viernes, junio 18, 2021

10 PREGUNTAS a Aitor Heras

 

Hoy tenemos frente a nuestro micro virtual a Aitor Heras, músico y escritor madrileño. Bienvenido a nuestro blog.

Hola Leo, gracias por invitarme.

Vamos con la primera pregunta. ¿Cómo definirías a Aitor Heras?

Pues Aitor Heras es uno más de esos frikis que creció en los ochenta y los noventa, lo que indefectiblemente ha marcado su visión artística del mundo. Soy otro más de los hijos de La guerra de las galaxias, Los Goonies, Jungla de cristal, Arma Letal o La princesa prometida. La música, el cine, los libros y los videojuegos son mis pasiones, las que absorben todo mi tiempo. Tengo la suerte, además, de pertenecer a la última generación que ha vivido sin internet y que ha visto el paso del mundo analógico al digital, con la eclosión tecnológica que ello ha supuesto.


Allá por el año 2014 comienza a picarte el gusanillo de la escritura. ¿Cómo surge en ti esa afición?

La verdad es que era algo que llevaba picándome mucho tiempo. Salvo un breve período en la adolescencia, siempre he sido un lector voraz, desde que, con trece años, leí Cementerio de animales. La semilla que Stephen King y esa novela en concreto plantaron en mí sigue creciendo. Después de tantos años leyendo las historias de otros, me decidí a lanzarme cuando entré en contacto con Vuelo de cuervos. Ya había escrito algunas historias a lo largo de mi vida, pero nada serio. Pasar a ser colaborador habitual de Vuelo de cuervos fue lo que me llevó a escribir de manera regular, y a plantearme dar el salto del relato corto a la novela.

¿Qué puedes contarnos sobre esa andadura tuya en la revista Vuelo de cuervos?

Como digo, fue mi primera experiencia creativa regular en el mundo de la escritura. Me sirvió para empezar a escribir mis primeros relatos, a tener una disciplina. Porque soy de esos escritores a los que les cuesta muchísimo mantener la regularidad, tanto por mi forma de ser como por la medicación que tomo desde hace cuatro años. Fue una experiencia de la que no tengo ningún recuerdo negativo. Me permitió conocer a Lorena Gil, que se ha convertido no sólo en una compañera de letras sino en una buenísima amiga, disfrutar de la escritura y colaborar con una publicación de calidad.

Escribiste varios relatos cortos antes de lanzarte con tu primera novela autopublicada, Dos kilos de sueños. ¿Qué podrías contarnos sobre esa experiencia como escritor de cuentos?

Al principio fue difícil, porque me costaba mucho ceñirme a un formato tan limitado en cuanto al número de palabras. Pero poco a poco fui haciéndome a contar mis historias para encajar en el formato de relato breve. Ahora me gusta, el contar algo de manera sucinta. Tengo la fortuna de haber aprendido a escribir relatos cortos, porque no siempre un autor encuentra fácil el adaptarse a un formato determinado.

Acerca de tu experiencia con la autopublicación, ¿qué puedes contarnos?

Es una experiencia del todo positiva. Le da al autor el control absoluto sobre la obra, el contenido, el precio, la portada. Es cierto que me costó dinero, porque pagué al ilustrador que hizo la portada, al corrector, a la persona que lo pasó a formato digital, pero no escribí Dos kilos de sueños para ganar dinero ni hacerme famoso. De hecho, no escribo para eso. La autoedición es algo que ha funcionado para muchos escritores que, gracias a haber escrito novelas de calidad, a haber llevado ellos mismos buenas campañas en redes sociales y haber logrado buenas ventas, les ha permitido darse a conocer y acabar siendo fichados por alguna editorial. Es algo que recomiendo hacer.

¿Te sientes más cómodo en el relato o en la novela?

Sin duda alguna en la novela. Al no haber límites de extensión da más libertad a la hora de contar todo lo que se quiere contar, permite ahondar más en las descripciones, y el autor se puede dejar llevar por el tecleo sin preocupaciones. Sin duda, es el formato que más me gusta.

¿Qué consejo le darías a aquellos que quieren dar el salto del relato a la novela?

No creo que haya ningún consejo que dar. Quizá el que traten de acostumbrarse a pensar que la novela, como digo, da más libertad. Es verdad que hablo del límite en el relato porque todos mis relatos cortos han sido para Vuelo de cuervos o para concursos, donde los límites vienen marcados. Pero escribir es escribir. Se pueden contar grandes historias con pocas palabras. Más largo no tiene porqué significar mejor.

Aprovecho esta entrevista para darte la enhorabuena por tu segunda novela, Ecos y murmullos, que acabas de publicar con Arima Editorial. ¿Qué puedes contarnos sobre ella?

Ecos y murmullos nació como un proyecto para un NaNoWriMo (el National Novel Nwriting Month, un reto anual que consiste en escribir cincuenta mil palabras durante el mes de noviembre). Ese año no lo conseguí terminar, pero al terminar noviembre tenía el armazón de la novela. No quise dejarla en el olvido y me decidí a terminarla por varios motivos. Me di cuenta de que le había cogido mucho cariño a los dos personajes principales, Jeremy y Lauren y, sobre todo, vi que yo también tenía curiosidad por saber cómo acabaría. No supe el final hasta que lo escribí. Rara vez lo sé, así que al escribir mis historias yo también las voy descubriendo, en cierto modo, como cualquier lector. Estoy contento con ella, he disfrutado escribiéndola, dándole ese tono de Serie B que tiene.

¿Cuánto tiempo te llevó escribirla y qué sentiste cuando pusiste el punto final a la obra?

La verdad es que no recuerdo el tiempo que me llevó. La escribí en dos tandas. Poner punto final a una novela a mí me deja un poso de tristeza. Satisfacción por haber terminado el trabajo (no hablo del primer borrador, hablo de terminar del todo, de dejar el manuscrito listo para publicarse), pero tristeza, como digo, por decir adiós a unos personajes a los que has visto crecer y que, durante un tiempo, han estado constantemente en tu cabeza, con los que has sufrido y reído, a los que has hecho pasar buenos y malos momentos. Terminar siempre me produce esa sensación.

He leído que tienes varios proyectos literarios en marcha para el futuro. Para despedir la entrevista, ¿podrías hablarnos un poco de ellos?

