jueves, marzo 17, 2022

10 PREGUNTAS a Miguel Ángel Naharro

Hoy tenemos en “Mi experiencia como escritor” a Miguel Ángel Naharro, autor de Infinitum, Hundara la rebelde o la saga de novelas de La Garra, entre otras obras.

Hola Miguel Ángel, Un placer que estés hoy en el blog para responder a nuestras 10 preguntas.

Hola, encantado y un honor estar aquí.

Vamos con la primera pregunta: ¿Quién es Miguel Ángel Naharro?

Buena pregunta (risas), pues alguien a quién le encanta plasmar todas esas ideas locas que abunda en su cabeza. Nadie especial, realmente.

¿Cuándo empiezas a escribir?

Pues creo que, desde muy crío, hacía ya cómics en libretas, imitando los que leía, luego ya una vez me metí en el mundo de los libros, gastaba libretas haciendo relatos o en partidas de rol, ya más mayor. Pero vamos, de un modo u otro, he escrito siempre.

¿Qué le ha aportado la escritura a tu vida?

La posibilidad de que me lean ya sea uno o mil lectores, el que te lean personas que no son de tu entorno y que a algunos incluso le gusten las cosas que haces, eso no tiene precio.

Eres editor y creador de la página “Action Tales”. ¿Qué temática tiene y qué te llevó a construir dicho espacio?

Action Tales en cierta forma, es mi mayor logro. Fue una web dedicada a los fans fictions, relatos hechos por fans sobre cómics, pelis o hasta juegos de rol. Allí escribí muchas historias, e invité a muchos autores a lo largo de los años. Me llena de orgullo saber que hay un buen número de escritores o ilustradores que salieron de allí. La verdad es que fue muy curioso, descubrí el mundo de los fan ficts, y me pareció algo apasionante, siendo yo súper fan de los cómics, y pensé ¿Por qué no me montó mi propia web? Y me líe la manta a la cabeza, y duró unos 17 años, más o menos.

Te curtes en la escritura en esa página durante más de una década, para en el año 2011, centrarte en intentar que tus historias lleguen a más lectores, ¿qué te lleva a dar ese paso?

Obligarte a escribir un número o varios de diversas series, de manera mensual, con regularidad, eso te curte y hace que te ruedes y vayas aprendiendo mucho. En realidad, el ver que algunos de los autores de la web, fueron comenzando a enviar relatos a concursos o certámenes me hizo pensar ¿Y por qué yo no? Y comencé a mandar a antologías varias (sobre todo de temática zombie, que es a que se llevaba entonces) y para mi sorpresa, aunque al principio costó, fueron publicándolos. 

Has publicado relatos en diversas antologías con diferentes temáticas, ¿cuál es el género en el que te sientes más cómodo?

Es complicada la respuesta. Se podía decir que dónde me siento más en mi salsa es en el llamado género Pulp o Neo-Pulp, aunque en el fondo, es más un estilo de escribir historias que un género en si mismo. Un estilo directo, sin demasiadas florituras, más cinematográfico, dónde casi siempre pasa algo y va al grano. Pero poco a poco, intentó escribir de otras cosas, ciencia ficción, como con Infinitum, y ahora mismo quiero sumergirme en el género de terror, que cómo lector, es, seguramente, mi favorito.

También has publicado varias novelas. La primera de ellas es “La Maldición de la Diosa
Araña”, ¿qué recuerdos tienes de esa ópera prima?

Es como tu primer amor, la primera novela nunca la olvidas. En mi caso, además, fue la primera que escribí. Primero creé al personaje protagonista, Jonathan Baker, más conocido como La Garra, un arqueólogo aventurero en los años 40, que tiene poderes sobrenaturales al llevar la garra del dios de una legendaria tribu africana. A partir de ahí, ya cree la trama y el universo que lo rodeaba, así como sus secundarios. Que luego han seguido en dos entregas más (una inédita, pero que pronto será autoeditada). Recuerdo que empleé un verano completo para escribirla, y unos meses más tarde tuve el sueño cumplido de verla publicada.

A esta obra le siguen varias novelas más hasta que en 2021 publicas “Infinitum”, ¿qué nos cuentas en ella?

Es una historia que tenía que escribir, lo necesitaba. Soy muy fan de la ciencia ficción, desde Star Trek, pasando por Star Wars, Stargate, Galáctica o series más actuales como The Expanse y tenía la espina clavada de no haber podido hacer nada en ese estilo. En Infinitum, he vertido toda mi pasión por este género, creando una historia, protagonizada por la tripulación de la nave Infinitum, con la capitana Selima Torres y un montón de personajes muy variados y pintorescos, con intrigas galácticas, batallas de naves, conspiraciones, misterios del espacio profundo y mucho más. Los lectores que se la han leído me han hecho llegar que les ha gustado mucho y me piden más historias de los protagonistas. Todo se verá, ojalá, porque la he disfrutado muchísimo.

Son once tus novelas publicadas hasta la fecha, ¿cuál es la que te ha resultado más compleja de escribir?

