Hola Rocío, una alegría tenerte en nuestro blog para que respondas a nuestras 10 preguntas. Había ganas desde luego.
Gracias a ti por contar conmigo, para mí es un placer.
Vamos con la
primera y que es considerada como una de las más complicadas por muchos de
nuestros invitados: ¿Quién es Rocío Sepúlveda?
Entiendo que sea la pregunta más complicada porque es muy difícil contestar sin dejarme llevar por el síndrome de la impostora.
La realidad es
que llevo años escribiendo narrativa, teatro y guion pero me da tanto apuro el
considerarme escritora que casi que prefiero denominarme: “narradora de
historias en diferentes formatos”.
El temido "síndrome del impostor" siempre nos acecha, Rocío. Me consta que llevas tiempo en este mundillo de la escritura, pero yo cuando te conocí fue porque sacaste al mercado tu obra “La Seño”, una obra que tuvo una muy buena acogida en las redes. Pero para aquellos que no la conozcan, podrías hablarnos un poco de Rocío como escritora y cómo nace esa idea de publicar tu primera obra y qué nos cuentas en ella.
“La Seño” surgió de una forma casi espontánea, nunca me imaginé que tendría tanta repercusión. Desde siempre me gustó contar en mis perfiles personales las anécdotas que me ocurrían en el colegio; a mis amigos le gustaban tanto que me animaron a abrirme un perfil público y en abril de 2016 comenzó la andadura de La Seño por las redes.
Actualmente
hay muchísimos perfiles del mismo estilo pero cuando empecé fue una auténtica
novedad.
A esta obra la siguió “Seño, ¿sabes qué?”, que publicaste tres años y medio más tarde. ¿Qué experiencia tuviste con la publicación de esta segunda obra? ¿Sentiste algo diferente a cuando sacaste la primera al mercado?
El primer libro fue una autoedición que publiqué con Q-Book y la tuvimos preparada en tiempo récord. Este segundo libro fue editado por Oberón (Anaya) y nos llevó bastantes meses de trabajo a Marco Leal (ilustrador) y a mí; al trabajar con una editorial puntera, el trabajo fue más laborioso.
Al primero le
tengo un cariño especial porque las ilustraciones las hizo mi marido Ramón
Marín y lo preparamos con la frescura y la motivación que te proporciona la
inexperiencia.
El segundo
libro lo siento un poco más alejado de mi porque salió a la luz en plena
pandemia, el día 18 de marzo de 2020, y esto hizo que se anulasen todas las
ferias del libro, entrevistas, promociones y demás que Anaya había preparado,
dejando al libro un poco “guardado” para otro momento; momento que nunca llegó.
Vamos con la cuarta pregunta. Estudiaste cine en Madrid, ¿cómo ha influido esta otra faceta tuya de cineasta a la hora de llevar a cabo la de escritora?
En 2011 aparqué mi vida docente y me fui a Madrid a estudiar una
diplomatura de guion de cine y TV y también metí la cabeza en el mundo de la
comedia en formato Stand- up.
Antes que al audiovisual, me dediqué muchos años a la dramaturgia de textos
teatrales, cosa que continúo haciendo en la actualidad escribiendo textos para
compañías. En el año 2008 fundé mi propia compañía “Al-Jaleo teatro”; me
encargaba de la dramaturgia y dirección y nos hicimos una buena tournée por
España.
Te cuento esto porque toda esta experiencia ha influido claramente en mi voz narrativa y en el universo de personajes e historias que me gusta escribir.
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Rocío con sus tres obras |
Yo creo que hacer llorar es muchísimo más sencillo que hacer reír; l a comedia es el género más complicado y el menos valorado. En este país parece que si no escribes, narras o grabas algo con contenido dramático o con crítica social, eres menos valioso. Pero luego a todo el mundo le encanta ver espectáculos y películas de comedia.
Eah, ya me he
desahogado ;)
A mí me gusta escribir comedia porque me gusta decir la verdad en tono de humor. Me gusta observar las situaciones de la vida diaria y narrarlas de forma que cualquier persona se pueda sentir identificada.
Mi máxima en la vida es aquello que dijo Billy Wilder: “Si quieres decir la verdad a la gente, sé divertido o te matarán.”
