jueves, enero 22, 2026

Hoy Charlamos con Margarita Bokusu Mina - Versión escrita

Margarita Bokusu Mina es una escritora con una trayectoria marcada por la constancia y el amor por contar historias. Con trece novelas publicadas a través de Bubok, las siete primeras también en Amazon, ha construido un universo literario propio desde la independencia, apostando por la escritura como oficio y como forma de conectar con sus lectores. Su presencia activa en redes y su cercanía con quienes la leen revelan a una autora comprometida con la palabra y la perseverancia.

¿Qué es para ti la escritura?

La escritura es para mí una forma de desahogo primero y segundo de comunicar, de expresar. Desde hace un tiempo mi sueño es que se convierta en mi forma de ganarme la vida.

Trece novelas publicadas no son fruto del azar. ¿Qué lugar ocupa la disciplina en tu vida como escritora y cómo consigues sostenerla a lo largo del tiempo?

No me considero una persona disciplinada, pero cuando el tiempo apremia, o Dios aprieta, me veo en la necesidad y obligación de serlo. Mis trece novelas las escribí en un período así: cuando tenía que organizarme para estudiar unas oposiciones con el objetivo de ser profesora. Cuando descansaba de esa titánica tarea, escribía. Eso fue durante ocho intensos años y posteriormente, debido al trabajo de docente, que me agota, he podido escribir relatos y artículos que se encuentran, casi todos, en Diario Alhaurín porque fue de los primeros medios en los que publiqué. Estos mismos relatos y artículos se encuentran también en unos quince medios digitales de España y América y los he escrito realmente cuando me han apetecido.

¿Recuerdas el momento en que decidiste tomarte la escritura como un camino constante y no solo como un impulso creativo puntual?

A los trece años empecé a escribir. El camino fue constante a través de mis diarios durante más de una década y posteriormente, desde los dieciséis, a través de cartas que escribía a amigos que vivían en diferentes puntos del planeta, esto se mantuvo más de  dos décadas. Luego vino lo de las novelas. Por culpa de mi trabajo, el camino se convirtió en impulso creativo, como tú dices. Si tuviera tiempo volvería al camino, volvería a la constancia, a escribir mucho más y, sobre todo, a leer.


¿Qué te impulsa a seguir escribiendo novela tras novela, incluso cuando el proceso se vuelve tan exigente en algunos momentos?

Me impulsa la necesidad de expresarme, de desahogarme y de comunicarme.

¿Has sentido alguna vez el síndrome de la página en blanco?

No

¿Cuáles son tus fuentes de inspiración?

Lo que está dentro de mí y lo que me rodea.



¿Cómo ha evolucionado tu voz narrativa desde tu primera publicación hasta la última?

Mi primera novela comienza de una manera convencional: presentándome y presentando a la gente que conozco, familia y amigos, para que se vean mis orígenes. Esto ocupa unas decenas de páginas y luego paso a lo que es mi estilo: desarrollar una serie de personajes y sus vidas a través de cartas, emails e incluso mensajes de móvil. Así son mis novelas, es decir, el comienzo puede ser directamente un email o una pequeña introducción para presentar el momento en el que me encuentro y a continuación correos electrónicos que he podido recibir o enviar. No son novelas al uso con su inicio, nudo y desenlace. Tienen más o menos unas doscientas páginas y en ellas muestro unos meses de la vida de una serie de personajes, podríamos decir que estamos ante una saga porque algunos se repiten en todos mis libros. Como la vida misma, que nos trae a personas en un momento dado para, pasado un tiempo, no volverlas a ver mientras otras nos acompañan siempre.

Mis novelas están separadas por capítulos que son normalmente meses, o sea,  existe una cronología, aunque se pueden leer de manera independiente. Te van a llevar por diferentes sentimientos, por diferentes formas de estar en la vida y diferentes lugares en el mundo. Son también una especie de crónica.

Acabo de corregir la decimocuarta y he comenzado a enviarla a concursos y a editoriales. Una de las editoriales más importantes de nuestro país, de las editoriales pequeñas, me refiero a las que hay que pagar por publicar, me ha hecho una valoración positiva. El caso es que esta novela ya no es epistolar, es más bien un diálogo entre dos personas. Bien es cierto que aparecen algunos emails, pero muy pocos, de otros personajes. Tengo otra novela por corregir, la decimoquinta, del estilo a esta que acabo de comentar y ya he empezado a escribir la decimosexta, después de diez años sin escribir una novela, solo relatos y artículos. No va a ser epistolar ni se va a tratar de un diálogo. Son unas memorias de lo que me ha ocurrido en esta última década.