Esa es buena. Pues posiblemente la que más me ha costado es la que estoy escribiendo en estos momentos, ya que llevo casi un año con ella y aún no la he terminado. Me salgo de mi zona de confort y me he centrado en un tipo de historia que bebe de Stephen King (mi autor favorito) y otros escritores similares. Y el tempo de escritura esta siendo muy diferente a las otras obras, que me fluían más rápidamente. Espero tenerla lista pronto, porque es otra de esas historias que necesito escribir.

A tu faceta de escritor, se suma la de editor, ya que en el año 2017 cofundaste la editorial, ¿nos cuentas un poco sobre tu experiencia?

Algo diferente a la vez que enriquecedor, el estar al otro lado y saber lo que se siente al ser editor. Es mucho más complicado de lo que la gente piensa, y da muchos quebraderos de cabeza, aunque también satisfacciones. Me siento muy orgulloso de haber pertenecido a Wave Books, y aunque nuestros caminos se terminaron separando, he de decir que me sigo sintiendo parte de la familia que es Wave Books Editorial.

Y para finalizar, ¿algún consejo que le darías a otras personas que comienzan en este apasionante mundo de la escritura?

Que lean. De los géneros que les gustan e incluso de los que no, hay que empaparse de libros para ser escritor. Leer mucho e intentar no rendirse, aunque a veces den ganas de ello.

Muchas gracias, Miguel Ángel. Un placer enorme tenerte hoy en nuestro blog. Espero que el futuro te depare muchos éxitos y te apetezca pasarte de nuevo por aquí para contárnoslos.

El placer ha sido mío, siempre gusta de hablar de estos temas y espero que no sea la última vez.

miércoles, marzo 16, 2022

Reto 7

Hoy os traigo un reto literario para aquellos que quieran poner a prueba sus conocimientos, refrescar la memoria y aprender un poquito más. 

Un juego literario de semántica. Encontraréis las respuestas a pie de página.


1. Olor que se produce al caer la lluvia en los suelos secos.

a) Petricor 

b) Sicana 

c) Rucha

 

2. Objeto de culto al que se atribuyen poderes sobrenaturales

a) Vulcano 

b) Fetiche 

c) Artefacto

 

3. Decir una cosa de forma atropellada y confusa

a) Barbotar 

b) Plañir 

c) Gimotear

 

4. Delirio Furioso

a) Controversia 

b) Bronca 

c) Frenesí

 

5. Dicho de un color: Muy oscuro

a) Tañido 

b) Hosco 

c) Abstruso

 

6. Estudia el significado de las expresiones lingüísticas

a) Sintaxis 

b) Fonemática 

c) Semántica

 

7. Capacidad de adaptación frente a una situación adversa

a) Resiliencia 

b) Pendencia 

c) Traslación

 

8. Que vive de engaños y estafas

a) Disidente 

b) Oriundo 

c) Truhan

 

9. Apunte en el margen de algún escrito.

a) Acotación 

b) signo 

c) grímpola

 

10. Persona o cosa molesta

a) Pesadilla 

b) Grávida 

c) Anodina







Respuestas

1. Petricor

2. Fetiche

3. Barbotar

4. Frenesí

5. Hosco

6. Semántica

7. Resiliencia

8. Truhan

9. Acotación

10. Pesadilla

ARTÍCULO: La procrastinación

Un vocablo, que como otros tantos, se ha puesto de moda desde hace unos años y que tiene un matiz especial para aquellos escribimos es “procrastinar”. 

Su origen etimológico proviene del latín “procrastinare”, y sus componentes son el prefijo “pro” (adelante) y “crastinus” (al día siguiente). Procrastinar también es sinónimo de diferir o aplazar, que no viene a ser otra cosa que retrasar el momento de realizar una tarea. Con lo que seguro que a aquellas personas a las que aún le sonaba a chino esta palabra, al descubrirles su significado, ya saben a lo que nos referimos.  

Procrastinar es ese gran ladrón de tiempo conocido por todos, el agujero negro que se alimenta de las ideas y fantasías de los escritores que no llegaron a materializarse sobre el papel porque no tuvieron ganas de anotarlas y confiaron en que no se les olvidarían, pero desafortunadamente, sí que acabaron por esfumarse como una voluta de humo en el ambiente.

Pero no estamos aquí para dar lecciones, sino hablar de nuestra experiencia. Todos hemos procrastinado alguna vez. Y yo me incluyo. Porque es fácil encontrar una razón, o más bien excusa, para no cumplir con la “obligación” que nos hemos marcado. Algunos ejemplos que te sonarán serían: “Mejor ya voy al gimnasio el lunes, que siendo viernes, y además estando lloviendo, mejor me queda en casa viendo una peli”. También nos encontramos con el clásico: “Mejor empiezo a estudiar mañana. Total, el examen es la semana que viene. Seguro que me da tiempo a aprendérmelo todo”. O ese... “Ya mañana me pongo con la novela, que tengo que pensarme bien los nombres de los personajes”. Cuando quizá lo que debías hacer era encender el ordenador y ponerte con tu historia, porque tú más que nadie sabes que hay detalles irrelevantes que vas a poder ir solventando sobre la marcha. Y si no, ya lo harás más adelante cuando corrijas.

