miércoles, enero 17, 2024

10 PREGUNTAS a Eugenio Barriola

Hola, Eugenio. Encantado de tenerte hoy en nuestro espacio después de tanto tiempo hablando a través de las redes.

Es un honor poder conversar contigo Leonardo. Confieso que no soy pródigo en las redes sociales, pero esta oportunidad que me brindas no podía dejarla pasar. Muchas gracias. Espero no aburrir ni a ti ni a nadie.

Vamos con la primera pregunta: ¿Quién es Eugenio Barriola?

Para ser la primera, no podría parecerme más difícil. Y en realidad es muy sencilla. A pesar de mis 64 años, todavía no soy, estoy aún haciéndome. No es filosofía barata, creo que todos tenemos muchas facetas y todas van mutando a través del tiempo y los avatares. Para no dejar un vacío como respuesta puedo decir que soy un privilegiado, porque con una vida humilde y obrera he triunfado en felicidad moderada y siendo consciente de estar en un entorno no utópico.   

¿A qué edad empezaste a escribir?

Mi comienzo no lo puedo señalar con determinación, porque yo lo siento como si fuese hoy mismo. Todo comienza con más de 55 años, en una larga vida de trabajo y familia decido intentar conseguir la E.S.O. (No tengo escusas, no lo hice de joven por no querer esforzarme, por mucho que insistieron mis padres). Los profesores me animaron a presentarme en un concurso de Instituto y el ganar el primer el premio trajo consigo el dulce veneno de la literatura. De esos cursos y de los de acceso a la Universidad y tantos otros que he hecho de creación literaria y poesía surgió el amor por las letras. 

¿Qué recuerdos tienes de esos primeros escritos?

A los primeros escritos les guardo unos sentimientos de infinita gratitud. Aunque eran muy simples ellos me enseñaron, no tanto a escribir, sino a ser humilde y que todo tiene corrección y motivos de dudas. Ahora, gracias a eso, de cada folio que escribo corrijo dos.

Cuéntame, ¿qué aporta la escritura a tu vida?

Capas. Muchas capas. A la manera de una cebolla. Hay quien dice que escribe para desnudarse, para mostrar su interior, yo en cambio escribo para que no me conozcan, por eso todo lo escrito por mí es siempre mentira, (creación). Lo contrario sería aburrido e insulso. Más tarde me enteré de aquello del “poeta fingidor” de Pessoa.

¿Qué es para ti la poesía?

Podría decir que es una forma de vida, una visión particular del mundo, una forma de expresarme… en mi caso es el medio con que pido a gritos que me quieran.  

¿Qué virtudes debe tener un buen poeta para cautivar al lector?

Ando yo tras esta respuesta largo tiempo. La que yo tengo, mi única virtud, es la perseverancia. En mi opinión hay que seguir intentándolo una y otra vez. Irá o volverá según su criterio. El lector no es tuyo, tú eres del lector.

En noviembre de 2019 publicaste tu primera obra: “Litoral de tinta” con Editorial Cuadranta. ¿Cómo fue tu experiencia?

Os será fácil de imaginar. De niño tuve un “Juegos Reunidos” y creo que me pasé muchas más horas leyendo el libro de instrucciones, que jugando. Pero la ilusión alimenta más que las proteínas. No viviré suficientes vidas para saldar las deudas de gratitud con todo aquel que ha intervenido, ya sea de una forma u otra en la elaboración y difusión del libro.

¿Tienen un nexo de unión el conjunto de poemas que nos presentas en el libro?

La ignorancia es arrogante. El libro nace de la lectura de dos grandes poetas, Juan Ramón Jiménez y Rubén Darío. Para aprender de ellos intento escribir como ellos.  

Luego, mucho más tarde, conozco la relación personal y literaria entre ellos. Las dos partes del libro hacen referencia a esto. “Arando los recuerdos” a Juan Ramón y “Navegando por el amor” a Rubén.

¿Puede alguien llegar a convertirse en poeta o se nace siéndolo?

No lo sé. ¿Somos todos iguales ante todo? Cualquier respuesta a esto sería motivo de controversia. En los criterios, todos válidos, influirían creencias religiosas, por aquello de estar predestinado. Por educación familiar o formación, por lugar de nacimiento o simplemente por tener la suerte de nacer en una cuna que te permite demostrar serlo. Yo creo que el talento no se sostiene sin oficio y tampoco, al contrario. En mi caso, preferiría ir poco a poco   convirtiéndome en poeta. El camino es más bonito.

¿Por qué “Litoral de tinta”?