Publicar a través de Bubok y Amazon te ha permitido mantener el control sobre tu obra. Explícanos cómo funcionan estas plataformas y qué actividad tienen hoy en día a la hora de tomarse como trampolín para publicar.

Como he dicho, escribí durante ocho años, entre el 2008 y el 2016 de manera intensa. Luego ya no he escrito ninguna novela sino relatos y artículos. En 2008 es cuando, parece ser, fue pionera en España la Editorial Bubok, que permite publicar gratis así como pagando servicios de maquetación, corrección, diseño de portada, etc.

Tanto con Bubok como con Amazon  no he gastado un céntimo. Por eso, por ejemplo, no tengo una tirada de libros esperando a ser vendidos en alguna feria o presentación, sino que mis libros se imprimen bajo demanda: los pides a través de los enlaces pertinentes y te llegan a casa en unos pocos días o los tienes inmediatamente si los descargas en tu móvil, portátil o eBook.

O sea, Bubok y Amazon funcionan de la misma manera. Lo que pasa es que estoy con Bubok primero porque, en vez de irme con un gigante, como es Amazon, prefería hacerlo con una empresa más pequeña por apoyar siempre al más débil.

No publiqué con Bubok inmediatamente después de escribir la primera novela sino cinco años después, en el 2013. La decimotercera y última, por ahora, la publiqué en 2022 y a partir de ahí me dio por subirlas a Amazon porque parece que el público se fía más de esta empresa. De momento tengo siete con este gigante, no todas por falta de tiempo ya que cada vez que subo una, en verano principalmente, la repaso y esto no se hace en un día.

En Amazon tienen las portadas que quería y son de un tamaño folio. En Bubok tienen un formato estándar, de bolsillo. En Amazon, las tres primeras, también están en Kindle Unlimited.


Para cobrar, Bubok, cada vez que tengo una venta, me informa con un email, diciendo la provincia en la que se ha producido y el libro adquirido, genero una factura cuando quiero y te ingresan a los dos meses. En este sentido, Amazon funciona de otra manera: si tienes ventas, te informan el día 21 que vas a cobrar y lo haces unos 9 días después.

¿Qué aprendizajes te ha dado la autopublicación que quizá no habrías obtenido en el circuito editorial tradicional?

Vaya por delante que me encantaría que una editorial apostara por mí, que me hiciera un buen contrato y que no dé la impresión de que no quiero hacer presentaciones o estar en tal o cual feria del libro. Sí quiero, pero con un respaldo fuerte, sin costearlo, como hacen otros autores.  Siempre digo que no he gastado un céntimo en publicar y no pienso hacerlo. En honor a la verdad diré que unos microrrelatos míos fueron seleccionados para sendas antologías y acepté publicar porque eran muy económicas, ni treinta euros, en la Editorial Diversidad Literaria. Otros han sido seleccionados para otras antologías más caras por lo que he desestimado la oferta. Considero que el hecho de escribir es mi trabajo y debería ser remunerado.

Creo que faltas de ortografía no tengo porque he leído desde pequeña, a los grandes literatos del siglo XX y anteriores y, hoy en día, del siglo 21. También me licencié en Filología Inglesa.

Si una editorial apostara por mí podrían hacer lo que quisieran con mis novelas… Lo único que no aceptaría sería que modificaran algo para ofrecerlas como un producto fascista porque pretendo que sean todo lo contrario.


¿Alguna vez te has debatido entre qué historia contarás en tu siguiente novela? ¿Cómo decides cuál es la primera de ellas que merece convertirse en novela?

No. Siempre tengo claro lo que voy a contar, va surgiendo. Puede que al releer vea que alguna idea sea mejor presentarla antes o después que otra, eso es todo.

¿Eres una escritora que planifica sus novelas o te dejas llevar por la intuición y el desarrollo de las ideas seminales?

Mis trece novelas fueron surgiendo por intuición. Lo que planifiqué fue que iba a escribir desde ese verano del 2008 y que eso se iba a convertir en mis novelas.

Sabía que lo que iba a escribir era lo que pensaba, sentía, vivía yo y pensaban, sentían y vivían los demás personajes, bueno, lo que ellos quisieran contarme.