Porque con razones me refería a esas obligaciones ineludibles como los estudios, el trabajo, una reunión familiar o el cumpleaños de un amigo, que no debemos perdernos y que nos obligan a apartar ciertas aficiones a un lado, al menos durante un tiempo, y dedicarnos a lo que es realmente importante y debe ocupar nuestro tiempo en ese momento. Pero eso no es procrastinar, eso es la vida.

En la mayoría de los casos, procrastinamos en aquellas cosas que decidimos por impulsos o porque agentes externos nos recuerdan que tenemos tareas pendientes por hacer y que no hemos llevado a cabo. O aquellas que nunca finalizamos, como pueda ser escribir un libro. De ahí que comencemos con nuevos proyectos y no acabemos muchos de ellos. También lo hacemos porque no hemos planificado previamente nuestro calendario semanal. Con esto nos referimos a los días que emplearemos a escribir, cuáles a corregir y mejorar nuestro texto, y aquellos en los que nos dedicaremos a documentarnos. Trabajar en las condiciones adecuadas también es importante para no procrastinar: luz, silencio, música ambiente,... La manera en las que nos sintamos cómodos trabajando es tan personal como nuestra manera de escribir. Lo importante es que cuando lo hagamos, se cumplan las condiciones óptimas que necesitamos.

En este caso, como estamos en un blog literario, trataré de daros algunos consejos que a mí me han servido para no procrastinar a la hora de escribir:

Cultivar la fuerza de voluntad. Piensa en tus propósitos. Escríbelos en un papel si es necesario, y tómate tu tiempo para sopesar si merecen la pena. Y si es así, ármate de valor y ve a por ellos. Seguro que con esfuerzo y tesón, serás capaz de llevarlos a cabo.

Si vas a escribir, escribe. No hay cabida para la documentación ni la corrección en ese momento, ya que desviarte de lo que realmente te has propuesto hacer para dedicarte a otras cuestiones (aunque tengan que ver con la escritura), también es otra manera de procrastinar.

Planifica tu horario de escritura. Si eres de los que les gusta escribir por la mañana cuando nadie se ha puesto en marcha y todo es calma y silencio, como a mí, que ese ratito sea para ti. Seguro que el “sacrificio” que supone levantarse temprano, será compensado por la satisfacción que sientas cuando veas tu manuscrito acabado.

Comprueba antes o después de la sesión. Si no sabes la combinación de letras para activar el guion largo de diálogos, cómo se escribe una palabra o necesitas buscar un sinónimo para no repetirte, ya lo averiguarás más tarde. No interrumpas tu proceso de creación para dedicarte a otra cosa que no sea escribir.

Trabaja por bloques. Por ejemplo, puedes marcarte un número de palabras a escribir de acuerdo con el tiempo del que dispongas en esa sesión. De ese modo, podrás ir cumpliendo pequeños objetivos que te motivarán a continuar con esa historia que te traes entre manos y te aportarán nuevas ideas para la trama.

Recompénsate cuando consigas una meta mayor como pueda ser acabar un relato, ser finalista de un concurso o que uno de tus textos haya sido elegido para formar parte de una antología o revista. 

Descansa el tiempo que estimes oportuno cuando te sientas bloqueado o creas haber perdido la pasión por la escritura. Nunca os ha pasado cuando habéis acabado un proyecto literario, que os habéis preguntado: ¿Y ahora qué? Es posible que haya llegado el momento de un merecido descanso. Tu mente y tu cuerpo te lo agradecerán y la inspiración volverá más temprano que tarde.

Piensa que la procrastinación es la gran enemiga de la productividad, y como tal, hay que combatirla con todas las herramientas que la escritura nos presta. 

Y recuerda que si has acabado de leer este artículo es porque a ti también te encanta escribir, así que solo tienes que buscar el momento más adecuado para sentarte a hacerlo.

domingo, marzo 13, 2022

Reto 6

Hoy os traigo un reto literario para aquellos que quieran poner a prueba sus conocimientos, refrescar la memoria y aprender un poquito más. 

Un juego literario de verdadero/falso. Encontraréis las respuestas a pie de página.


1. Nadine Gordimer recibió el Premio Nobel de literatura (V/F)

2. “¿Quién eres?” es una novela de Megan Maxwell (V/F)

3. “El retrato de Dorian Gray” lo escribió Oscar Wilde (V/F)

4. Miguel de Cervantes fue soldado en la Batalla de Lepanto (V/F)

5. “1984” se publicó en 1948 (V/F)

6. Crepúsculo” fue escrito por Stephanie Meyer (V/F)

7. “El club de la lucha” fue escrito por Chuck Palhaniuk (V/F)

8. En “Fahrenheit 451” los bomberos queman los libros (V/F)

9. “La sombra del viento” está ambientada en Madrid (V/F)

10. En “Rebelión en la Granja” los personajes son animales (V/F)







Respuestas:

1. Verdadero

2. Verdadero

3. Verdadero

4. Verdadero

5. Falso

6. Verdadero

7. Verdadero

8. Verdadero

9. Falso

10. Verdadero

jueves, marzo 10, 2022

10 PREGUNTAS a Ricardo Hermida Gil, Sr. Plástiko

Hoy tenemos en “Mi experiencia como escritor” a Ricardo Hermida Gil, Sr. Plástiko, profesor, ilustrador y dibujante de comics.