La verdad es que sí. Tengo varias novelas empezadas, que tocan varios géneros (una de fantasía, otra de terror, negra). Debo de tener como unas cinco o seis. Me cuesta pasar demasiado tiempo con una, por lo que voy alternando. Eso es de las cosas que más me gusta, el reencuentro con personajes con los que ya trabajé en el pasado. De momento no hay nada claro, pero publicar Ecos y murmullos ha hecho que tenga ganas de seguir con alguna de ellas, y llegar a ese punto final del que hablábamos en la pregunta anterior. Por ahora no puedo concretar nada.

Muchas gracias por acompañarnos, Aitor. Mucha suerte con tu nueva novela.

Muchas gracias a ti por esta oportunidad.

miércoles, junio 16, 2021

RESEÑA: "Crónicas Marcianas" de Ray Bradbury

Título: Crónicas Marcianas

Autor: Ray Bradbury (1920 - 2012)

Editorial: Minotauro

Año de edición: 2008

ISBN: 978-84-450-7689-7

Número de páginas: 260

Sinopsis:

Esta colección de relatos recoge la crónica de la colonización de Marte por parte de una humanidad que huye de un mundo al borde de la destrucción. Los colonos llevan consigo sus deseos más íntimos y el sueño de reproducir en el Planeta Rojo una civilización de perritos calientes, cómodos sofás y limonada en el porche al atardecer. Pero su equipaje incluye también los miedos ancestrales, que se traducen en odio a lo diferente, y las enfermedades que diezmarán a los marcianos. 

Mi opinión: 

Hoy subimos a la palestra a nuestro primer clásico: Crónicas Marcianas de Ray Bradbury, con prólogo de Jorge Luis Borges.
Cuando un principiante en esta materia de hacer reseñas como yo, se enfrenta a una obra de esta envergadura, lo primero que se plantea es si su opinión aportará algo a las críticas ya existentes. Seguramente no, aunque eso no impedirá que la dé para quien pueda interesarle leerla.

Comenzaré con un poco de historia para poneros en antecedente sobre cómo se produjo la publicación de la obra. Allá por los años 40, Ray Bradbury recopiló una serie de veintisiete relatos cortos, que ya habían sido publicados por diferentes revistas de la época para darles salida editorial como una novela. Los veinticuatro primeros se desarrollan entre enero de 1999 y diciembre de 2005. Los tres últimos durante 2026 (hay un salto en el tiempo de veinte años entre el 2005 y el 2026, en los que se produce una guerra nuclear en la Tierra). Esta colección de cuentos acabó por publicarse en 1950 y se convirtió en un clásico de la ciencia ficción de la literatura mundial en poco tiempo. Una serie de relatos que nos hacen reflexionar sobre la verdadera naturaleza del hombre, al que enfrenta consigo mismo a través de sus miedos más internos.

Es curioso porque en esta obra (una de las más afamadas de este prolífico escritor), el autor no nos trata ese miedos desde el punto de vista de los terrícolas a una posible invasión extraterrestre (algo muy extendido en la literatura de la época), sino que hace justo lo contrario, y traslada estos miedos a los habitantes de Marte mostrándonos su recelo a ser colonizados por los humanos. Establece así el autor un claro paralelismo con la manera en la que se produjo la conquista de América por parte de los europeos, quienes dominaron a los nativos e instauraron sus costumbres y creencias en su expansión a lo largo a lo largo y ancho del Nuevo Mundo. En Crónicas Marcianas, el autor también nos habla del racismo, de los miedos del hombre y de las consecuencias de una guerra para su supervivencia y la del planeta.

A medida que los relatos avanzan, Bradbury nos cuenta la llegada del hombre a Marte y el modo en el que se va produciendo su asentamiento y expansión a través del planeta rojo mientras en la Tierra se produce una guerra, que provoca que al final del relato, muchos de esos mismos colonizadores vuelvan a su planeta de origen para estar al lado de sus seres queridos. Todo esto, Bradbury nos lo narra de manera sutil, con un tono melancólico (a veces, un tanto surrealista), y valiéndose de unas descripciones sugerentes y visuales que facilitan al lector sumergirse en la lectura. 

Entraba en un muerto pueblo marciano; paró el motor y se abandonó al silencio de la noche. Maravillado y absorto contempló los edificios blanqueados por las lunas. Deshabitados desde hacía siglos. Perfecto, en ruinas, sí, pero sin embargo perfectos.

Para ello se adentra en las emociones humanas y relaciona todos aquellos lujos que tenemos en la tierra con las miserias que rodean a nuestra civilización, de tal modo que tras cada relato encontraremos alguna enseñanza oculta.

Se señalaron el uno al otro y la luz de las estrellas les brillaba en los miembros como dagas, como trozos de hielo, como luciérnagas, y se tocaron otra vez los brazos y las piernas y se descubrieron intactos, calientes, animados, asombrados, despavoridos, y el otro, ah, sí, ese otro allí, era sólo un prisma espectral que reflejaba la acumulada luz de unos mundos distantes.



Algunos de los relatos me han parecido muy buenos, pero otros no tanto. Es curioso que me hayan calado más los cortos que los largos, quizá porque los haya visto más efectivos. Lo que no quita que todos ellos me parezcan interesantes y estén escritos de manera extraordinaria. De hecho, mientras los leía, me preguntaba si algún día sería capaz de escribir un solo párrafo, solo uno, con la misma magia con la que lo hace Bradbury, eligiendo cada palabra, meciendo cada frase, con esa maestría que caracterizan sus textos, y que tan solo está al alcance de los más grandes.



Sin embargo, considero que la obra está un peldaño por debajo de otras distopías como puedan ser Farenheit 451 (publicada en 1953), del mismo autor, 1984 (publicada en 1949) de George Orwell o Un Mundo Feliz (publicada en 1932) de Aldous Huxley. Quizá tenga que ver con que Cronicas Marcianas no tiene una línea argumental contínua como las anteriores, a pesar de que los relatos estén muy bien hilvanados, pero la cuestión es que no me resultó tan atrapante como las anteriores.

Una de las cosas que más me ha cautivado de Bradbury es su prosa y su estilo poético, que me han parecido sublimes, lo que unido a la cuidada descripción de sus escenarios y personajes debería ser suficiente para enamorar a cualquier lector deseoso de degustar literatura de la buena.

Totalmente recomendable para aquellos escritores que empiezan y que quieren empaparse de los clásicos, así como adquirir un vocabulario rico y sentir esa musicalidad que debe acompañar a un buen texto.

viernes, junio 11, 2021

10 PREGUNTAS a Ariel F. Cambronero

Hoy tenemos con nosotros en el blog a Ariel F. Cambronero, escritor costarricense, literato y máster en Lingüística, que ha aceptado a responder a nuestras 10 preguntas sobre su experiencia en el mundo de la literatura.

