de las personas para dotar a
los personajes de mayor verosimilitud y hacer que las tramas sean más
coherentes.
"Muerte en Enigma Land"
transcurre en un parque temático de detectives. Es meta-ficción pura:
detectives reales investigando en un parque que celebra detectives ficticios.
¿Fue divertido jugar con esos niveles de realidad?
Divertidísimo. Me gusta que las novelas se
desarrollen en entornos que para los lectores de misterio son como nuestra
propia casa. En “Aprende a matar” era en un retiro literario; en este caso un
parque dedicado al misterio. También podría tratarse de una biblioteca o un
club de lectura. Da mucho juego y hace que todo se complemente.
Comencé con la autopublicación por esas razones
que mencionas, que me parecen muy importantes, y porque no quería iniciar un
peregrinaje por editoriales saturadas, no sabía si iban a leer mi manuscrito o
se perdería en una pila infinita destinada al olvido.
Publicar por mi cuenta me dio libertad para
decidir los tiempos, mantener el control creativo y asegurarme de que mis
historias llegaran tal y como las imaginaba a los lectores. Esa experiencia nos
llevó a crear Aleva Ediciones junto
a Alfred López. Al trabajar cada fase de nuestros propios libros, aprendimos a
entender desde dentro las necesidades reales de un escritor en todas sus
facetas: corrección, maquetación, diseño de portada e incluso la parte más
técnica de KDP.
Tu blog "Aprende a matar" divulgas información
sobre ciencias forenses, psicología criminal, lenguaje policial. ¿Qué te llevó
a crear este blog?
Durante el proceso de escritura de Aprende a
matar, mi primera novela, tuve que documentarme a fondo en ciencias
forenses, psicología criminal y lenguaje policial para que la historia
resultara verosímil. Hay muchísima información en internet, y con el auge del true
crime, cada vez más, pero sentí que faltaba un enfoque pensado
específicamente para escritores. Así nació el blog: como un espacio donde
compartir todo ese conocimiento aplicado a la novela negra y al thriller, desde
un punto de vista práctico y narrativo que un escritor se plantea.
Para escritores noveles que están
donde tú estabas hace unos años —con historias en la cabeza pero sin atreverse
a escribirlas—. ¿Cuál es el consejo más honesto que les darías?
Que se lancen. Escribir es increíblemente
gratificante y te permite conectar con la persona más importante que existe: tú
mismo. Y si además te atreves a compartirlo y a alguien le gusta… bueno, eso ya
es la hostia.
Has ganado certámenes, quedado
finalista en antologías, participado en "Relatos en Cadena" de la
Cadena SER y otros tantos concursos de prestigio. ¿Alguno de estos
reconocimientos te hizo sentir por primera vez "soy escritora de
verdad"?
Estos reconocimientos me hicieron sentir validada,
como si lo que estaba haciendo realmente tuviera valor y lo estuviera haciendo
bien. Además, no solo dan esa confirmación personal, también aportan
visibilidad: que otros lectores y profesionales del sector puedan descubrir tu
trabajo.
Mencionas a Agatha Christie, Alicia Giménez Bartlett, Nora Ephron, Carmen Posadas como influencias. Si tuvieras que la oportunidad de tener la habilidad de alguno de ellos, ¿cuál dirías y por qué?
De Agatha Christie, me encantaría tener la
imaginación infinita para idear situaciones y tramas. De Alicia Giménez
Bartlett, la maestría para crear una química inigualable entre sus
protagonistas, Petra Delicado y Fermín Garzón. Y de Nora Ephron y Carmen
Posadas, ese toque de humor e ironía en sus obras que aporta ligereza.
¿Género literario favorito?
Novela criminal y thrillers, cuanto más retorcidos
y llenos de giros inesperados, mejor. Me gusta que me mantengan en tensión
hasta la última página.
¿Obra literaria preferida?
La semilla del diablo de Ira Levin. Una mezcla
perfecta de suspense y atmósfera inquietante en un entorno doméstico.
Si pudieras sentarte a tomar un
café y departir con un personal de ficción, ¿cuál sería y por qué?
Siendo un poco egocéntrica, me sentaría a tomar un
café con los protagonistas de mis propias novelas. Me encantaría que existieran
en la realidad y poder charlar con ellos, sería como pasar tiempo con un viejo
amigo. Lo que no sé es lo que pensarían de los líos en los que los he metido.