Hola Ricardo, bienvenida al blog.

Muchas gracias Leo. Por invitar y dar un espacio a un humilde profe y pintamonas, para charlar un ratito sobre cómic en tu espacio virtual sobre libros. Algunos de ellos, llenos de dibujitos y bocadillos que complementan a la historia.

Vamos con la primera pregunta: ¿Quién es Ricardo Hermida Gil?

Pues otro gaditano más en el exilio de su matria. En mi caso concreto, por querer dedicarme a esto del dibujo y la ilustración, algo que veía muy complicado en mi Cádiz natal y que me llevaría a Barcelona, lugar desde el resido desde 2002.

Un tipo un poco rebelde y protestón, más artivista que artista, y que siempre ha tratado de construir un mensaje a través de sus dibujos, además de pasarlo bien.

¿A qué edad descubres que quieres ser dibujante?

Pues casi que desde que tengo uso de razón. Yo era un crio muy travieso de pequeño, y una de las maneras que tenían de tenerme durante un buen rato distraído, era gracias a las libretas en blanco que me regalaban.

Mi abuelo materno, también tiene mucha culpa, él conseguía fascinarme y llamar mi atención gracias al dibujo y a la pintura que practicaba como hobby.

Recuerdo que de pequeño, le pedía que me dibujara penitentes haciendo mil cosas, uno montado en bicicleta, otro a caballo, otro con guantes de boxeo, otro karateca, etc... Lo tenía horas dibujándome penitentes.

Por parte de la familia de mi madre siempre ha habido muy buena mano con las artes plásticas, pero creo que a mí me envenenó por dentro hasta el punto de intentar que esa fuera mi manera de vivir.

Una gamberrada más de un niño imprudente.

¿Qué es lo que aporta el dibujo a tu vida?

Bueno, pues es un bálsamo capaz de hacerme evadir completamente del mundo exterior cuando necesito desconectar y también entender un poco mejor conceptos abstractos que forman parte de la vida y la muerte.

Además, me permite también dar una opinión sobre muchos temas que me preocupan o interesan a través de las historias que narro. En general, la creatividad, cuando no tengo energías para dibujar escribo poemas, relatos, etc, lo importante es volcar esos pensamientos, emociones y sensaciones.

Además en lo personal, para mí el arte (cualquiera que practique) será siempre un arma cargada de futuro, parafraseando a Celaya.

Durante 8 años, dimos forma y realizamos el “Salón del Cómic Social”, en donde se mezclaron alguno de los más importantes dibujantes del medio, además intentando mantener cuotas de paridad entre autores y autoras, sentándolos en mesas redondas con gente de los movimientos sociales para iniciar debates de interés donde hablar de como ambas partes habían tratado muchos temas en común.

Cómics sobre salud mental, la pobreza, la lucha del colectivo LGTBI, el feminismo, la crisis económica, la memoria histórica, la guerra, etc...

Cómics para cambiar el mundo.

¿Qué tipo de técnicas y herramientas utilizas para realizar tus ilustraciones?

Bueno, por lo general comencé trabajando de un modo muy clásico, usando el blanco y negro, en revistas y fanzines que autoeditábamos en Cádiz durante los años 90 como “La Parada de los Monstruos” y que sacar en color era la ruina. Aun no estaba tan extendida la impresión digital.

Más adelante, entraría la tecnología en nuestras vidas, y con ellas el color digital y la tableta gráfica, que básicamente es lo que manda hoy día por el ritmo del trabajo.

Aunque siempre seré defensor del calor y la paz que transmite el pintar a mano, que podemos apreciar mayormente en ilustración o en la pintura. A pesar de todo a día de hoy, se puede pintar en digital con resultados que parecen a mano.

Entre otros trabajos, realizaste el cartel del Carnaval de Cádiz, tu ciudad natal, en el año 2008, ¿podrías contarnos cómo se gestó el proyecto?

Bueno, el hacer el cartel fue toda una experiencia. Para comenzar, me permitió volver a visitar mi tierra durante los Carnavales, ya que desde que marché de Cádiz en 2002, solo he podido vivirlos ese año.

Fue un poco raro, muy protocolario, con actos oficiales que me tenían todo el día yendo a diferentes sitios a presentarlo, ver todo el concurso en un palco con Pasión Vega y Ruibal.

El cartel era una antigua idea que hice junto a mi madre en el 2001, a la par que se presentó el polémico cartel de Sánchez Casas, uno de mis favoritos.

Desde ese año se “prohibió” el concurso de carteles y se quedó en un cajón hasta 2007, en donde me colé y se lo presenté a la persona adecuada y a varios concejales, imagino que el ayuntamiento vio que le salía más barato encargármelo a mí que a algún artista de renombre con más caché, como se hizo en los años anteriores en donde no se realizó el concurso de carteles.

A partir del mío, el concurso volvió a realizarse en abierto a todos los artistas.