Hola Ariel, bienvenido a “Mi experiencia como escritor”

Hola, Leonardo. Es un gusto y un honor que me hayas invitado a este espacio.

Vamos con la primera pregunta. Para aquellos que no te conozcan, ¿quién es Ariel F. Cambronero?

Aparte de ser un enamorado del terror, el esoterismo, la mitología, el simbolismo y el misticismo católico, soy un amante de la literatura, de la buena literatura, y de la escritura. Por esta misma razón estudié Literatura en la universidad, para comprender ambas áreas desde un punto de vista profesional. Fuera de ello, como todo ser humano, soy un cúmulo de contradicciones en medio de este universo.

Tienes algunos relatos publicados en varias revistas digitales conocidas, ¿eliges a las que presentas tu candidatura por el género que tratan, la extensión o por otros motivos?

Esto ha cambiado con el tiempo. Al principio no tenía un filtro en específico; sin embargo, después fui centrándome en revistas que trataran el género de terror y en revistas académicas, las cuales suelen valorar los textos no solo por aspectos de entretenimiento, sino también por aspectos de índole profesional.

En el tiempo que llevo siguiéndote en las redes sociales, he visto que eres un autor en continua formación. ¿Crees que eso es algo necesario para ser mejor escritor?

Definitivamente. Conocer cómo funcionan la literatura y la lengua siempre hará que se escriba mejor. ¿Por qué? Porque se deja de lado la idea de la literatura como mero gozo y se le otorga la seriedad que realmente merece. La buena literatura es compleja, básicamente porque nace de un organismo aún más complejo: el ser humano. Así que para develar esa complejidad se requieren herramientas que nos permitan adentrarnos en el texto y decodificarlo. En mi caso, el haber estudiado Literatura me ha servido de mucho, no solo para leer mejor, sino también para analizar textos profesionalmente. Es fascinante cuando uno puede navegar entre las entrañas de un texto y descubrir todo lo que este puede ofrecer y que oculta a simple vista. Y es aún más fascinante escribir analizando lo que escribes.

¿Qué consejos a este respecto les darías a aquellos que comienzan su andadura como autores?

Normalmente se recomienda leer mucho, lo cual me parece muy acertado; sin embargo, yo agregaría leer mucho y bien. Es decir, uno debe aprender a leer bien, desmenuzando el texto para identificar los mecanismos literarios empleados por el narrador. Es indispensable desnudar el texto para descubrir cómo está construido. Dicho de otra forma, hay que hacer lecturas de calidad. No hay que conformarse con las capas más superficiales de un texto, sino que hay que sumergirse lo más profundo que se pueda. Para ello, como diría Lotman, es indispensable hacerse con las herramientas necesarias para desarrollar las competencias que nos permitan decodificar los distintos niveles del texto.

También les aconsejaría que no se desesperen ni se desanimen si les rechazan un texto. Va a haber muchos fallos y muchos aciertos, así que desesperarse no va a servir de nada. Es necesario que confíen en ellos mismos y que escriban lo que realmente les gustaría leer, no lo que el mercado o la gente espera que ellos escriban; para ello, no hay que tener ninguna clase de tabú o pudor a la hora de escribir. No hay que limitarse. Asimismo, deben aprender que la magia del escritor no radica únicamente en la escritura, sino en la edición.

¿Qué autores consideras que te han influido a la hora de escribir?

Principalmente, hay tres autores que han influido mucho en mí y en mi estilo. Y estos son Yasutaka Tsutsui, por su genialidad en el tratamiento de lo grotesco y lo absurdo, Leopoldo Lugones, por el tratamiento de los temas científicos y religiosos, y Shakespeare, por ser el autor que me motivó a escribir con su maravillosa tragedia Hamlet. Aparte de ellos, ha habido otros autores que me han influido para relatos específicos, como Gastón Leroux, Roberto Arlt, García Lorca o Witold Gombrowicz.

¿Cómo construyes tus relatos? ¿Parten de una idea inicial que vas desarrollando y te ayuda a anidar la trama completa de la historia, de un personaje protagonista, o eres más bien de los que crea sus relatos a partir de un buen final?

Bueno, hay de todo un poco. Algunas veces voy formando en mi cabeza un personaje que me gustaría crear y lo vinculo a una idea que me gustaría plasmar, ya después todo va cayendo en su sitio. En otras ocasiones, tengo en mente un tema que quiero tratar y voy estudiando las formas más adecuadas para desarrollarlo. Aunque la mayoría de las veces, se me ocurre una idea, la dejo añejar para que se vincule a otras ideas y fiat lux: todo cae en el lugar que le corresponde.

¿Qué cualidades crees que debe tener un buen narrador?

Para mí, un buen narrador debe desarrollar la trama de la mejor manera posible. Debe explotar la historia y los personajes al máximo; debe sacar lo mejor del texto. El narrador es como un titiritero, así que debe saber mover bien a sus títeres, memorizar bien los tiempos de cada acontecimiento y conocer el escenario en el que se va a llevar a cabo la obra. De lo contrario, todo resultará en desastre.

¿Qué tipo de narrador te hace sentirte a ti más cómodo a la hora de escribir y por qué?

Con todos me siento cómodo en realidad. A todos los veo como herramientas que me sirven para desarrollar un determinado texto. Por ejemplo, si necesito introducirme en la mente de diferentes personajes, creo un narrador extradiegético; por el contrario, si necesito narrar desde el interior de la historia, entonces creo un narrador intradiegético. Todo depende de lo que me demande la historia para ser narrada de la mejor manera posible.

Ya sabes que si fuera por nosotros, tendríamos los textos siempre en continua revisión. ¿Cuál es el límite que consideras oportuno a la hora de corregir nuestros textos?

Cada texto exige un tiempo diferente. Hay textos que necesitan meses o incluso años de edición, mientras que otros están prácticamente listos desde el momento en que son escritos y solo requieren si acaso una o dos revisiones. Uno como escritor logra desarrollar la intuición necesaria para darse cuenta de ello.

Y la última pregunta: Se te ve cómodo como cuentista. Supongo que ya te habrán hecho esta pregunta en muchas ocasiones, pero me veo obligado a hacértela de igual modo: ¿Tienes pensado dar el salto a la novela en algún momento?

Claro, me encantaría. De hecho, ya he experimentado con la novela. Tengo una novelita corta experimental que aún no he publicado. Me gustaría publicarla y adentrarme más en ese mundillo.