Llevas tres novelas publicadas en
tres años, mantienes un blog activo,
investigas para cada libro. ¿Esa productividad viene de la constancia y la
perseverancia o existen otros factores que te ayudan a ser una autora tan
fértil?
Creo que, en gran medida, la productividad viene
de la dedicación y la organización, aunque a veces eso implique descuidar otras
áreas de la vida. Soy bastante disciplinada, así que intento marcarme un plan y
cumplirlo. Pero no todo es fuerza de voluntad: también ayuda el entusiasmo por
lo que hago. Cuando te apasiona lo que escribes, cuesta un poco menos
levantarse del sofá y renunciar a otro capítulo más de tu serie favorita.
El género policíaco te permite
"explorar el lado oscuro de personas aparentemente normales". ¿Te ha
ayudado tu formación y esa inquietud tuya por la temática criminal a
desarrollar mejor tus obras?
Sin duda. Más allá de explicar cómo se lleva a
cabo una investigación, cómo se recogen y procesan las pruebas, o cómo
funcionan las huellas y la sangre, lo que más me interesa es la mente de las
personas: qué las empuja a traspasar la línea, cuáles son sus motivaciones y
cómo su pasado las ha moldeado hasta ese punto.
Debo confesar que en mis historias suelo empatizar
bastante con los “malos”. Para poder crearlos y describirlos con autoridad,
necesito comprenderlos a fondo, y muchas veces eso hace que, en cierto modo,
los excuse.
Ya has anunciado que Georgina y
Alonso volverán en nuevos casos porque "estaban aburridos". Más allá
de esa saga, ¿cuáles son tus proyectos futuros?
Me encantaría seguir contando nuevas aventuras de
Georgina y Alonso, pero también alternarlas con novelas más centradas en el
suspense y el thriller. En cierto modo, es mirar el mismo mundo desde “el otro
lado” y jugar con otra perspectiva.
¿Hay algún género, tema o locura
literaria que quieras explorar que no encaje con el misterio pero que te está
llamando en secreto?
Al principio de mi formación en el mundo de las
letras escribí un relato con una protagonista veinteañera, y la profesora me
dijo que tenía potencial para convertirse en una novela juvenil. Así que no me
importaría explorar ese camino algún día.
Y, sin salir del misterio pero cambiando totalmente
de formato, tengo una idea a medias con Alfred López para una especie de
sitcom. Ahora solo nos falta aprender a escribir guiones… pero todo se andará.
Muchas
gracias, Eva. Ha sido un placer tenerte en este blog y poder compartir esta
conversación contigo.
Gracias
a ti por el tiempo y espacio dedicado a compartir con tus lectores mis novelas.
Ha sido un placer.
miércoles, enero 28, 2026
Podcast Mi experiencia como escritor - T2-E118 - Hoy charlamos con Juan Manuel Sainz Peña
Juan Manuel Sainz Peña (Jerez
de la Frontera, 1970) es uno de los autores españoles más premiados de los
últimos años, con más de 160 galardones literarios nacionales e internacionales
en novela, cuento, poesía y teatro. Comenzó a escribir relatos de misterio a
los nueve años, forjando un estilo cuidado y con aptitudes para el suspense.
Columnista habitual del Diario de Jerez desde 2004 (más de 700 artículos
publicados), ha dirigido programas en Onda Jerez Radio y colabora en Cadena
SER, La Voz del Sur y Canal Sur Radio. Entre sus premios destacan el Premio
Iberoamericano de Novela Verbum 2019, el Premio Internacional de Novela
Bachiller Alonso López (con Agarrazagales, entre 463 títulos), el Premio
Internacional de Novela Ciudad de Almería, el Casino de Mieres y el Premio de
Novela Zayas. Es autor de más de trece novelas, incluyendo El Criado de
Velázquez, Piedras Negras, El Taxidermista, El Cerdo y La edad de los héroes.
Parte de su obra ha sido traducida al búlgaro.
sábado, enero 24, 2026
Podcast Mi experiencia como escritor - T2-E117 - Hoy charlamos con David Macías
David Macías Gómez (Huelva, 1977) es maestro de Educación
Musical por la Universidad de Huelva, entrevistador en su canal de Youtube
David Macías – Compositor y un autor que transita entre la poesía y la
narrativa. Su vínculo con la literatura nace de la poesía. De hecho, en 2023
publicó el poemario Poemas y otras banalidades de mi mente (Letrame
Grupo Editorial), estructurado en tres partes: reflexiones sobre la vida,
poemas de amor y un paseo en verso por la Pasión, Muerte y Resurrección de
Cristo.
