Margarita Bokusu Mina es una escritora con una trayectoria
marcada por la constancia y el amor por contar historias. Con trece novelas
publicadas a través de Bubok, las siete primeras también en Amazon, ha construido un universo literario propio desde la
independencia, apostando por la escritura como oficio y como forma de conectar
con sus lectores. Su presencia activa en redes y su cercanía con quienes la
leen revelan a una autora comprometida con la palabra y la perseverancia.
¿Qué es para ti
la escritura?
La escritura es para mí una forma de desahogo
primero y segundo de comunicar, de expresar. Desde hace un tiempo mi sueño es
que se convierta en mi forma de ganarme la vida.
Trece novelas
publicadas no son fruto del azar. ¿Qué lugar ocupa la disciplina en tu vida
como escritora y cómo consigues sostenerla a lo largo del tiempo?
No me considero una persona disciplinada, pero
cuando el tiempo apremia, o Dios aprieta, me veo en la necesidad y obligación
de serlo. Mis trece novelas las escribí en un período así: cuando tenía que
organizarme para estudiar unas oposiciones con el objetivo de ser profesora.
Cuando descansaba de esa titánica tarea, escribía. Eso fue durante ocho
intensos años y posteriormente, debido al trabajo de docente, que me agota, he
podido escribir relatos y artículos que se encuentran, casi todos, en Diario Alhaurín
porque fue de los primeros medios en los que publiqué. Estos mismos relatos y
artículos se encuentran también en unos quince medios digitales de España y
América y los he escrito realmente cuando me han apetecido.
¿Recuerdas el
momento en que decidiste tomarte la escritura como un camino constante y no
solo como un impulso creativo puntual?
A los trece años empecé a escribir. El camino
fue constante a través de mis diarios durante más de una década y
posteriormente, desde los dieciséis, a través de cartas que escribía a amigos
que vivían en diferentes puntos del planeta, esto se mantuvo más de dos décadas. Luego vino lo de las novelas.
Por culpa de mi trabajo, el camino se convirtió en impulso creativo, como tú
dices. Si tuviera tiempo volvería al camino, volvería a la constancia, a
escribir mucho más y, sobre todo, a leer.
¿Qué te impulsa a
seguir escribiendo novela tras novela, incluso cuando el proceso se vuelve tan
exigente en algunos momentos?
Me impulsa la necesidad de expresarme, de
desahogarme y de comunicarme.
¿Has sentido
alguna vez el síndrome de la página en blanco?
No
¿Cuáles son tus
fuentes de inspiración?
Lo que está dentro de mí y lo que me rodea.
¿Cómo ha
evolucionado tu voz narrativa desde tu primera publicación hasta la última?
Mi primera novela comienza de una manera
convencional: presentándome y presentando a la gente que conozco, familia y
amigos, para que se vean mis orígenes. Esto ocupa unas decenas de páginas y
luego paso a lo que es mi estilo: desarrollar una serie de personajes y sus
vidas a través de cartas, emails e incluso mensajes de móvil. Así son mis
novelas, es decir, el comienzo puede ser directamente un email o una pequeña
introducción para presentar el momento en el que me encuentro y a continuación
correos electrónicos que he podido recibir o enviar. No son novelas al uso con
su inicio, nudo y desenlace. Tienen más o menos unas doscientas páginas y en
ellas muestro unos meses de la vida de una serie de personajes, podríamos decir
que estamos ante una saga porque algunos se repiten en todos mis libros. Como
la vida misma, que nos trae a personas en un momento dado para, pasado un
tiempo, no volverlas a ver mientras otras nos acompañan siempre.
Mis novelas están separadas por capítulos que
son normalmente meses, o sea, existe una
cronología, aunque se pueden leer de manera independiente. Te van a llevar por
diferentes sentimientos, por diferentes formas de estar en la vida y diferentes
lugares en el mundo. Son también una especie de crónica.
Acabo de corregir la decimocuarta y he comenzado
a enviarla a concursos y a editoriales. Una de las editoriales más importantes
de nuestro país, de las editoriales pequeñas, me refiero a las que hay que
pagar por publicar, me ha hecho una valoración positiva. El caso es que esta
novela ya no es epistolar, es más bien un diálogo entre dos personas. Bien es
cierto que aparecen algunos emails, pero muy pocos, de otros personajes. Tengo
otra novela por corregir, la decimoquinta, del estilo a esta que acabo de comentar
y ya he empezado a escribir la decimosexta, después de diez años sin escribir
una novela, solo relatos y artículos. No va a ser epistolar ni se va a tratar
de un diálogo. Son unas memorias de lo que me ha ocurrido en esta última
década.