Muchas gracias, Ariel. Espero que tengas muchos éxitos y quieras volver a este pequeño rincón literario para compartirlos con nosotros. Ha sido un placer tenerte aquí hoy.

Muchas gracias a ti por la invitación y por este rato tan ameno. Y claro, yo encantado de volver a este bello espacio. Ha sido un placer haber estado aquí.

miércoles, junio 09, 2021

RESEÑA: "El Camino del Escritor" de Julia Cameron

Título: El camino del escritor

Autora: Julia Cameron

Editorial: Gaia

Año de edición: 2015 

ISBN: 978-84-8445-550-9

Número de páginas: 246

Sinopsis:

Con esta obra los lectores descubrirán que escribir no es una capacidad limitada a otros, a “los escritores”. Escribir es algo mucho más simple y, a la vez, más vasto. Es el encuentro con uno mismo y con nuestra creatividad sigilosa que, para nuestra sorpresa y asombro, resulta siempre más sabia y profunda de lo que imaginábamos. Es un derecho, un placer, una meditación, una terapia o la mejor de las plegarias. No existe, pues, un “mal escrito”. El mero hecho de escribir es ya, en sí mismo, un éxito seguro.

Basándose en sus más de treinta años como escritora y empleando sus técnicas de creatividad reconocidas internacionalmente, Julia Cameron muestra aquí cómo todos podemos liberar nuestra riqueza creativa mediante la escritura, experimentando hallazgos y satisfacciones inimaginables.

Gracias a las técnicas creativas y las ilustrativas historias de El Camino del Escritor, los lectores descubren paulatinamente que la escritura es una parte natural e íntima de sus vidas. El lector se verá impulsado cada vez más profundamente en su propio viaje a través de cortos y apasionados ensayos y artículos, vinculados con ejercicios y herramientas creativas.

Tanto quienes salten por primera vez a la creación literaria como quienes ya viven de ello, descubrirán que el arte de escribir ya no es lo mismo tras haber leído este libro.

Mi opinión:

Me gusta formarme y, sobre todo, disfrutar haciéndolo. En el pasado, sí que tenía más tiempo para hacerlo a través de cursos de escritura creativa. Ahora lo hago principalmente a través de libros porque creo que es la manera más sencilla y que más se adecua a mis necesidades actuales. Por ese mismo motivo, siempre meto en mi lista algún ensayo relacionado con la escritura y la manera de verla por parte de otros autores, ya sean consagrados o no tanto. Esto hizo que este fantástico libro de Julia Cameron cayera en mis manos. Poetisa, escritora y ensayista estadounidense, además de guionista y colaboradora de programas de televisión, obras de teatro y películas, Julia es autora también de El camino del artista, otro superventas en el que nos enseña a manejar las herramientas que debemos usar para poder crear con mayor libertad. Si bien a la hora de elegir, este libro no me sedujo tanto porque lo vi más genérico (eso no quiere decir que en el futuro no acabe metiéndole mano), sí que me sentí verdaderamente atraído por El camino del escritor.

Ese es el motivo por el que tras haberlo leído, haya decidido subirlo a la palestra y compartir con vosotros mi experiencia y sensaciones mientras lo hacía.

No cabe duda de que se trata de un libro inspirador en el que la autora te va atrapando a lo largo de sus páginas mientras te habla de su modo de vida y sus vivencias, las cuales intercala con útiles consejos de escritura.

Se nos invita a reflexionar de principio a fin. Por momentos, ha sido como mantener una conversación con mi otro yo, ese Yo escritor que a veces me susurra al oído que debo claudicar y dedicarme a otra afición, que para esta no valgo. Ese otro Yo que al mismo tiempo que quiere dejar la escritura, clama al mismo tiempo porque se le reconozca sus esfuerzos.

Podría tratarse de un libro revelador para aquellos que buscan iniciarse en la escritura creativa y adquirir los hábitos y las pautas necesarias para llevar a cabo sus textos, ya que su autora nos da consejos sobre cómo debemos administrar nuestro tiempo, nos habla de la importancia de escribir en sucio y de cómo sacarle el máximo partido a nuestras correcciones, además de dónde y cómo encontrar la inspiración (o reencontrarse con ella en el caso de haberla perdido). Ella la llama fuente y la describe como "un fondo privado de imágenes".

El mecanismo que yo utilizo para repoblar el estanque es muy simple; yo lo denomino «cita del artista». Dicho de un modo sencillo, la cita del artista es una incursión, una vez a la semana y en solitario, en algún lugar alegre que suscite nuestro interés. Puede ser una visita a un museo, a un acuario o a una tienda de hilos. Puede ser un concierto, una película o una exposición sobre dinosaurios. La cuestión es ir a algún lugar fascinante e ir solos. ¿Por qué solos? Porque la cita del artista es mitad «artista» y mitad «cita».

Julia defiende el carácter innato de la escritura y la necesidad que muchas personas tienen de ponerla en práctica (más de las que creemos), pero que no se atreven a hacerlo por pudor, vergüenza o miedo. Y algo tendrá la manera en la que lo hace que hasta a mí, que llevo años escribiendo prácticamente a diario, me entraban ganas de hacerlo.

En lo técnico, la obra está bastante bien estructurada con capítulos cortos y sugerentes, llenos de detalles sobre la vida de la autora que hacen la lectura más amena, y cuyos títulos invitan a seguir leyendo. Al final de cada uno de ellos se nos invita a hacer una serie de ejercicios que nos ayudarán a mejorar en cada uno de los aspectos que trata y ganar seguridad en nosotros mismos.

En uno de ellos, Julia trata un tema que me llamó la atención, porque justamente es algo que solemos hacer los autores nóveles, y que yo también hacía: escribir para corregir al día siguiente, algo que con el tiempo, me di cuenta que me frenaba más que hacerme avanzar. Como se suele decir, “cada maestrillo tiene su librillo” y lo que me vaya mejor a mí, no tiene porqué irte mejor a ti, pero sí que es cierto, que me va mejor desde que escribo, escribo y escribo y cuando toca la fase de corrección, me dedico a revisar y tratar de mejorar lo escrito, normalmente un tiempo después de haberlo dejado reposar. La autora también defiende este método, ya que según nos cuenta la mayoría de los párrafos escritos desde el corazón son aprovechables, incluso aquellos que creemos que no son tan buenos.

También nos habla de los miedos que rodean al escritor, del censor que todos llevamos dentro, de la diferencia entre el proceso y el producto. Ella lo llama el “síndrome de la credibilidad” y nos ayuda a restarle importancia para que no caigamos en sus garras porque si disfrutamos escribiendo, ¿por qué dejar de hacerlo pensando en el resultado? 