Como todo cartel de los Carnavales, no estuvo exento de polémica. Se llegó a decir que parecía pintado por Pilarín Bayés, como si esto fuera una descalificación... Ese es el nivel.

Para mí es importante, ya que la obra se convirtió en patrimonio de mi ciudad. No todo el mundo tiene eso en su currículo, manque a alguno le pique.

¿Qué cualidades dirías que debe tener un buen ilustrador?

Pues una suma de cosas, depende de como llegues al medio.

Se puede llegar a ello por tres modos. Estar en el momento adecuado,  conocer a la persona adecuada antes o durante la aventura de ilustrar, y la última y más común, por pesado.

Es decir, no parar de trabajar, no rendirte y seguir dibujando pase lo que pase, intentando participar en todos los “saraos” que uno pueda o sienta que debe.

Al final, el trabajo se acabará viendo y llegando a buen puerto. Yo casi siempre he tenido que hacerlo así, aunque a veces también he estado donde debía estar.

Hoy en día además. más hay que manejar bien las redes sociales, que están en todos los bolsillos del mundo.

Otro tema muy importante para ser ilustrador o dibujante, es entregar a tiempo siempre el trabajo. Las famosas "Dead Lines", que son muy importantes, ya que si no se cumplen retrasan la cadena de trabajo.

Tú además de ser un apasionado del género, eres creador de cómics. ¿Qué elementos consideras que debe reunir un cómic para que atrape al lector?

Bueno, depende del género como con el cine, que es el medio al que más se le parece. Si te gusta el cine, disfrutarás tanto Evil Dead como El Padrino.

Si busco un cómic buscando mero entretenimiento, lo importante es que lo consiga con una historia que atrape y sorprenda, sin importar nada más, si por el contrario busco un cómic donde reflexionar o aprender algo con él, el poso que deje el guión ha de estar más elaborado y tocar fibras inherentes al ser humano y a sus inquietudes.

Temas que llevamos a nuestras espaldas y que gracias a otras voces y experiencias nos ayudan a reflexionar. Un ejemplo muy típico y tópico, podría ser Maus, capaz de explicar el holocausto, antes, durante y después, además de ser usado pedagógicamente. Ya sabes, un arma cargada de futuro.

Otro apartado importante es la narrativa gráfica y las posibilidades que el lenguaje del cómic ofrece, y que tiene métodos para transmitir el movimiento, el olor, el frio y el calor, la música o el sonido, etc...

Dos de los mejores narradores a mi entender, fueron Osamu Tezuka o Will Eisner, quienes además profundizaron mucho en el asunto y revolucionaron el medio dándole la importancia que se merece.

Además de impartir talleres sobre ilustración y cómic, has trabajado como profesor en La Taca Escola d’Art o el Museo del Cómic de Sant Cugat, ¿qué ha aportado esa experiencia como docente a tu carrera como artista?

Pues me quitó de la soledad del corredor de fondo. Cuando estudiaba, siempre estaba rodeado de compañeros que amaban el dibujo tanto como yo.

Cuando comienza a convertirse en un trabajo, pues te requiere muchas horas de soledad y trabajo en casa.

Como el cómic tampoco es una cosa que de mucho dinero actualmente en este país, tenía que buscar más maneras de poder trabajar gracias al dibujo. Así comencé en 2008 a dar clases en el AMPA de un colegio de Cornellá, para acabar al cabo de unos años dando formaciones de Dibujo a todos los docentes de Cornellá y Sant Joan Despí, para explicarle como abordar temas más complejos como las matemáticas, el cambio climático, la ciencia, etc... a través del dibujo.

Me di cuenta de que esto de enseñar se me daba bien, así que comenzó a correrse la voz de que un chico gaditano enseñaba de un modo muy ameno a gente que no había dibujado nunca, lo que me abrió muchas puertas.

Desde entonces doy clases a niños, adolescentes, adultos y gente más mayor, de cómic, dibujo, pintura, etc, lo que me ha permitido volver a estar en contacto  con gente que ama esto de ser un pintamonas y sacarme de mi estudio una vez al día.

También me interesó de siempre la labor social del cómic, y me permite trabajar también en alguna entidad social que trabaja con jóvenes con necesidades especiales y ayudarles a poner un poco de color a la vida.

No hace mucho, has colaborado con tus ilustraciones en un libro recientemente publicado titulado Diversex. ¿Nos hablarías un poco de ese trabajo?

Pues es una guía sexual, pensada para educadores sociales y editada por Bellaterra. Sus autores, Julia Collignom y Ferrán Giménez, han intentado llenar el hueco que hay sobre el tema, ya que sigue siendo un tema tabú para hablar con los más jóvenes, quienes descubren la sexualidad cada vez más pronto gracias al acceso a las tecnologías, llegando a ella a veces sin experiencia que les permita diferenciar lo que les llega por ellas, de la realidad a la que se exponen poco después.

Para mí también ha sido una bonita experiencia poder ilustrar dicha guía junto a mi compañera, Núria Frago, siendo el primer trabajo publicado que realizamos juntos en equipo. Además a mí como educador, me ha servido para aprender mucho más sobre como tratar el tema con mi alumnado, que a veces me sorprende con historietas que requieren respuestas.