Tiene relación con la comunicación entre Juan Ramón y Rubén. El idioma y las letras hacen de un gran océano un insignificante charco. Dos conceptos tan distantes de entender la poesía: Juan Ramón pegado a la tierra, con elegancia y sobriedad y Rubén con su grandeza de amor a la vida. Fueron capaces de achicar el mundo y agrandar al ser humano, con un arma infalible, cargada de tinta: LA POESÍA.  

En la fantástica presentación de tu libro, lees una introducción a esta colección de poesía, que firmas como Ikastun, ¿qué significado tiene?

Gracias por tu apreciación. Las palabras que anteceden a los poemas, es solo una justificación ante el lector que yo consideraba necesaria antes de empezar la lectura. En el caso del seudónimo, bueno, esto no deja de ser una anécdota. Cuando me presenté a ese concurso, me requerían un seudónimo y, como no podía ser de otra forma, firmé como El Aprendiz, y seguí usándolo, hasta que en mi círculo de amistades me repitieron hasta la saciedad que no debía hacerlo. Como no quiero defraudar a nadie y creo que mi condición de aprendiz no debo de olvidarla, pensé que, usando de la procedencia de mis antepasados por parte de mi padre, podría contentar a todos, incluso a mí. Ikastun significa aprendiz en vasco. Todos contentos.

Se dice que con trabajo y con práctica se llega a ser mejor escritor de prosa. ¿Pasa lo mismo con la poesía?

Sin duda, el trabajo y la práctica lo mejora todo. En mi opinión el talento aporta la emoción y el trabajo aporta el virtuosismo. La excelencia se consigue cuando no te conformas con lo hecho ayer. Creo que vale para todo.

Poesía: Girando sobre mis talones de Eugenio Barriola

Para los lectores que no los conozcan, explícanos qué son los haikus y las tankas

La poesía clásica japonesa es la concreción de los sentidos. Los tankas o las tankas, (se puede decir de las dos formas) son los versos que originalmente escriben los monjes, en ellos intentan recoger un momento concreto con la emoción que produce la naturaleza. Por eso es tan importante reflejar la estación del año cuando se produce. (Kigo). Lo simbólico, el momento y la introspección con versos medidos sin rima. Los haikus aparecen más tarde y parten de la tradición de los monjes de compartir los tankas, uno escribe los tres primeros versos y el siguiente los completa con los dos siguientes. (Renga). Siglos más tarde, el haiku se despoja de los dos últimos versos y pasa a ser la voz femenina. Se carga de mucho más simbolismo y erotismo. Algo parecido al lenguaje del abanico europeo. Los grandes poetas occidentales lo han practicado tocando todos los temas y reconocen su dificultad. (Perdonad por este “rollo”). Esto podría decir a grandes rasgos, sin ser un especialista, ni mucho menos.

Todo escritor debería ser un buen lector. ¿Podrías recomendarnos alguno de los títulos que más te han cautivado a lo largo de tu vida?

En mi niñez y juventud he sido un gran lector por influencia de mi madre, que también lo era Durante mi periodo laboral abandono el hábito de leer, que he recuperado con la escritura. No voy a dar una lista de libros, (todos conocemos los clásicos y los best sellers) pero si os comento uno, que me recomendó un profesor: “Memorias de Adriano” de Marguerite Yourcenar. Fue un pellizco que me valió como aliciente. Más que aconsejar unos libros en concreto, os recomiendo que busquéis un profesor que os oriente fuera de lo comercial. Después cuestiónalo todo, leas lo que leas, solo tú conoces las razones de lo que te gusta, por eso te gusta.

Y para despedirnos, ¿qué consejo/s les darías a quienes empiezan en el noble arte de la escritura?

Tengo todo un almacén de consejos para los que empiezan en la escritura y para mí, ninguno. Sería un insensato si me dedicase a dar consejos. No tengo preparación para ello. Os puedo comentar lo que a mí me valió. Me dijeron que “ESCRIBIR SANA”. No lo escuches; escribir hace perder la vista, deforma la espalda, entumece las piernas por la inactividad y te duelen los riñones de tanto pensar. No sana, pero será todo un placer, si con ello consigues que te quieran. Vale la pena.

Eugenio, muchas gracias por habernos acompañado hoy. Espero que me reserves un huequecito cuando baje por Cádiz para una charlita entre escritores.

Al contrario, gracias a ti, espero no haber abusado de tu paciencia. Y pido perdón si he hecho perder el tiempo con mis comentarios a tus lectores. Por supuesto, estaré encantado de compartir contigo más de una charlita cuando estés por casa y si es posible cuanto antes.

Un fuerte abrazo para todos.

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