Este es el mismo tipo amable, que cuando trabajaba como columnista, solía decirme que el encargado de seguridad no iba a creer lo que ponía en mi DNI y no me dejaría entrar a escribir porque yo «no tenía la apariencia de una escritora de verdad». (Comoquiera que sea esa apariencia.)

A lo largo de la obra da ejemplos de ilustres de otras artes que ayudan a visualizar mejor lo que la escritora quiere transmitirnos. Uno de ellos, quizá de los que más me ha gustado ha sido el que usa para hablarnos de la musicalidad y la fluidez de la prosa y su necesidad en cualquier escrito que se precie. También la comparación que hace entre caminar y escribir, relacionando la cadencia de los pasos con la armonía de los acordes.

La portada, sin grandes florituras, cumple con el contenido. La cubierta con solapas, es resistente y de buena calidad.

En definitiva, nos encontramos ante un libro motivacional más que didáctico y en el que se nos habla de lo terapéutica que puede ser la escritura, además de la importancia de valorar nuestro trabajo, admitir nuestros errores y aplaudir nuestros aciertos.

lunes, junio 07, 2021

GRAMÁTICA: Queísmo y Dequeísmo

De acuerdo con la RAE estas son las definiciones de queísmo y dequeísmo:

queísmo. Es la supresión indebida de una preposición (generalmente de) delante de la conjunción que, cuando la preposición viene exigida por alguna palabra del enunciado.

dequeísmo. Es el uso indebido de la preposición de delante de la conjunción que cuando la preposición no viene exigida por ninguna palabra del enunciado.

En la mayoría de ocasiones para los que no solemos caer en este tipo de expresiones erróneas, es fácil detectar cuando se produce, pero hay otras en las que incluso aquellos que están más en contacto con la línea puede caer en la trampa ya que nuestro cerebro está cada vez más habituado a su empleo tanto por el resto de hablantes como por los medios de comunicación.

Hay ciertos verbos más proclives a que usemos la preposición o la suprimamos de manera inadecuada. Algunos ejemplos:

Me alegro que hayas venido a la fiesta. (queísmo)

Me alegra de que hayas venido a la fiesta. (dequeísmo)

Cuida que no se rompa (queísmo)

Le preocupa de que suspendas. (dequeísmo)

Me olvidé por completo que vendrías a verme. (queísmo)

María evitó de que su abuela se cayera al suelo. (dequeísmo)

Estoy seguro que me lo regalarán (queísmo)

Me dijo de que asistiría (dequeísmo)

Pienso de que ganaremos este partido. (dequeísmo)

¿Cómo reconocerlo y evitarlo?

Yo tengo mi particular forma de hacerlo. No sé si será la correcta, pero a mí me resulta efectiva. Sustituyendo la oración subordinada por “algo”.

Lo hacemos con los ejemplos anteriores y veremos el resultado. Subrayaremos la opción correcta en azul para mayor claridad.

Me alegro que (algo) – INCORRECTA / Me alegro de (algo) – CORRECTA

Me alegra (algo) – CORRECTA / Me alegra de que (algo) – INCORRECTA

Cuida de que (algo) no se rompa - CORRECTA

Le preocupa de que (algo) – INCORRECTA / Le preocupa (algo) – CORRECTA

Me olvidé de (algo) – CORRECTA / Me olvidé que – INCORRECTA

María evitó de (algo) – INCORRECTA / María evitó (algo) – CORRECTA

Estoy seguro de algo – CORRECTO / Estoy seguro de que algo – INCORRECTA

Pienso de que algo – INCORRECTO / Pienso que (algo) – CORRECTO

Dudo de (algo) / Dudo (algo) – CORRECTA / Dudo de (alguien) – CORRECTA

Pienso (algo) – CORRECTA / Pienso de (algo) - INCORRECTA

Por lo tanto, tened presente que hay verbos que requieren ir seguidos de ciertas preposiciones (de/con/a,…) y otros que no las necesitan, del mismo modo que también los hay que pueden llevarlas o no según el contexto, pero debemos fijarnos y emplearlas correctamente.

viernes, junio 04, 2021

10 PREGUNTAS a Chari Escudero

Hoy tenemos frente a nuestro micro virtual a Chari Escudero, bloguera, reseñadora y escritora en ciernes.

Buenas tardes Chari, bienvenida a “Mi experiencia como escritor”.

Buenas tardes, Leo. Es un placer para mí el que me hayas invitado a aparecer en tu blog. 

¿Preparada para la primera pregunta? 

Venga, dispara. 

Se ha convertido en casi una tradición que nuestros invitados sean los que se presenten a sí mismos, así que, ¿podrías decirnos quién es Chari Escudero? 

Mmmm.... Chari Escudero es alguien muy inquieta, que no se cansa de aprender y a la que le encanta plasmar aquello que siente y piensa en la escritura. Es alguien algo irónica que usa el sentido del humor prácticamente para todo.

Cuéntanos. ¿Cuándo y cómo nace toda esa idea de hacerte bloguera?

Es curioso porque el primer blog que abrí fue para contar una historia por capítulos. Recuerdo que había quedado con una amiga y apareció con una de esas camisetas al estilo de Victoria Francés en la que aparecía una mujer acostada llorando sobre una rosa, la miré y dije: tengo que escribir una historia sobre esa mujer. Realmente a día de hoy, la historia que me inventé me parecé horrible ja, ja, ja, pero me fue mi inicio en esto de los blogs.

El mismo año abrí Rincón Revuelto, que es el blog en el que estoy actualmente. Lo hice por una necesidad de contar cosas que no requirieran tanta elaboración como una novela o relato, eran entradas espontáneas sobre lo que se me iba ocurriendo. No lo hacía con ningún fin y los temas iban cambiando al mismo ritmo que mis intereses. Finalmente acabó siendo un blog más centrado en la literatura, las reseñas y los artículos.

Sé que suena muy típico, pero es un blog que ha ido evolucionando a medida que lo he hecho yo.

Como bloguera experimentada, ¿crees que un escritor necesita tener un blog?

No sé si decir que “necesita”, pero sí que considero que es muy útil. Para entender muchas cosas, creo que un escritor debe salir de su papel y ponerse en la piel del lector:

Si yo tengo millones de libros entre los que elegir, entre autores que no conozco, ¿cómo escoger?