Además, me lo he pasado muy bien dibujando gente en pelotas.

Un poco menos, dibujando anatomía y órganos internos.

Y para despedirnos, ¿qué consejo/s les darías a las personas que empiezan en el mundo de la ilustración?

Bueno, pues que no se rindan.

Como te comenté, ser dibujante a veces es como una carrera de fondo, se ve uno muy atrás, otras veces puede sentirse uno que avanza más rápido, pero siempre vamos a estar en diversas etapas durante dicha carrera, a veces es cansado y se nota uno fatigado. Además vivimos en unos momentos donde el ocio en papel está de capa caída, quizá en extinción y se crea mucho contenido gratuito en redes, la capacidad de gasto es menor en la juventud y mayor la de ocio, etc...

Las condiciones actuales, comparadas con la edad dorada de las revistas de cómic, son el día y la noche, pero este es un veneno que el que lo lleva dentro no lo suelta nunca, y si ya hubo en pintamonas en Altamira, imagino que seguirá habiendo algún otro en el futuro post-apocalíptico hacia donde nos dirigimos.

Así pues, no os rindáis jamás, sea cual sea la altura de la etapa en donde estáis corriendo.

Muchas gracias Ricardo, un placer que nos hayas acompañado en nuestro espacio y haberte conocido un poquito más a fondo.

Nada Leo, un placer charlar un ratito contigo. Espero haber podido despertaros más curiosidad por el medio, y conseguir que muchos lectores de libros también se animen a leer algún cómic, puedan descubrir lo apasionante del mundo de las viñetas y las historias tan intensas que hay dentro de esas páginas tan raras llenas de monigotes.

Al igual que pasa con los libros, siempre hay por ahí uno escondido en alguna estantería y que al caer en nuestras manos, es capaz de despertar una pasión ardiente y revolucionaria en nosotras que no se apagará nunca jamás.

sábado, marzo 05, 2022

MICRORRELATO: Distrito 76

Esperanza se sentó sobre los muslos de su abuelo y señaló un punto azul en el firmamento:

—¿Entonces ese planeta de allí es La Tierra?

—Sí, cariño — le respondió él sin dejar de observar el diminuto círculo que había sido su hogar en un pasado no tan lejano.

—¿Y el pequeñito brillante que está a su lado es La Luna?

—Exacto. Es su único satélite natural.

—La profe dice que allí también se establecieron colonias y que ellos serán los primeros en repoblar La Tierra cuando esté recuperada de su enfermedad.

—Así es. Veo que atiendes mucho en clase.

—¿Te imaginas que después nos tocase a nosotros? Nos montaríamos juntos en una nave espacial y nos quedaríamos allí para siempre. Sería alucinante, ¿verdad?

—Claro que sí —respondió su abuelo con una tibia sonrisa en los labios.

—¿Y por qué tuvimos que marcharnos los humanos de allí?

—Será mejor que nos vayamos a la cama, cielo. Se ha hecho tarde. Mañana tendremos tiempo para seguir hablando de lo que te apetezca  —le dijo Juan según la levantaba en peso y la colocaba sobre la cama—. Hay que ver cómo pesas ya…

—Buenas noches, abuelo

—Buenas noches, cielo. Que descanses —dijo antes de darle un beso en la frente.

Salió de la habitación y se dirigió a las cristaleras del salón. Se quedó allí, en pie, con la vista posada sobre el vasto desierto de roca que dominaba el paisaje. Dunas de arena rojiza que se extendían más allá de un horizonte que se antojaba tan distante como sus recuerdos. Un escenario desabrido y estéril que lejos quedaba de aquel que anhelaba en su memoria y en el que predominaba el aroma de las flores, el tacto del trigo y el piar de los pájaros. Pero eso fue antes de que se produjera el éxodo forzoso de la humanidad en busca de nuevos mundos que conquistar. Las consecuencias de la guerra por los recursos naturales fueron tan devastadoras que los pocos supervivientes que quedaron se vieron obligados a vivir en refugios bajo tierra. Todo aquello, unido a los efectos del cambio climático, producido por el propio ser humano, llevó a las personas más poderosas del planeta a crear una confederación para abandonar el planeta y establecerse en las bases extraterrestres que habían ido construyendo a lo largo de los siglos para asegurar la conservación de la especie.

El anuncio del cierre de persianas por la aproximación de una tormenta de polvo a través de los altavoces de la base situada en el distrito 76 del planeta hizo que saliera de su ensimismamiento.

Se llevó las manos al rostro y contuvo el llanto, consciente de que él había formado parte activa de todo aquel desastre. Y lo que más le dolía es que no había hecho nada para evitarlo cuando aún estuvo a tiempo.

Reto 5

Hoy os traigo un reto literario para aquellos que quieran poner a prueba sus conocimientos, refrescar la memoria y aprender un poquito más. 

Un juego sobre Literatura Universal. Encontraréis las respuestas a pie de página.