Publicar a través
de Bubok y Amazon te ha permitido mantener el control sobre tu obra.
Explícanos cómo funcionan estas plataformas y
qué actividad tienen hoy en día a la hora de
tomarse como trampolín para publicar.
Como he dicho, escribí durante ocho años, entre
el 2008 y el 2016 de manera intensa. Luego ya no he escrito ninguna novela sino
relatos y artículos. En 2008 es cuando, parece ser, fue pionera en España la
Editorial Bubok, que permite publicar gratis así como pagando servicios de
maquetación, corrección, diseño de portada, etc.
Tanto con Bubok como con Amazon no he gastado un céntimo. Por eso, por
ejemplo, no tengo una tirada de libros esperando a ser vendidos en alguna feria
o presentación, sino que mis libros se imprimen bajo demanda: los pides a
través de los enlaces pertinentes y te llegan a casa en unos pocos días o los
tienes inmediatamente si los descargas en tu móvil, portátil o eBook.
O sea, Bubok y Amazon funcionan de la misma
manera. Lo que pasa es que estoy con Bubok primero porque, en vez de irme con
un gigante, como es Amazon, prefería hacerlo con una empresa más pequeña por
apoyar siempre al más débil.
No publiqué con Bubok inmediatamente después de
escribir la primera novela sino cinco años después, en el 2013. La
decimotercera y última, por ahora, la publiqué en 2022 y a partir de ahí me dio
por subirlas a Amazon porque parece que el público se fía más de esta empresa.
De momento tengo siete con este gigante, no todas por falta de tiempo ya que
cada vez que subo una, en verano principalmente, la repaso y esto no se hace en
un día.
En Amazon tienen las portadas que quería y son
de un tamaño folio. En Bubok tienen un formato estándar, de bolsillo. En
Amazon, las tres primeras, también están en Kindle Unlimited.
Para cobrar, Bubok, cada vez que tengo una
venta, me informa con un email, diciendo la provincia en la que se ha producido
y el libro adquirido, genero una factura cuando quiero y te ingresan a los dos
meses. En este sentido, Amazon funciona de otra manera: si tienes ventas, te
informan el día 21 que vas a cobrar y lo haces unos 9 días después.
¿Qué aprendizajes
te ha dado la autopublicación que quizá no habrías obtenido en el circuito
editorial tradicional?
Vaya por delante que me encantaría que una
editorial apostara por mí, que me hiciera un buen contrato y que no dé la
impresión de que no quiero hacer presentaciones o estar en tal o cual feria del
libro. Sí quiero, pero con un respaldo fuerte, sin costearlo, como hacen otros
autores. Siempre digo que no he gastado
un céntimo en publicar y no pienso hacerlo. En honor a la verdad diré que unos
microrrelatos míos fueron seleccionados para sendas antologías y acepté
publicar porque eran muy económicas, ni treinta euros, en la Editorial
Diversidad Literaria. Otros han sido seleccionados para otras antologías más
caras por lo que he desestimado la oferta. Considero que el hecho de escribir
es mi trabajo y debería ser remunerado.
Creo que faltas de ortografía no tengo porque he
leído desde pequeña, a los grandes literatos del siglo XX y anteriores y, hoy
en día, del siglo 21. También me licencié en Filología Inglesa.
Si una editorial apostara por mí podrían hacer
lo que quisieran con mis novelas… Lo único que no aceptaría sería que
modificaran algo para ofrecerlas como un producto fascista porque pretendo que
sean todo lo contrario.
¿Alguna vez te
has debatido entre qué historia contarás en tu siguiente novela? ¿Cómo decides
cuál es la primera de ellas que merece convertirse en novela?
No. Siempre tengo claro lo que voy a contar, va
surgiendo. Puede que al releer vea que alguna idea sea mejor presentarla antes
o después que otra, eso es todo.
¿Eres una
escritora que planifica sus novelas o te dejas llevar por la intuición y el
desarrollo de las ideas seminales?
Mis trece novelas fueron surgiendo por
intuición. Lo que planifiqué fue que iba a escribir desde ese verano del 2008 y
que eso se iba a convertir en mis novelas.
Sabía que lo que iba a escribir era lo que
pensaba, sentía, vivía yo y pensaban, sentían y vivían los demás personajes,
bueno, lo que ellos quisieran contarme.
¿Qué temas
sientes que atraviesan de forma recurrente tu narrativa?