Con Al tercer día (Editorial Nazarí, 2025), su
primera novela, da el salto a la narrativa con un thriller histórico que
fusiona suspense y teología: el padre Lucien Valenti descubre en 2025, tras la
muerte del Papa, un informe militar del centurión Titus Valerius Crispus sobre
la ejecución de Jesús que podría derrumbar dogmas milenarios.
viernes, enero 23, 2026
10ª GASETA CULTURAL DE LES ARTS I EL SABER - ENERO
Os dejo la 10ª Gaseta Cultural de Les Arts i el Saber, coordinada, editada y redactada por Luis Fernando Velerda y Diseño llevado a cabo por Ivan y Sandra Velerda Gil.
Estamos de enhorabuena porque con este número cumplimos un año en este fascinante proyecto en el que colaboran múltiples escritores y artistas.
En este número de enero han intervenido por orden de aparición: Luis Fernando Velerda, Rafael Ruiz, Javier Lario, David P. Yuste, Olatz Sánchez, Leonardo Jiménez, Teresa Domingo, Silvia Abad Montoliú, Jaume Palau, Carlos García, David Rivera, Francesc Pinyol, Emilio Lindner y Eva Mir.
10ª entrega - Noviembre 2025
Para acceder a otras revistas, visita la sección correspondiente en la barra de navegación de este mismo blog o clica aquí.
jueves, enero 22, 2026
Hoy Charlamos con Margarita Bokusu Mina - Versión escrita
¿Qué es para ti
la escritura?
La escritura es para mí una forma de desahogo
primero y segundo de comunicar, de expresar. Desde hace un tiempo mi sueño es
que se convierta en mi forma de ganarme la vida.
Trece novelas
publicadas no son fruto del azar. ¿Qué lugar ocupa la disciplina en tu vida
como escritora y cómo consigues sostenerla a lo largo del tiempo?
No me considero una persona disciplinada, pero
cuando el tiempo apremia, o Dios aprieta, me veo en la necesidad y obligación
de serlo. Mis trece novelas las escribí en un período así: cuando tenía que
organizarme para estudiar unas oposiciones con el objetivo de ser profesora.
Cuando descansaba de esa titánica tarea, escribía. Eso fue durante ocho
intensos años y posteriormente, debido al trabajo de docente, que me agota, he
podido escribir relatos y artículos que se encuentran, casi todos, en Diario Alhaurín
porque fue de los primeros medios en los que publiqué. Estos mismos relatos y
artículos se encuentran también en unos quince medios digitales de España y
América y los he escrito realmente cuando me han apetecido.
A los trece años empecé a escribir. El camino
fue constante a través de mis diarios durante más de una década y
posteriormente, desde los dieciséis, a través de cartas que escribía a amigos
que vivían en diferentes puntos del planeta, esto se mantuvo más de dos décadas. Luego vino lo de las novelas.
Por culpa de mi trabajo, el camino se convirtió en impulso creativo, como tú
dices. Si tuviera tiempo volvería al camino, volvería a la constancia, a
escribir mucho más y, sobre todo, a leer.
¿Qué te impulsa a seguir escribiendo novela tras novela, incluso cuando el proceso se vuelve tan exigente en algunos momentos?
Me impulsa la necesidad de expresarme, de
desahogarme y de comunicarme.
¿Has sentido
alguna vez el síndrome de la página en blanco?
No
Lo que está dentro de mí y lo que me rodea.
Mi primera novela comienza de una manera
convencional: presentándome y presentando a la gente que conozco, familia y
amigos, para que se vean mis orígenes. Esto ocupa unas decenas de páginas y
luego paso a lo que es mi estilo: desarrollar una serie de personajes y sus
vidas a través de cartas, emails e incluso mensajes de móvil. Así son mis
novelas, es decir, el comienzo puede ser directamente un email o una pequeña
introducción para presentar el momento en el que me encuentro y a continuación
correos electrónicos que he podido recibir o enviar. No son novelas al uso con
su inicio, nudo y desenlace. Tienen más o menos unas doscientas páginas y en
ellas muestro unos meses de la vida de una serie de personajes, podríamos decir
que estamos ante una saga porque algunos se repiten en todos mis libros. Como
la vida misma, que nos trae a personas en un momento dado para, pasado un
tiempo, no volverlas a ver mientras otras nos acompañan siempre.