Aquellos que
escribimos siempre tenemos algo que nos ronda la cabeza y que querríamos llevar
al papel. ¿Tienes algún proyecto profesional futuro relacionado con la
literatura que pueda contarse en voz alta?
Actualmente
estoy escribiendo un manual para guionistas sin ningún objetivo, solo por el
puro placer de recopilar lo que llevo estudiando estos últimos diez años y
porque me chifla el mundo audiovisual.
También ando
inmersa en otros proyectos pero no son literarios.
Estoy
escribiendo una obra de teatro que también voy a dirigir, también estoy
trabajando en la pre producción de mi corto “Querida Letizia” que este año ha
recibido una ayuda a la creación del Festival de Málaga y la tutorización de
Isaki Lacuesta; en el corto estoy trabajando junto a la productora Pecado Films
con la que también tengo entre manos el desarrollo de mi primer largometraje de
ficción: “Tremendas”.
¿Sabes lo que
tienen en común todos estos proyectos?: la comedia.
Está claro que eres una trabajadora nata. Una lástima que se acerque el final de la entrevista porque me encantaría seguir charlando contigo sobre cine y literatura. Séptima pregunta: Dentro del proceso de escritura, la creación, la planificación, la escritura,... ¿con cuál es el que más has disfrutado?
Te confieso que a mí escribir me encanta; de hecho lo hago todos los días.
Yo no creo en
las musas, yo creo en el trabajo constante, en la formación y sobre todo en la
reescritura.
Mi proceso
creativo es un poco caótico, no soy la típica que se sienta frente a una hoja
en blanco en un ordenador; suelo escribir en hojas sueltas, servilletas, trozos
de papel...y lleno toda la casa de Post-it. Luego todo encaja como un puzle
pero, cuando comienzo de cero con una idea nueva, me cuesta mucho trabajo
explicar en qué estoy trabajando.
Hago una cosa
extremadamente friki que es imaginarme a mis personajes mientras cocino o me
ducho, pienso en cómo harían ellos o ellas unas lentejas y qué marca de gel
usarían.
También leo en
voz alta todo lo que escribo porque, si algo no me suena bien a nivel fonético,
lo borro sin pensármelo. Soy muy tiquismiquis con las palabras que uso.
Pues sin quererlo, te ha salido un muy buen consejo para aquellos que escribimos. Yo también soy de los que leen en voz alta los diálogos para asegurarme de que suenan bien las voces de los personajes. ¿Alguna anécdota o situación que recuerdes con especial cariño de tu etapa de escritora?
Lo que más me gusta de escribir es dejar reposar los textos, volver a leerlos pasados unos días y, a veces, descubrirme a mí misma riéndome a carcajadas con algo que he escrito.
Soy capaz de
sorprenderme y de decepcionarme a partes iguales.
¿Qué consejos darías tú a aquellos que escriben y sueñan con su primera publicación?
Yo solo puedo dar un consejo: siéntate y escribe.
No hay más.
Para escribir
primero hay que leer mucho y luego hay que dejar el ego a un lado para ser
capaz de reescribir una y otra vez, de borrar lo que no funciona e incluso para
abandonar esta o aquella idea y comenzar de cero con otra.
La escritura
es un oficio como otro cualquiera y, como tal, requiere de esfuerzo y
dedicación.
Me encanta tu filosofía, Rocío. Creo que somos bastante parecidos a la hora de enfocar la escritura. Y ahora vamos con la última pregunta: La mayoría de escritores solemos leer y tenemos nuestros referentes. ¿Cuáles considerarías los tuyos?
Yo leo muchos libros de temática cine: conversaciones con cineastas, guiones de películas que me interesan y libros de técnicas de guion.
A nivel
narrativo tengo tres autores que me chiflan: George Orwell con su “Rebelión en
la granja”, John Kennedy Toole con “La conjura de los necios” y Santiago
Lorenzo con “Los asquerosos”. También me
gustan Miguel Noguera, Eduardo Mendoza y Charles Bukowsky.
Magnífica selección. Muchas gracias, Rocío. Enhorabuena por tu éxito y espero que te vaya muy bien en tus futuros proyectos.
Mil gracias a ti por tu trabajo con el blog y por contar conmigo.
Me encantó el que abordaran éxitos en abundancia son mis deseos ¡ánimo!
ResponderEliminarMuchas gracias por comentar. Ojalá haya éxitos para todos, sí 😉
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