La amistad, el amor, la precariedad económica,
el arte, la naturaleza, los viajes, la superación personal, la familia, el
vivir en un país que no es el tuyo…
¿Qué opinión
tienes de las redes sociales?
Paso demasiado tiempo en las redes sociales y es
una cosa que quiero evitar desde hace tiempo. A veces las disfruto porque leo
cosas interesantes; porque creo que mis novelas pueden llegar a más gente;
comparto cosas que me preocupan; y porque intento ayudar, por ejemplo, cuando
comparto cosas acerca de animales que necesitan ser adoptados o cuidados, o
recogida de firmas…
¿Cómo vives esa
exposición como autora en redes sociales y qué te aporta ese contacto cotidiano
con la comunidad lectora?
La exposición como autora en redes sociales me
ha llevado a vender y a conocer a gente interesante que me ha brindado su
espacio, como tú mismo con esta entrevista o la que hicimos para YouTube. Otras
personas me han ayudado haciéndome reseñas, compartiendo los enlaces a mis
novelas, intercambiándolas (tengo un álbum de fotos en Facebook de las personas
que han comprado mis novelas y se han hecho una foto con ellas, o solo a la
novela, y otras en esos encuentros: intercambiando nuestros libros).
¿Crees que hoy un
escritor debe aprender también a comunicar y visibilizar su obra, además de
escribirla?
Algunos escritores se quejan de eso, de que no
solamente tenemos que ser escritores sino también saber de marketing. Parece
que si eres escritor y quieres que te conozcan tienes que acudir a todos los
sitios que te digan.
Lo que veo es que esto también es como una
lotería porque ha habido gente que ha triunfado y parece que no estaba tanto en
las redes sociales y otros que, aunque estemos no nos va a valer hasta que no
salgamos en un medio de comunicación a nivel nacional, aunque sea de espectador
-con la oportunidad de poder dirigirse al presentador- de un programa que
llegue a millones de personas, como ha sido el caso de Custodio.
¿Qué te ha
regalado el oficio de escritora?
El oficio de escritora me ha regalado una
especie de terapia para no estar más loca de lo que pudiera estar, aunque si no
me hubiera desahogado de esta manera a lo mejor hubiera buscado otra forma de
expresión, véase que me gusta también la fotografía y ahora, con la posibilidad
que nos dan las redes sociales, hacer una especie de pequeños vídeos, anuncios,
de mis novelas, que se pueden ver en Instagram o en mi canal de Youtube, que me
entretienen. Volviendo a la escritura, también gracias a ella y a las redes
sociales, he conocido a gente muy interesante,
gente con la que conversar de un tema que nos apasiona, gente que
aporta, que suma.
¿Hay alguna cosa
que consideres que te haya robado?
No me ha robado nada. Por otro lado, he
invertido mucho tiempo haciendo publicidad, más que lo que invertí en escribir
y tengo que recordar una frase que leí en el Quijote: Cervantes dijo que un
demonio que nos puede poseer es el que te hace creerte escritor. Probablemente
tenía razón como en otras muchas cosas.
¿Tienes algún
ojito derecho entre tus novelas?
No. Todas mis novelas me gustan, me entretienen
cuando las releo para volver a corregirlas y subirlas a Amazon e incluso hay
chispazos de humor. Antes, lo del humor no lo veía tan claro. Me lo comentaban
algunos lectores y me preguntaba qué les podía hacer gracia ya que cuando las
escribí estaba desesperada por convertirme en profesora y también por ser
escritora reconocida, pero ahora que ha pasado tiempo los entiendo mejor. Al
abrir alguna página al azar me gustan, sinceramente y modestia aparte. Mis
novelas te llevan a mi mundo, que no es un mundo de envidias, ni
competitividad. Es un mundo de una luchadora, o varias, buena gente. No tengo
un ojito derecho. A lo mejor, si una me lleva al estrellato, entonces esa la
tendré en un altar.
¿Cómo eres de
meticulosa y perfeccionista con tus textos? ¿Eres de las que corrige hasta la
extenuación o eres capaz de separarte de tu manuscrito a tiempo?
Me separo de mi libro, no sé si a tiempo. Cuando
lo he terminado de escribir y le he dado un repaso o dos ya estoy ansiosa por
publicarlo y también cansada de leer lo mismo, no quiero aprenderlo de memoria.
Es cierto que al tiempo puedo volver a él y encontrar una coma, un tilde que se
me haya escapado y que habría que corregir, pero poca cosa.