1. ¿Dónde nació Marcel Proust?

a) Francia 

b) Bélgica 

c) Holanda


2. “El médico" es una novela de…

a) Georges Simenon 

b) Philip Roth 

c) Noah Gordon


3. “Los pilares de la Tierra” fue escrita por...

a) Dan Brown 

b) Samuel Becket 

c) Ken Follet


4. William Faulkner recibió el Premio Nobel de Literatura en…

a) 1848 

b) 1949 

c) 1898


5. ¿Quién creó el personaje de Sandokan?

a) Emilio Salgari 

b) Mark Twain 

c) Joseph Conrad


6. ¿Quién escribió “El libro de la selva”?

a) Rudyard Kipling 

b) Robert Louis Stevenson 

c) Mark Twain


7. Torcuato Luca de Tena fue un escritor...

a) chileno 

b) argentino 

c) español


8. Philip K. Dick destacó en el género de…

a) Fantasía 

b) Novela Negra 

c) Ciencia Ficción


9. “La Maldición de Hill House” fue escrita por…

a) Shirley Jackson 

b) Angela Carter 

c) Mary Shelley


10. “Hellraiser” es una obra de…

a) Richard Mattheson 

b) Clive Barker 

c) Ann Radcliffe








Respuestas:

1. Francia

2. Noah Gordon

3. Ken Follet

4. 1949

5. Emilio Salgari

6. Rudyard Kipling

7. Español

8. Ciencia Ficción

9. Shirley Jackson

10. Clive Barker

jueves, marzo 03, 2022

10 PREGUNTAS a Miguel Ángel Alonso Pulido

Hoy tenemos en “Mi experiencia como escritor” a Miguel Ángel Alonso Pulido, escritor autopublicado y podcaster del programa Charlas de autopublicación, junto a Alberto Meneses y Jaime Blanch.

Hola Miguel Ángel, Me alegra tenerte hoy en el blog para responder a nuestras 10 preguntas.

Es un placer poder compartir un rato contigo y con tus lectores, Leo.

Adelante con la primera pregunta: ¿Quién es Miguel Ángel Pulido?

Empezamos con preguntas difíciles, ¿eh? Bueno, que no se diga que hay miedo. Ese tipo del que me hablas es un fabulador con ínfulas, un mentiroso redomado y un cuentista profesional. Un escritor, en resumen, que en su identidad secreta trabaja de periodista en… espera, mejor no lo digo que esto lo lee mucha gente.

¿A qué edad comenzaste a escribir?

Lo cierto es que no lo recuerdo exactamente. Sé que mis primeros intentos de escribir algo parecido a una historia coherente fueron antes de los catorce, pero creo que no ha sobrevivido nada de eso. De mi época de instituto y de universidad hay algunos cuadernos sueltos por ahí con trozos de historias, pero luego me puse a trabajar y a vivir la vida loca. No fue hasta las treinta y tantos que no retomé la escritura y empecé a tomarla más en serio.

¿Cuándo te dices a ti mismo: “Yo quiero publicar mi primera novela”?

Eso fue cuando conocí a la entonces llamada “generación Kindle”: Esteban Navarro, Blanca Miosí, Fernando Trujillo, Bruno Nievas… Básicamente me dije que, si ellos podían, yo también. Como ya seguía a otros pioneros de la autopublicación en inglés como Joanna Penn o Dean Wesley Smith, sabía que con los libros electrónicos uno se podía ganar la vida de forma decente. Eso sí, con mucho trabajo y esfuerzo, que nada sale gratis, así que decidí intentarlo. Y en esas sigo.

Tu ópera prima se titula “La cosmonave perdida”, una obra que ha cosechado muy buenas críticas entre los lectores. La publicaste en el 2014. ¿Cuánto tiempo te llevó escribirla y qué recuerdos tienes de ese proceso?

No recuerdo cuánto tardé exactamente, pero fueron unos cuantos meses. Sí recuerdo que la terminé pasados unos días del 1 de enero del 14, y cuando escribí las últimas palabras fue una sensación increíble. De hecho, si lees el último capítulo y la última frase, así era exactamente como yo me sentía. Lo que pasó después es que la leyó mi mujer, mis hermanos, algunos amigos… Y todos coincidían en que estaba bien. Incluso muy bien, si hacía caso por completo a sus opiniones. Ya sabes que los escritores somos criaturas muy inseguras, pero tal unanimidad de criterio me reafirmó en la decisión que ya había tomado, que era autopublicar el libro, un proceso que quería experimentar en primera persona. Por mi profesión, tengo algunos conocimientos de diseño, así que monté una portada, compilé el manuscrito y lo subí a Amazon. Y aunque en su primera semana vendió muy poco, en cuanto el algoritmo empezó a funcionar, subió y subió llegando incluso al 17 del top global de Amazon en su mejor momento. El experimento salió muy bien, no cabe duda.

A partir de entonces, es un no parar. Tu ritmo de publicación te convierte en un autor bastante fértil. ¿Sigues algún método o hábito que te ayude a ser más prolífico?