Mis novelas están separadas por capítulos que
son normalmente meses, o sea, existe una
cronología, aunque se pueden leer de manera independiente. Te van a llevar por
diferentes sentimientos, por diferentes formas de estar en la vida y diferentes
lugares en el mundo. Son también una especie de crónica.
Acabo de corregir la decimocuarta y he comenzado
a enviarla a concursos y a editoriales. Una de las editoriales más importantes
de nuestro país, de las editoriales pequeñas, me refiero a las que hay que
pagar por publicar, me ha hecho una valoración positiva. El caso es que esta
novela ya no es epistolar, es más bien un diálogo entre dos personas. Bien es
cierto que aparecen algunos emails, pero muy pocos, de otros personajes. Tengo
otra novela por corregir, la decimoquinta, del estilo a esta que acabo de comentar
y ya he empezado a escribir la decimosexta, después de diez años sin escribir
una novela, solo relatos y artículos. No va a ser epistolar ni se va a tratar
de un diálogo. Son unas memorias de lo que me ha ocurrido en esta última
década.
Publicar a través
de Bubok y Amazon te ha permitido mantener el control sobre tu obra.
Explícanos cómo funcionan estas plataformas y
qué actividad tienen hoy en día a la hora de
tomarse como trampolín para publicar.
Como he dicho, escribí durante ocho años, entre
el 2008 y el 2016 de manera intensa. Luego ya no he escrito ninguna novela sino
relatos y artículos. En 2008 es cuando, parece ser, fue pionera en España la
Editorial Bubok, que permite publicar gratis así como pagando servicios de
maquetación, corrección, diseño de portada, etc.
Tanto con Bubok como con Amazon no he gastado un céntimo. Por eso, por
ejemplo, no tengo una tirada de libros esperando a ser vendidos en alguna feria
o presentación, sino que mis libros se imprimen bajo demanda: los pides a
través de los enlaces pertinentes y te llegan a casa en unos pocos días o los
tienes inmediatamente si los descargas en tu móvil, portátil o eBook.
O sea, Bubok y Amazon funcionan de la misma
manera. Lo que pasa es que estoy con Bubok primero porque, en vez de irme con
un gigante, como es Amazon, prefería hacerlo con una empresa más pequeña por
apoyar siempre al más débil.
No publiqué con Bubok inmediatamente después de
escribir la primera novela sino cinco años después, en el 2013. La
decimotercera y última, por ahora, la publiqué en 2022 y a partir de ahí me dio
por subirlas a Amazon porque parece que el público se fía más de esta empresa.
De momento tengo siete con este gigante, no todas por falta de tiempo ya que
cada vez que subo una, en verano principalmente, la repaso y esto no se hace en
un día.
En Amazon tienen las portadas que quería y son
de un tamaño folio. En Bubok tienen un formato estándar, de bolsillo. En
Amazon, las tres primeras, también están en Kindle Unlimited.
¿Qué aprendizajes
te ha dado la autopublicación que quizá no habrías obtenido en el circuito
editorial tradicional?
Vaya por delante que me encantaría que una
editorial apostara por mí, que me hiciera un buen contrato y que no dé la
impresión de que no quiero hacer presentaciones o estar en tal o cual feria del
libro. Sí quiero, pero con un respaldo fuerte, sin costearlo, como hacen otros
autores. Siempre digo que no he gastado
un céntimo en publicar y no pienso hacerlo. En honor a la verdad diré que unos
microrrelatos míos fueron seleccionados para sendas antologías y acepté
publicar porque eran muy económicas, ni treinta euros, en la Editorial
Diversidad Literaria. Otros han sido seleccionados para otras antologías más
caras por lo que he desestimado la oferta. Considero que el hecho de escribir
es mi trabajo y debería ser remunerado.
Creo que faltas de ortografía no tengo porque he
leído desde pequeña, a los grandes literatos del siglo XX y anteriores y, hoy
en día, del siglo 21. También me licencié en Filología Inglesa.
Si una editorial apostara por mí podrían hacer
lo que quisieran con mis novelas… Lo único que no aceptaría sería que
modificaran algo para ofrecerlas como un producto fascista porque pretendo que
sean todo lo contrario.
No. Siempre tengo claro lo que voy a contar, va
surgiendo. Puede que al releer vea que alguna idea sea mejor presentarla antes
o después que otra, eso es todo.