¿Qué temas sientes que atraviesan de forma recurrente tu narrativa?

La amistad, el amor, la precariedad económica, el arte, la naturaleza, los viajes, la superación personal, la familia, el vivir en un país que no es el tuyo…

¿Qué opinión tienes de las redes sociales?

Paso demasiado tiempo en las redes sociales y es una cosa que quiero evitar desde hace tiempo. A veces las disfruto porque leo cosas interesantes; porque creo que mis novelas pueden llegar a más gente; comparto cosas que me preocupan; y porque intento ayudar, por ejemplo, cuando comparto cosas acerca de animales que necesitan ser adoptados o cuidados, o recogida de firmas…

¿Cómo vives esa exposición como autora en redes sociales y qué te aporta ese contacto cotidiano con la comunidad lectora?

La exposición como autora en redes sociales me ha llevado a vender y a conocer a gente interesante que me ha brindado su espacio, como tú mismo con esta entrevista o la que hicimos para YouTube. Otras personas me han ayudado haciéndome reseñas, compartiendo los enlaces a mis novelas, intercambiándolas (tengo un álbum de fotos en Facebook de las personas que han comprado mis novelas y se han hecho una foto con ellas, o solo a la novela, y otras en esos encuentros: intercambiando nuestros libros).


¿Crees que hoy un escritor debe aprender también a comunicar y visibilizar su obra, además de escribirla?

Algunos escritores se quejan de eso, de que no solamente tenemos que ser escritores sino también saber de marketing. Parece que si eres escritor y quieres que te conozcan tienes que acudir a todos los sitios que te digan.

Lo que veo es que esto también es como una lotería porque ha habido gente que ha triunfado y parece que no estaba tanto en las redes sociales y otros que, aunque estemos no nos va a valer hasta que no salgamos en un medio de comunicación a nivel nacional, aunque sea de espectador -con la oportunidad de poder dirigirse al presentador- de un programa que llegue a millones de personas, como ha sido el caso de Custodio.

¿Qué te ha regalado el oficio de escritora?

El oficio de escritora me ha regalado una especie de terapia para no estar más loca de lo que pudiera estar, aunque si no me hubiera desahogado de esta manera a lo mejor hubiera buscado otra forma de expresión, véase que me gusta también la fotografía y ahora, con la posibilidad que nos dan las redes sociales, hacer una especie de pequeños vídeos, anuncios, de mis novelas, que se pueden ver en Instagram o en mi canal de Youtube, que me entretienen. Volviendo a la escritura, también gracias a ella y a las redes sociales, he conocido a gente muy interesante,  gente con la que conversar de un tema que nos apasiona, gente que aporta, que suma.


¿Hay alguna cosa que consideres que te haya robado?

No me ha robado nada. Por otro lado, he invertido mucho tiempo haciendo publicidad, más que lo que invertí en escribir y tengo que recordar una frase que leí en el Quijote: Cervantes dijo que un demonio que nos puede poseer es el que te hace creerte escritor. Probablemente tenía razón como en otras muchas cosas.

¿Tienes algún ojito derecho entre tus novelas?

No. Todas mis novelas me gustan, me entretienen cuando las releo para volver a corregirlas y subirlas a Amazon e incluso hay chispazos de humor. Antes, lo del humor no lo veía tan claro. Me lo comentaban algunos lectores y me preguntaba qué les podía hacer gracia ya que cuando las escribí estaba desesperada por convertirme en profesora y también por ser escritora reconocida, pero ahora que ha pasado tiempo los entiendo mejor. Al abrir alguna página al azar me gustan, sinceramente y modestia aparte. Mis novelas te llevan a mi mundo, que no es un mundo de envidias, ni competitividad. Es un mundo de una luchadora, o varias, buena gente. No tengo un ojito derecho. A lo mejor, si una me lleva al estrellato, entonces esa la tendré en un altar.


¿Cómo eres de meticulosa y perfeccionista con tus textos? ¿Eres de las que corrige hasta la extenuación o eres capaz de separarte de tu manuscrito a tiempo?

Me separo de mi libro, no sé si a tiempo. Cuando lo he terminado de escribir y le he dado un repaso o dos ya estoy ansiosa por publicarlo y también cansada de leer lo mismo, no quiero aprenderlo de memoria. Es cierto que al tiempo puedo volver a él y encontrar una coma, un tilde que se me haya escapado y que habría que corregir, pero poca cosa.