Bueno, realmente no me considero prolífico, y más en la actualidad que tengo un bache que me está durando demasiado tiempo sin publicar y escribir. Pero no hay más secreto que poner el culo en la silla y escribir lo más regularmente que puedas. Eso fue lo que hice durante aquellos primeros años y la cosa funcionaba. No para vivir de ello, pero daba para algún capricho y cubría todos los gastos. Lo que pasa es que emigré, volví, pase mucho tiempo en paro, trabaje de autónomo y me casé (no en ese orden), con lo que perdí el foco en la escritura, y trabajo en recuperarlo desde entonces.

En cualquier caso, el único método es el que menciono antes: sentarse y escribir. Todo lo demás son excusas, y lo sé porque yo también las he utilizado.

Aquellos que escribimos, sabemos que esta afición u oficio va paso a paso, despacio. Y que para cosechar los frutos, hay que trabajar muy duro. ¿Qué crees que debería tener claro alguien que está decidido a escribir antes de sentarse a hacerlo?

Lo principal es tener muy claro dónde te metes y lo que necesitas si quieres ganarte la vida con esto, que es perseverancia rayando la obsesión, y una moral a prueba de bombas. Fíjate en los autores de la generación Kindle que citaba antes. ¿Quiénes siguen en activo y quiénes no? Es muy sencillo dejarse llevar por el éxito, pero en este oficio es mejor encadenar una serie de triunfos moderados que un gran éxito. A la larga, es mucho más efectivo.

Tus obras se mueven principalmente en el campo de la ciencia ficción. ¿Te consideras un autor de género?

Imagino que sí, pero es que yo escribo las historias que a mí me gustaría leer, y las que tenía más ganas de leer eran de ciencia ficción. Pero en cuanto termine mi saga de Chaka Gutionov, quiero explorar otras historias y otros géneros. Además, económicamente es complicado hacer de la escritura tu profesión escribiendo solo ciencia ficción.

Tú has autopublicado ya varios manuscritos entre relatos y novelas. Si no me equivoco, la mayoría de ellos autopublicados. ¿Cuál es tu experiencia dentro de la autopublicación?

Una experiencia maravillosa. Con la autopublicación, por primera vez en la historia, los autores han podido vender de forma casi directa sus creaciones s los lectores, y eso permite un grado de control y libertad imposible de asumir por la publicación tradicional. Yo ánimo a todo el que me pregunta a autopublicar; tiene poco que perder y mucho que ganar. Otra cosa es que hay gente que lo que desea es ser publicado, pero es una cosa distinta.

¿Para cuándo tienes pensado publicar tu próxima obra? ¿Puedes adelantarnos algo sobre ella?

Lo próximo que voy a sacar es La guerra del ayer, el último libro de la saga de Chaka Gutionov por el momento, con el que cierro el ciclo de la amenaza treyana. No hay mucho que adelantar, solo que llevo años debiéndoselo a mis lectores y espero saldar esa deuda muy pronto. Pero no doy fechas, ya la he cagado muchas veces antes; cuando esté terminado, lo publicaré.

Y para finalizar. Si tuvieras la oportunidad, ¿qué consejos le darías a ese Miguel Ángel que hace años empezaba en la escritura?

Sigue escribiendo, sin importar lo que pase a tu alrededor. No dejes nunca de divertirte mientras lo haces. ¡Y compra muchas acciones de Amazon!

Muchas gracias, Miguel Ángel. Ha sido un placer tenerte hoy en nuestro espacio. Espero que el futuro te depare muchos éxitos y quieras algún día repetir y venir a contárnoslos.

Muchas gracias a ti, Leo. Estaré encantado de volver por aquí. Mucho éxito para ti también.

miércoles, marzo 02, 2022

RESEÑA: "El miedo de Montalbano" de Andrea Camilleri

Título: El miedo de Montalbano

Autor: Andrea Camilieri

Editorial: Salamandra

Año de edición: 2004

Número de páginas: 285

Sinopsis (fragmento): En esta última entrega de Andrea Camilleri, seis irresistibles narraciones nos devuelven el universo del comisario Montalbano en toda su riqueza y esplendor, para deleite de los lectores adictos a su particular manera de entender la vida. 

Mi opinión:

Aunque tenía ganas desde hace tiempo a este escritor, esta ha sido la primera vez que me acercaba a la obra de este reconocido autor italiano con una gran bibliografía a sus espaldas.

Con un estilo mordaz a la par que irreverente, Camilleri nos narra seis historias protagonizadas por el comisario Montalbano en esta, su novena entrega, dejando claro que es uno de los grandes maestros del género policiaco moderno.

En ellas, demuestra su agudeza, su humor y su particular modo de ver el mundo a través de unos personajes peculiares, perfectamente compuestos  y unos diálogos magistralmente construidos.

Como es inevitable en estos casos en los que hablamos de obras compuestas por diferentes relatos, unas historias suelen gustar más que otras, lo que no desmerece al resto, ya que ninguna de ellas tiene desperdicio. No obstante, sí que diré que las que más me han llenado han sido curiosamente las más breves: “Días de fiebre”, que es la que abre el libro, “Un sombrero lleno de lluvia” y “El miedo de Montalabano”. Las otras tres que componen este volumen, y algo más largas en extensión, son “Herido de muerte”, “El cuarto secreto” y “Mejor la curiosidad”.