¿Eres una
escritora que planifica sus novelas o te dejas llevar por la intuición y el
desarrollo de las ideas seminales?
Mis trece novelas fueron surgiendo por
intuición. Lo que planifiqué fue que iba a escribir desde ese verano del 2008 y
que eso se iba a convertir en mis novelas.
Sabía que lo que iba a escribir era lo que
pensaba, sentía, vivía yo y pensaban, sentían y vivían los demás personajes,
bueno, lo que ellos quisieran contarme.
La amistad, el amor, la precariedad económica,
el arte, la naturaleza, los viajes, la superación personal, la familia, el
vivir en un país que no es el tuyo…
¿Qué opinión
tienes de las redes sociales?
Paso demasiado tiempo en las redes sociales y es
una cosa que quiero evitar desde hace tiempo. A veces las disfruto porque leo
cosas interesantes; porque creo que mis novelas pueden llegar a más gente;
comparto cosas que me preocupan; y porque intento ayudar, por ejemplo, cuando
comparto cosas acerca de animales que necesitan ser adoptados o cuidados, o
recogida de firmas…
¿Cómo vives esa
exposición como autora en redes sociales y qué te aporta ese contacto cotidiano
con la comunidad lectora?
La exposición como autora en redes sociales me
ha llevado a vender y a conocer a gente interesante que me ha brindado su
espacio, como tú mismo con esta entrevista o la que hicimos para YouTube. Otras
personas me han ayudado haciéndome reseñas, compartiendo los enlaces a mis
novelas, intercambiándolas (tengo un álbum de fotos en Facebook de las personas
que han comprado mis novelas y se han hecho una foto con ellas, o solo a la
novela, y otras en esos encuentros: intercambiando nuestros libros).
Algunos escritores se quejan de eso, de que no
solamente tenemos que ser escritores sino también saber de marketing. Parece
que si eres escritor y quieres que te conozcan tienes que acudir a todos los
sitios que te digan.
Lo que veo es que esto también es como una
lotería porque ha habido gente que ha triunfado y parece que no estaba tanto en
las redes sociales y otros que, aunque estemos no nos va a valer hasta que no
salgamos en un medio de comunicación a nivel nacional, aunque sea de espectador
-con la oportunidad de poder dirigirse al presentador- de un programa que
llegue a millones de personas, como ha sido el caso de Custodio.
¿Qué te ha
regalado el oficio de escritora?
El oficio de escritora me ha regalado una
especie de terapia para no estar más loca de lo que pudiera estar, aunque si no
me hubiera desahogado de esta manera a lo mejor hubiera buscado otra forma de
expresión, véase que me gusta también la fotografía y ahora, con la posibilidad
que nos dan las redes sociales, hacer una especie de pequeños vídeos, anuncios,
de mis novelas, que se pueden ver en Instagram o en mi canal de Youtube, que me
entretienen. Volviendo a la escritura, también gracias a ella y a las redes
sociales, he conocido a gente muy interesante,
gente con la que conversar de un tema que nos apasiona, gente que
aporta, que suma.
No me ha robado nada. Por otro lado, he
invertido mucho tiempo haciendo publicidad, más que lo que invertí en escribir
y tengo que recordar una frase que leí en el Quijote: Cervantes dijo que un
demonio que nos puede poseer es el que te hace creerte escritor. Probablemente
tenía razón como en otras muchas cosas.
¿Tienes algún
ojito derecho entre tus novelas?
No. Todas mis novelas me gustan, me entretienen
cuando las releo para volver a corregirlas y subirlas a Amazon e incluso hay
chispazos de humor. Antes, lo del humor no lo veía tan claro. Me lo comentaban
algunos lectores y me preguntaba qué les podía hacer gracia ya que cuando las
escribí estaba desesperada por convertirme en profesora y también por ser
escritora reconocida, pero ahora que ha pasado tiempo los entiendo mejor. Al
abrir alguna página al azar me gustan, sinceramente y modestia aparte. Mis
novelas te llevan a mi mundo, que no es un mundo de envidias, ni
competitividad. Es un mundo de una luchadora, o varias, buena gente. No tengo
un ojito derecho. A lo mejor, si una me lleva al estrellato, entonces esa la
tendré en un altar.
Me separo de mi libro, no sé si a tiempo. Cuando
lo he terminado de escribir y le he dado un repaso o dos ya estoy ansiosa por
publicarlo y también cansada de leer lo mismo, no quiero aprenderlo de memoria.