Si ya conozco la forma de escribir de un autor, ya sea por sus redes sociales o por su blog, eso siempre va a ser una forma de “engancharme” a su forma de contar las cosas. Al final, puede funcionar como una carta de presentación para mostrar de forma gratuita, que es lo que puedes ofrecer a los lectores con tus novelas.

Además, también hay que tener en cuenta que los blogs son un sitio al que muchos lectores acudimos para conocer nuevos libros, por lo que es un muy buen sitio para poder acercarte a aquellas personas que pueden convertirse en tus lectores.

He visto que en tu blog tienes una sección dedicada a las reseñas y que tienes bastantes en tu haber. Para aquellos que como yo están aprendiendo ahora a hacer críticas literarias, ¿qué consejos nos darías?

Bueno, en primer lugar, no soy experta en la materia ni estoy formada en este campo, pero desde mi humilde experiencia -y como lectora de reseñas también- lo que yo recomendaría en primer lugar es que tengas tu propia voz, es decir, no copies estructuras ni expresiones (leer sobre “la pluma del autor” me hace cerrar automáticamente una reseña). Es normal que aprendas de otros, pero sin convertirte en un calco de nadie.

En segundo lugar lo que yo recomendaría es no centrarte solo en tu opinión, es decir, está bien que me digas si te ha gustado o no un libro, pero dime el motivo, por favor, háblame de la evolución de los personajes,  de los puntos de giro, del ritmo de la trama, del argumento principal, de si la acción es rápida o lenta.  Al final, se quiera o no hay que manejar una terminología básica, tanto para tener un punto de partida como para argumentar tus “me gusta/no me gusta”.

En tercer lugar, recomendaría ponerse en la piel del lector a la hora de elegir el tono y el estilo con el que nos vamos a expresar, porque al final el ser más o menos técnico o más o menos informal, depende mucho de a que público nos vayamos a dirigir. Lo mismo para facilitar la lectura de lo que estoy leyendo: ponme negritas, fotos, separa bien los párrafos, coméntame alguna cita del libro que te haya gustado y te hayas apuntado... Dale dinamismo, porque aunque sea más importante el contenido que la forma, la forma también hace mucho.

Finalmente, tengo que decir que todos vamos aprendiendo por el camino y que nadie lo hace perfecto desde el principio (y que siempre vamos a seguir aprendiendo).

Y ya antes de cerrar esta pregunta, tengo que recomendar un libro que a mí me ayudó mucho en esto: Cómo escribir sobre una lectura de Carme Font.

¿Qué tipo de cosas tienes en cuenta a la hora de llevar a cabo una reseña?

He tenido varias fases, cuando aún no sabía ni siquiera que cosas tenían que entrar en una reseña, me hacía como un guión de: personajes, trama, acción, etc, es decir, todas aquellas cosas que pienso que a mí como lectora, me gustaría saber sobre un libro.

Ahora lo que hago es preguntarme qué “esquema” (por llamarlo de alguna forma) se adapta mejor al libro que tengo entre manos: hay libros que ponen sobre la mesa temas muy interesantes, como es el caso de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? De Philip K. Dick (Bladerunner para los que solo hayan visto la peli). Este libro te hace que te cuestiones que es lo que nos hace humanos, entonces en esta reseña quizás veo más interesante el contar como el autor ha explorado las posibles respuestas a través de escenas y personajes.

Otro ejemplo serían los libros de Carlos Ruiz Zafón:  pienso que me quedaría corta contando trama, personajes  y demás, entonces en este caso lo que hago es pensar en tres, cuatro o cinco razones por los que el libro en cuestión me parece tan increíble y, usando esas razones como punto de partida, escribo la reseña.

También intento aportar algo a las reseñas además de mi opinión: reseñas de otros blogs, audiolibros, booktrailers...

Creo que en definitiva, lo que más en cuenta tengo, es como ofrecer de forma amena y atractiva mi opinión, para que no sea una opinión sin más, sino algo trabajado que sea verdaderamente útil para quien me lee.

¿Revisas las reseñas antes de adquirir un libro? ¿Son estas útiles a la hora de decantarse por un libro?

No siempre leo las reseñas, ya que muchas veces me doy una vuelta por alguna librería o feria y si un libro me llama la atención, lo compro sin más. No obstante, si me topo con alguna reseña negativa o positiva sobre un libro si que suele influir en mi decisión de compra.

También eres escritora de relatos y microrrelatos, ¿cómo trabajas tus escritos?

Hace ya años que no escribo, pero según un artículo que leí una vez por ahí soy escritora de “brújula”, es decir, no planifico. No hago mapas, ni esquemas, ni fichas de personajes. Es como si a medida que fuera escribiendo, también descubriera yo la historia. Por supuesto, esta forma de escribir, requiere de mucha corrección, ya que es normal que te dejes cabos sueltos, que se te olviden detalles... Pero las veces que he intentado escribir con planificación me ha resultado muy aburrido, porque como ya sabía “que iba a pasar”, ya no me apetecía escribirlo.

Quizás suene algo absurdo lo que estoy diciendo, pero así funciona mi cabeza y mi motivación Además, me sorprendí mucho al leer en  “Mientras Escribo” que a Stephen King le sucedía algo similiar, y si al Rey le pasa, cómo no me va a poder pasar a mí ja, ja, ja.

¿Tienes algún género favorito a la hora de leer? ¿Y autor?

Suelo leer de todo, pero tengo preferencia por la ciencia ficción, el terror y los thrillers.

Me parece que la forma de escribir de Carlos Ruiz Zafón es magia pura y que el género al que pertenecen sus libros es un género propio. Stephen King transmite a la perfección los sentimientos de tristeza, terror y dolor y que convierte como nadie cualquier situación cotidiana en algo terrorífico. Mi tríada de escritores predilectos la cierro con Philip K. Dick, porque a pesar de que su prosa es bastante simple, es increíble todos los temas que pone sobre la mesa  -y la forma en la que los expone- a través de la ciencia ficción.

¿Cuáles dirías que son tus referentes literarios a la hora de escribir?

Como ya he comentado, soy muy fan de la prosa de Carlos Ruiz Zafón. Lo bien que suenan sus frases, como te hace volver atrás para disfrutar de nuevo de ese párrafo... Y al acabar, darte cuenta de que estaba usando campos semánticos concretos por una razón (no puedo dar ejemplos para no hacer spoilers).

Aunque parezca contradictorio, también me gusta la sencillez con la escribe Stephen King, porque me siento identificada con su ironía y sentido del humor.