¿Usas lectores
beta en tu proceso de publicación?
Sí. Una de las primeras veces fue un Doctor en
Filología Hispánica. Yo no sabía que tenía un blog sobre literatura. Habíamos
estado hablando de Roberto, cantante de Tabletom durante más de treinta y cinco
años, fallecido en 2011 y del que fui compañera los ocho últimos años. Por
Facebook chateamos mucho, en privado, porque era admirador, aparte también
escribía en una revista de rock. Tras un año de charlas me dio por publicar mi
novela en esa red social, cada día dos o tres páginas y así descubrió que
escribía. Estoy hablando del año 2013. Entonces me pidió leerla y enseguida me
dijo que era bukowskiana, me hizo una reseña y me dijo que la publicara.
También mi hermana siempre me anima a seguir adelante, es una gran lectora, a
veces ha comparado el personaje de Margarita, mi alter ego, con el Ignatius de
“La conjura de los necios”. Una vez, surgió una historia, incluso de amor, con
un lector “granaíno”, pintor afincado en París, que dejó La Ciudad de las Luces
para vivir conmigo una temporada entusiasmado por mis escritos. Licenciado en
Bellas Artes, bastante leído y al que le parecieron, mis libros, cervantinos.
No me voy a extender más porque si no no acabamos con los lectores beta.

Después de trece
novelas, ¿siguen apareciendo los miedos antes de publicar un nuevo libro?
No tengo nunca miedo a publicar un libro, todo
lo contrario, mucha ilusión, mucha emoción. Cuando lo veo publicado es como dar
a luz sin dolor.
¿Qué consejo
darías a quienes desean autopublicar pero dudan por inseguridad o falta de
confianza?
El consejo sería que dejen a un lado esa
inseguridad o esa falta de confianza, que Dios dirá, que él “no” siempre lo
llevas por delante, que si no apuestas por ti tienes menos opción de ganar.
¿Qué importancia
tiene para ti seguir aprendiendo y evolucionando como escritora, incluso con
una carrera literaria ya consolidada?
La importancia es total. Quiero seguir
evolucionando. Ya he dicho que mis decimocuarta y decimoquinta novelas no son
epistolares, son más bien un diálogo. Una por corregir, la otra enviada a
concursos y editoriales. La decimosexta, acabo de empezar, es de memorias: desde que empecé a trabajar como
docente en el 2016 hasta la actualidad, imagínate, creo que va a dar para más
de una novela. El problema es que no tengo tiempo para escribirla porque
necesito muchas horas por delante y tranquilidad, silencio, para poder
escribir.
Tu pasado ya lo
conocemos, estás en tu presente, pero no sabemos qué nos espera de Margarita
Bokusu Mina como autora, ¿qué proyectos literarios tienes pendientes que puedan
contarse?
Tengo esa novela que por fin terminé de
corregir, tras un tiempo muy largo pues me he demorado tres años. Se titula “El
Callejón de los Suspiros. Aventuras de Falote”. Dentro de un año
aproximadamente, si todo va bien, la publicaré en Bubok. En Amazon hasta que no
tenga las anteriores publicadas, desde la octava en adelante. He comentado algo
más al respecto en la pregunta anterior, no voy a repetirme.
Y por último,
dónde podemos encontrarte quienes queramos saber un poco más sobre ti.
Si escribes mi pseudónimo “Margarita Bokusu
Mina” en cualquier buscador, Google por ejemplo, seguro que te va a salir una
pequeña biografía mía y van a salir los enlaces a mis novelas. Si pinchas en
ellos, aparte de poder comprarlas en formato físico y digital, vas a poder leer
las primeras páginas y las contraportadas. En algunas contraportadas tengo la
sinopsis y en otras, críticas. También, si escribes mi seudónimo, vas a poder
leer los artículos y relatos que he publicado en estos diez últimos años; vas a
poder acceder a mi blog, donde cuento todo lo ocurrido desde que decidí
publicar y a mí misma en las diferentes redes sociales en las que me muevo. He
de decir que en Facebook tengo dos perfiles: uno con casi 5.000 amigos donde
parece que soy muy activa porque aparece automáticamente lo que publico en
Instagram, pero ahí me meto poco. Sin embargo, en un perfil de Facebook con
poco más de mil amigos soy más activa. Para comunicarme por privado me gusta
Instagram (@mbokusu).
Muchas gracias,
Margarita. Un placer haberte tenido en este espacio.
Muchas gracias a ti, Leonardo, por ofrecerme
este espacio, por tu labor y por tu apoyo.