Es cierto que al tiempo puedo volver a él y encontrar una coma, un tilde que se
me haya escapado y que habría que corregir, pero poca cosa.
¿Usas lectores
beta en tu proceso de publicación?
Sí. Una de las primeras veces fue un Doctor en
Filología Hispánica. Yo no sabía que tenía un blog sobre literatura. Habíamos
estado hablando de Roberto, cantante de Tabletom durante más de treinta y cinco
años, fallecido en 2011 y del que fui compañera los ocho últimos años. Por
Facebook chateamos mucho, en privado, porque era admirador, aparte también
escribía en una revista de rock. Tras un año de charlas me dio por publicar mi
novela en esa red social, cada día dos o tres páginas y así descubrió que
escribía. Estoy hablando del año 2013. Entonces me pidió leerla y enseguida me
dijo que era bukowskiana, me hizo una reseña y me dijo que la publicara.
También mi hermana siempre me anima a seguir adelante, es una gran lectora, a
veces ha comparado el personaje de Margarita, mi alter ego, con el Ignatius de
“La conjura de los necios”. Una vez, surgió una historia, incluso de amor, con
un lector “granaíno”, pintor afincado en París, que dejó La Ciudad de las Luces
para vivir conmigo una temporada entusiasmado por mis escritos. Licenciado en
Bellas Artes, bastante leído y al que le parecieron, mis libros, cervantinos.
No me voy a extender más porque si no no acabamos con los lectores beta.
No tengo nunca miedo a publicar un libro, todo
lo contrario, mucha ilusión, mucha emoción. Cuando lo veo publicado es como dar
a luz sin dolor.
¿Qué consejo
darías a quienes desean autopublicar pero dudan por inseguridad o falta de
confianza?
El consejo sería que dejen a un lado esa
inseguridad o esa falta de confianza, que Dios dirá, que él “no” siempre lo
llevas por delante, que si no apuestas por ti tienes menos opción de ganar.
¿Qué importancia
tiene para ti seguir aprendiendo y evolucionando como escritora, incluso con
una carrera literaria ya consolidada?
La importancia es total. Quiero seguir
evolucionando. Ya he dicho que mis decimocuarta y decimoquinta novelas no son
epistolares, son más bien un diálogo. Una por corregir, la otra enviada a
concursos y editoriales. La decimosexta, acabo de empezar, es de memorias: desde que empecé a trabajar como
docente en el 2016 hasta la actualidad, imagínate, creo que va a dar para más
de una novela. El problema es que no tengo tiempo para escribirla porque
necesito muchas horas por delante y tranquilidad, silencio, para poder
escribir.
Tengo esa novela que por fin terminé de
corregir, tras un tiempo muy largo pues me he demorado tres años. Se titula “El
Callejón de los Suspiros. Aventuras de Falote”. Dentro de un año
aproximadamente, si todo va bien, la publicaré en Bubok. En Amazon hasta que no
tenga las anteriores publicadas, desde la octava en adelante. He comentado algo
más al respecto en la pregunta anterior, no voy a repetirme.
Y por último,
dónde podemos encontrarte quienes queramos saber un poco más sobre ti.
Si escribes mi pseudónimo “Margarita Bokusu
Mina” en cualquier buscador, Google por ejemplo, seguro que te va a salir una
pequeña biografía mía y van a salir los enlaces a mis novelas. Si pinchas en
ellos, aparte de poder comprarlas en formato físico y digital, vas a poder leer
las primeras páginas y las contraportadas. En algunas contraportadas tengo la
sinopsis y en otras, críticas. También, si escribes mi seudónimo, vas a poder
leer los artículos y relatos que he publicado en estos diez últimos años; vas a
poder acceder a mi blog, donde cuento todo lo ocurrido desde que decidí
publicar y a mí misma en las diferentes redes sociales en las que me muevo. He
de decir que en Facebook tengo dos perfiles: uno con casi 5.000 amigos donde
parece que soy muy activa porque aparece automáticamente lo que publico en
Instagram, pero ahí me meto poco. Sin embargo, en un perfil de Facebook con
poco más de mil amigos soy más activa. Para comunicarme por privado me gusta
Instagram (@mbokusu).
Muchas gracias,
Margarita. Un placer haberte tenido en este espacio.
Muchas gracias a ti, Leonardo, por ofrecerme
este espacio, por tu labor y por tu apoyo.

