También me fascina ese toque tan oscuro de Pilar Pedraza, cómo juegan con los límites de la realidad y el terror  cómo lo hacen algunos cuentos góticos como Otra Vuelta de Tuerca de Henry James.

Otro de mis “anhelos escritoriles” es poder escribir como Gillian Flynn, sus libros me enganchan completamente, siempre me deja con la boca abierta con sus giros inesperados y su forma de escribir, a veces tan cruda y “sucia” me sorprende siempre gratamente.

Realmente, sé que a medida que he ido leyendo más y más, han sido más las influencias que se han incorporado en mi forma de escribir y que algunas no las recuerdo y de otras ni me habré dado cuenta.

Y con la décima pregunta llegamos al final de esta entrevista. He visto que como a mí, te gusta leer manuales de escritura creativa, ¿qué libro le recomendarías a aquellos que están empezando?

No puedo quedarme solo con uno, así que voy a hablarte de unos cuantos y lo que más me gusta de cada uno:

“Mientras Escribo” de Stephen King. Fue el primer libro que leí de Stephen King, y lo recomiendo sobre todo para levantar el ánimo y encontrar inspiración. El libro está compuesto por dos partes: la primera es una especie de autobiografía en la que cuenta sucesos de su vida que le llevaron a ser escritor, la segunda es un manual de escritura en el que da algunos consejos para escribir muy útiles, sobre todo para aquellos que están empezando.

“La práctica del relato” de Ángel Zapata. Muy útil y directo. Además está escrito de forma amena por un profesor de escritura creativa.

“Cómo no escribir una novela” de Sandra Newman y Howard Mittelmark. Los autores de este libro, que además son editores, explican con mucho humor los errores más comunes en escritores. Genial para identificar tus fallos y echarte unas risas.

También recomiendo cualquiera de la colección “Guías del Escritor” de la Editorial Alba y, por supuesto,  también están los clásicos que todo escritor debe leer como “El Guión” de Robert McKee y “Escribir Ficción” de Gotham Writers Workshop.

Chari, muchas gracias por habernos acompañado esta tarde en “Mi experiencia como escritor”. Espero tener pronto por aquí de nuevo.

Gracias a ti por la entrevista, siempre es un placer sacarle un rato al día para hablar de literatura. Será un placer volver a tu blog. Hasta pronto.

martes, junio 01, 2021

RESEÑA: "El hombre que nunca sacrificaba las gallinas viejas" de Darío Vilas

Título: El hombre que nunca sacrificaba las gallinas viejas

Autor: Darío Vilas

Editorial: Cazador de ratas

Año de edición: 2017

ISBN: 978-84-947066-1-5

Número de páginas: 217

Reconocimientos: Premio Nocte 2014 a la mejor novela nacional de terror

Sinopsis: Un hombre normal, una vida normal, una ciudad gris y anodina. La isla vive la apacible quietud de quien no sabe que se avecina tormenta o que, es más, reside en el ojo del huracán. Pero lo cierto es que en Simetría se esconde la maldad. Bajo tierra yace el terror. En sus calles es donde las víctimas se encuentran sin reconocerse.


Mi opinión:

El libro comienza con un prólogo breve y directo escrito de una manera tan cercana, que cuando acabas de leerlo, te preguntas: Pero si yo me salto todos los prólogos, ¿por qué este me lo he tragado de la primera a la última palabra? La respuesta es tan concisa como el prólogo en sí. Porque lo que hace Ignacio Cid es una declaración de intenciones, la de su amigo y compañero Darío Vilas. Me quedo con este párrafo suyo y que forma parte de la contraportada:

Marquitos es en sí una contradicción, el amante piadoso, enorme, que se nombra con un diminutivo porque mata con dulzura, siempre por un bien común, el de su ombligo, que abarca todo el mundo, o todo UN mundo, o al menos esa parte de Simetría que se radiografía en esta novela.

Esta era la segunda novela que me leía de Darío. La primera fue La leyenda del Bajubal. He de reconocer que el autor ya me cautivó con su prosa. A la vista está, que me vi obligado a volver a la tienda un par de semanas después para adquirir otra de sus obras, que en este caso fue El hombre que nunca sacrificaba a las gallinas viejas.

A medida que iba pasando las páginas y me adentraba en la historia que nos cuenta Marquitos Laguna, una mala bestia de dos metros de altura tan peculiar y agradecido a sus gallinas, que se niega a sacrificarlas por la labor que hicieron a lo largo de sus días, me preguntaba cómo Darío había podido sacarse de la chistera a este personaje, a la par tan “carismático” y hostil. Mi reflexión cuando acabé la obra fue que debió de acabar tan agotado mentalmente que cuando pusiese el punto y final no querría saber nada más de este personaje. Pero mi sorpresa fue cuando al acabarla y volver a buscar otra obra suya, me topé con “La oración del sepulturero”, que a pesar de ser una secuela, merece tanto la pena como la primera. Porque sí, no pude resistirme y me la compré.

Sí, ahora es cuando me explico por haber dicho que debió acabar agotado. A lo que me refería es que si a la desabrida y desconcertante personalidad de su protagonista, le sumamos su ácido sentido del humor, resulta un cóctel explosivo que tan solo se muestra en la contundencia de sus actos. El arte del autor radica en la manera tan magistral en la que los representa y que obliga al lector a devorar las páginas una tras otra cuando a veces el cuerpo le pide cerrar los ojos y el libro.

Otro de sus aciertos es contárnosla en primera persona, lo que provoca que te sientas aún más incómodo a la hora de imaginarte en la piel del personaje protagonista. Porque si empatizar con los protagonistas de una obra es lo que busco yo cuando leo un relato, en este caso con Marquitos me fue imposible, por su crudeza; otra de las armas que usa Darío en su beneficio para guiarte a través del relato de una manera tan sutil, que casi te hace sentir a salvo cuando te convierte en su copiloto y te hace testigo invisible de sus macabras fechorías.

A continuación, os dejo una frase que deja patente la peculiar manera en la que Marquitos Laguna ve el mundo, SU mundo.

Cuando subo a la furgoneta me siento como un astronauta. Sé que hay un escenario que me rodea mientras conduzco, pero tengo la impresión de que se crea a mi marcha.

El estilo directo y afilado de Darío casa a la perfección con la personalidad y las voces con las que otorga a los personajes que forman parte de este soberbio relato. El autor vigués demuestra una vez más sentirse como pez en el agua a la hora de mostrarnos ese realismo sucio del que hace gala en sus obras y que se caracteriza por la parquedad en el uso de las palabras y su acierto en la elección de estas. 

Destacar además la maestría con la que nos describe las peripecias de Marquitos (curioso apelativo por su edad y tremebundo aspecto) mientras este va impartiendo SU ley a lo largo y ancho de Simetría. El modo en el que Darío nos describe los suburbios y bajos fondos de esta isla ficticia cuando se monta en su furgoneta y conduce a través de ella nos hace olvidar por momentos los fantasmas que habitan en su interior y que lo atormentan cada minuto que pasa.

Una historia de terror psicológico con tintes de novela negra envuelto en una atmósfera claustrofóbica cargada de suspense que pone de manifiesto las intenciones de su personaje principal en un relato tan brillante como perturbador, calificativo que no puede faltar y que la convierte en no apta para todos los públicos y, mucho menos, para estómagos sensibles por su contenido violento.

Por último, mencionar la cuidada maquetación tanto interior como exterior, que nos da la bienvenida con una siniestra ilustración de portada llevada a cabo por Iván Ruso confeccionada en tonos grises, beige y marrón, que transmiten el mundo sombrío que oculta su cubierta y que descubriremos nada más pasemos la primera página del libro. Sin olvidarnos del gustazo que supone palpar su tacto rugoso entre los dedos y que te transmite la misma confianza que su autor una vez conoces su obra.

sábado, mayo 29, 2021

Proyecto Unicornia

Título:
 Proyecto Unicornia
Fecha de publicación: Marzo de 2021
Editorial: Autopublicada
Género: Ciencia Ficción y aventuras
Extensión: 324 páginas
Sinopsis: Un grupo de exploradores vuelve a Refugio, un asentamiento montañoso al borde de la extinción, tras un duro viaje en el que han perdido a varios de sus miembros. Traen consigo a un forastero que alberga un secreto que podría suponer la salvación o desaparición de su pueblo. 
                                                                                     

En esta entrada quiero contaros mi experiencia escribiendo Proyecto Unicornia, la que se ha convertido en mi ópera prima.

Al pie de esta página encontraréis las reseñas y críticas que he recibido hasta la fecha por si queréis echarle un vistazo.

Me costó aproximadamente dos años escribirla. En un principio, la historia era más corta y a la hora de planificarme, contaba con que me llevaría menos tiempo, pero a medida que la escribía, me fueron surgiendo nuevas escenas y personajes que acabaron enriqueciendo la historia. Eso me llevó a escribir más capítulos de los que tenía pensado en un principio. Si originalmente contaba con que fueran unos veintiocho o veintinueve, me fui hasta los treinta y siete finales.

Las primeras páginas las escribí allá por el año 2014, pero el hecho de apuntarme a unos cursos de escritura creativa hizo que tuviera que dejar la novela aparcada para dedicarme a escribir los cuentos que nos enviaban como tarea semanal. Gracias a ello, pude perfeccionar mi técnica y estilo. Del mismo modo, también me ayudó a adquirir unos hábitos de escritura que a la larga me vinieron muy bien para soportar la presión de tener que escribir día tras día alrededor de quinientas palabras durante un año y medio. Los otros seis meses los empleé en corregirla y revisarla yo mismo y con ayuda profesional.

Entre el 2015 y el 2019 continué asistiendo a otros talleres y escribiendo relatospara revistas y concursos. Algunos de ellos tuve la suerte de verlos publicados. Y ya a mediados de ese año, me puse a conciencia con la novela. Fueron dos años largos, de muchos madrugones, que se tradujeron en una cantidad ingente de horas delante del ordenador. Podría resumirse en una frase: Sudor y Lágrimas. Porque que no te quepa duda una cosa: escribir requiere de mucho esfuerzo y dedicación.

El borrador inicial rozaba las cuatrocientas páginas, lo que venían a ser unas ciento catorce mil palabras. Cuando se lo pasé a los lectores cero, me dijeron que la obra estaba bastante bien, pero que redundaba en algunas ideas, había diálogos que se hacían monótonos y debía gustarme menos en varias de las descripciones. Así que me remangué y recorté un 10% en el número de palabras, dejándolo en unas ciento tres mil palabras, que finalmente, gracias a la corrección profesional y una última revisión por mi parte, quedaron en las noventa y nueve mil, lo que vienen a ser las trescientas veintiséis páginas de un libro estándar.

La decisión de autopublicarla vino algo después. Llevaba dándole vueltas varios meses, justamente llevado por el cansancio y el hastío que me produjo el tratar de conseguir editorial para el volumen de relatos que había finalizado en el año 2018 y que me fue imposible publicar de manera tradicional. Así que sopesándolo mucho, decidí que la opción más adecuada y que más me convenía para la novela era editarla yo mismo. Así que lo primero que hice contratar a la correctora profesional. Mientras tanto, le pedí a mi gran amigo Sebastián García que me hiciera una buena ilustración que consistiera en una imagen para la cubierta y un símbolo que casaran con la novela. Por supuesto, le di unos patrones a seguir que él supo captar a la perfección y plasmarlos aún mejor sobre el papel.

Una vez tuve las dos imágenes, contraté a un portadista profesional y le pedí que me llevase a cabo una cubierta atractiva que incluyera ambas imágenes, la sinopsis, una fotografía de autor y mi biografía. Y el resultado no pudo ser más sugerente.


Si quieres saber más sobre la hora, puedes leer sus primeras páginas desde Amazon y adquirirla si es de tu interés. 

Sobre la calidad del contenido del libro es algo de lo que no hablo, me gusta que sean los lectores los que opinen al respecto. 

Os dejo los enlaces a las reseñas que algunos medios y usuarios han dejado en este tiempo sobre ella por si os animáis a leerla:

Blog Yo leo novela

Más leer: el periódico digital de los libros y la cultura

La biblioteca de K (Canal Youtube)

Blog de P.A. García 

El rincón revuelto

Cementerio de Noticias

Libros por doquier

Blog de Yolanda MD

Los libros y Eva

Cine de escritor

Anika entre libros

Mo2book

Goodreads

Babelio

Usuarios de Amazon

Si quieres saber más sobre mí, a continuación os dejo una entrevista que Daniel Ardid me hizo en el programa "Magazin TS" de Telesafor y en la que conversamos de la novela y de mi experiencia como escritor: Entrevista a Leonardo Jiménez en Magazin TS

La misma entrevista en la web de Radio Ser Gandía. Puedes oírla a partir del minuto 19:26 de programa.

Y recordad, no dejéis de escribir y leer. Vuestros cerebros os lo agradecerán ;-)