¿Usas lectores beta en tu proceso de publicación?

Sí. Una de las primeras veces fue un Doctor en Filología Hispánica. Yo no sabía que tenía un blog sobre literatura. Habíamos estado hablando de Roberto, cantante de Tabletom durante más de treinta y cinco años, fallecido en 2011 y del que fui compañera los ocho últimos años. Por Facebook chateamos mucho, en privado, porque era admirador, aparte también escribía en una revista de rock. Tras un año de charlas me dio por publicar mi novela en esa red social, cada día dos o tres páginas y así descubrió que escribía. Estoy hablando del año 2013. Entonces me pidió leerla y enseguida me dijo que era bukowskiana, me hizo una reseña y me dijo que la publicara. También mi hermana siempre me anima a seguir adelante, es una gran lectora, a veces ha comparado el personaje de Margarita, mi alter ego, con el Ignatius de “La conjura de los necios”. Una vez, surgió una historia, incluso de amor, con un lector “granaíno”, pintor afincado en París, que dejó La Ciudad de las Luces para vivir conmigo una temporada entusiasmado por mis escritos. Licenciado en Bellas Artes, bastante leído y al que le parecieron, mis libros, cervantinos. No me voy a extender más porque si no no acabamos con los lectores beta.


Después de trece novelas, ¿siguen apareciendo los miedos antes de publicar un nuevo libro?

No tengo nunca miedo a publicar un libro, todo lo contrario, mucha ilusión, mucha emoción. Cuando lo veo publicado es como dar a luz sin dolor.

¿Qué consejo darías a quienes desean autopublicar pero dudan por inseguridad o falta de confianza?

El consejo sería que dejen a un lado esa inseguridad o esa falta de confianza, que Dios dirá, que él “no” siempre lo llevas por delante, que si no apuestas por ti tienes menos opción de ganar.

¿Qué importancia tiene para ti seguir aprendiendo y evolucionando como escritora, incluso con una carrera literaria ya consolidada?

La importancia es total. Quiero seguir evolucionando. Ya he dicho que mis decimocuarta y decimoquinta novelas no son epistolares, son más bien un diálogo. Una por corregir, la otra enviada a concursos y editoriales. La decimosexta, acabo de empezar, es  de memorias: desde que empecé a trabajar como docente en el 2016 hasta la actualidad, imagínate, creo que va a dar para más de una novela. El problema es que no tengo tiempo para escribirla porque necesito muchas horas por delante y tranquilidad, silencio, para poder escribir.

Tu pasado ya lo conocemos, estás en tu presente, pero no sabemos qué nos espera de Margarita Bokusu Mina como autora, ¿qué proyectos literarios tienes pendientes que puedan contarse?

Tengo esa novela que por fin terminé de corregir, tras un tiempo muy largo pues me he demorado tres años. Se titula “El Callejón de los Suspiros. Aventuras de Falote”. Dentro de un año aproximadamente, si todo va bien, la publicaré en Bubok. En Amazon hasta que no tenga las anteriores publicadas, desde la octava en adelante. He comentado algo más al respecto en la pregunta anterior, no voy a repetirme.

Y por último, dónde podemos encontrarte quienes queramos saber un poco más sobre ti.

Si escribes mi pseudónimo “Margarita Bokusu Mina” en cualquier buscador, Google por ejemplo, seguro que te va a salir una pequeña biografía mía y van a salir los enlaces a mis novelas. Si pinchas en ellos, aparte de poder comprarlas en formato físico y digital, vas a poder leer las primeras páginas y las contraportadas. En algunas contraportadas tengo la sinopsis y en otras, críticas. También, si escribes mi seudónimo, vas a poder leer los artículos y relatos que he publicado en estos diez últimos años; vas a poder acceder a mi blog, donde cuento todo lo ocurrido desde que decidí publicar y a mí misma en las diferentes redes sociales en las que me muevo. He de decir que en Facebook tengo dos perfiles: uno con casi 5.000 amigos donde parece que soy muy activa porque aparece automáticamente lo que publico en Instagram, pero ahí me meto poco. Sin embargo, en un perfil de Facebook con poco más de mil amigos soy más activa. Para comunicarme por privado me gusta Instagram (@mbokusu).

Muchas gracias, Margarita. Un placer haberte tenido en este espacio.

Muchas gracias a ti, Leonardo, por ofrecerme este espacio, por tu labor y por tu apoyo.

 

2 comentarios: